24 de Marzo de 2008, 18 hrs argentinas, Cordoba (desde calle Colon y Cañada hasta General Paz y Colon).
Este dia tan emocionante para la mayor parte de la ignorancia argentina se movilizo un grupo bastante homogeneo manifestando su tan repetido repudio hacia los militares...
El Hospital Aeronautico Cordoba, tambien llamado "H.A.C" pareciera que fue el principal protagonista de la protesta por haber corrido la suerte de estar en el cruze de estos seres! Que evidentemente "en todo su derecho" comenzaron a rayar con aerosol las paredes del mismo....
Paso a transcribir algunos mensajes memoriosos y dignos de elogio.
"Militares hijos de puta"
"Asecinos" (sisi, como se lee)
"Milicos Nazis!!!"
"Carcel para los represores ya!!!" (a lo que me entra duda.. Porque carajo estos tipos a todas sus frases las terminan con un "¡Ya!"?)
"Montoneros presentes!!"
"Justicia para los 30000 desaparecidos!"
Etc.. etc.. etc... Sin olvidar claro, los stencils del Che Guevara y la grafica de las viejas de plaza de mayo...
Hasta ahi, todo normal. (sisi.. cuesta creerlo, pero todos los años pasa lo mismo)
Llegada las 19... Se escuchan ruidos raros en el hospital... Baje apurado para ver que pasaba y si... Lo que esperabamos! Estos cerebros pateaban la puerta del hospital!! En que puta cabeza cabe patearle la puerta a un hospital!!!!!!!!!!!!!!!!
Se llama a la policia pero esta "no podia llegar".
Los pacientes (Edad promedio: 70 años) comenzaron a deambular por el hospital porque tenian miedo de que les arrojaran objetos por las ventanas...
Fue algo que realmente me molesto y me molesta... Diria tranquilamente que cada uno de esos hijos de remil puta que patearon la puerta de un hospital merecen la muerte.. Pero me estaria quedando corto, preferiria realmente mandarlos a cagarse de hambre a su amada Cuba.
Lastima me dan quienes apoyan estas manifestaciones. Lastima me da quien otorga impunidad a estos seres. Mas lastima me da la gente que cree que por haber sufrido hace tiempo, tiene derecho a hacer sufrir a quien no lo merece.
No voy a seguir escribiendo, el solo echo de recordar el momento me da rabia.