Construido en 1977 en los astilleros Wärtsilä (Helsinki, Finlandia), desde que entró en operación ha desempeñado un papel muy importante reaprovisionando las bases antárticas, bajo nuestra bandera y la de otras nacionalidades, y en varias oportunidades sirvió de rescate y apoyo logístico para otras embarcaciones que quedaron varadas en los hielos, salvando centenares de vidas.
El Tratado Antártico que entró en vigor en 1959, nos dejó de lado en cuanto a las reclamaciones territoriales que teníamos derecho hasta entonces, pero nos dio la oportunidad de participar en cooperación para realizar investigaciones científicas en el continente blanco.
Cumpliendo mas de 100 años de presencia en ese continente, año tras año, últimamente, el presupuesto se fue mermando hasta la nada, la nada casi absoluta en la que ahora vamos tener que asumir las consecuencias por inacción, pasividad e ineficacia en la administración pública nacional, comprometiendo seriamente la actividad de las bases antárticas de todas las nacionalidades, si llegase a ocurrir una nueva situación de emergencia en las bases ó en el mar y dificultando también la operatividad de esas bases.
Con los últimos hechos acontecidos, el incendio del ARA Almirante Irizar, va a dejar mucho para pensar y reflexionar. Para reemplazar por un rompehielos estamos hablando de presupuesto unos cuantos centenares de millones de dolares. Dada la situación económica que estamos atravesando que no es la mejor, es muy probable que todo esto se quede en el olvido hasta después de las elecciones.
En ese tiempo vamos ir coleccionando sentencias judiciales internacionales de algunas organizaciones, además nuestro papel de ahora en adelante puede ser fácilmente reemplazado por otro Estado, solo contando con el material, capital y la responsabilidad necesaria. Las investigaciones científicas nacionales y los trabajos sobre el cambio climático van a quedar congelados.
Ahora va a venir la desvirtuación de hechos y responsabilidades, censura y alteración de la imagen, en vez de realizar juicio político a los funcionarios responsables de administrar los fondos públicos lo mas seguro que salga algún chivo expiatorio insignificante de la embarcación, de los que prenden un cigarrillo o un fósforo.
Negligencia, descuido y falta de inteligencia, son los atributos que quedan definitivamente y es la imagen que ven la mayoría después de un hecho de esta envergadura.
Saludos,