AL PUEBLO ARGENTINO:Liliana Inés Raffo de Fernández Cutiellos
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Te entiendo, esta semana les bajaron la consigna a repetir de "porque salen ahora estos testimonios dudosos".
Dale nomas, no podes quedar mal con tus "cumpas"
Tenes razon, evidentemente se equivoco, se referiria a la bomba a control remoto con el que el ERP volón el Hercules C130 en el aeropuerto de Tucuman (en un principio se pensó que había sido un misil).
"...La participación aeronáutica en la campaña no sería gratuita, ya que el 28 de agosto, en momentos que decolaba desde el aeropuerto de Tucumán con 114 a 117 gendarmes abordo, el C-130 Hercules TC-62 fue alcanzado por la explosión de una bomba detonada por control remoto en un canal de desagüe que corría bajo la pista. A pesar de los daños sufridos y las circunstancias del atentado, el piloto del Hercules logró realizar un procedimiento de emergencia que permitió evacuar la máquina con bajas mínimas (6 muertos y 28 a 37 heridos, entre ellos 6 tripulantes). Los fallecidos eran los sargentos primeros Juan Rivero y Pedro Yáñez y los gendarmes Marcelo Godoy, Raúl Cuello, Juan Luna y Evaristo Gómez, todos ellos pertenecientes del Escuadrón "San Juan" de Gendarmería Nacional, que regresaba a su asiento de paz...."
Los restos del C-130E Hércules TC-62 arden a un costado de la pista de Tucumán/"Benjamín Matienzo" tras el atentado que lo destruyó el 28 de agosto de 1975 (foto vía Juan C. Luján) -
ESTE QUE SE INVENTO SU PROPIO MUNDO ESTUVO PRESO DURANTE LA DICTADURA ( COMO INTELECTUAL Y DIRIGENTE POLÍTICO) UN AÑO: ESPERA QUE LE ENSEÑES A VER LAQ CRUDA REALIDAD. TAL VEZ ENCUENTRES SU CURRICULA EN LA RED. Y TE ENTERES CON QUIEN DIALOGAS. OSCAR
LA "ABUELA DE TODOS LOS ARGENTINOS", AL DECIR DEL MATRIMONIO PRESIDENCIAL, ORIENTÓ AL PUEBLO CON SUS PALABRAS FRENTE AL CONGRESO
Infobae.com, Buenos Aires, Argentina, 27Jun 08
HEBE DE BONAFINI RECLAMA TOMAR CANAL
7 Y EL CONGRESO.
La titular de Madres de Plaza de Mayo disparó contra Julio Cobos y todos los radicales, a quienes llamó "traidores".
También insultó al agro y pidió ocupar los medios del Estado. Hebe de Bonafini volvió a disparar artillería pesada contra aquellos que intervienen en la disputa entre el Ejecutivo y el sector agropecuario.
Hace unos días se las había agarrado contra los ruralistas, al decir que tendrían que haber sido "desalojados a palos y gases" de las rutas. Ahora le tocó el turno a Julio Cobos, al Congreso, al agro y hasta a Canal 7.
Ayer, frente a la Carpa del Movimiento Evita y por media hora, la titular de Madres de Plaza de Mayo dijo que debería tomarse el Parlamento, "todos los días para que no entre un solo ruralista", al tiempo que no ahorró palabras agresivas contra el vicepresidente, a quien calificó como un traidor, algo que no debe sorprender porque "los radicales siempre son traidores".
Luego, dijo que "ese hijo de puta (de Cobos) está pensando que si se va Cristina, puede quedar él", y agregó: "Qué se puede esperar de un burro: patadas".
Claro que, fulminante, tampoco quiso dejar afuera a los productores agropecuarios: "Son unos golpistas hijos de puta que se quieren quedar con todo".
Minutos antes de concluir este lanzallamas de insultos, Bonafini propuso tomar los medios del Estado.
"¡Deberíamos tomar Canal 7 y Radio Nacional!
Lo digo en serio. Y eso no es violencia. Es poner los medios al servicio del pueblo". "Si ustedes quieren, lo podemos hacer ya", agregó.
Finalmente, Bonafini opinó sobre la creatividad de los kirchneristas, la cual, según ella, es poca porque copian al campo (vale recordar que el agro llevó un Toro inflable y ellos dos pingüinos), por lo que iba a darse "una vuelta a hablar con los muchachos", publicaron el diario Clarín y La Nación.
(Nota de la Redacción: la fotografía es un aporte de Clave 88)
LA TERRORISTA BONAFINI EN ESPAÑA:
OSCAR PORTELA
EL ABC DE MADRID Y HEBE DE BONAFINI
¡¡¡QUE VIVA LA ETA BONAFINI DIXIT!!!!
El autor de la nota, A. Ussía, no hace una crítica de quienes reivindican la defensa de los derechos humanos sino puntualmente da una visión sobre Hebe de Bonafini.
A seguir, reproducimos la nota:
QUIZÁ el ser más miserable y repugnante de cuantos van y vienen por el mundo a costa de los muertos, sea Hebe de Bonafini, la gorda que domina un sector de las «Madres de la Plaza de Mayo».
Este movimiento surgió de una idea noble y respetable. Muchas de las madres que perdieron a sus hijos se unieron para denunciar aquellas muertes.
Al cabo de los años, las «Madres de la Plaza de Mayo» iniciaron su disgregación. Algunas, cansadas de luchar por un imposible -la recuperación de sus hijos-, y otras muchas, hartas del protagonismo y el sesgo que daba a su noble asociación Hebe de Bonafini.
Esta incendiaria cotorra se mueve por el rencor. Para mí, que un rencor social previo a la propia Dictadura Argentina.
Es una mala persona, y con su pañuelo anudado a la cabeza ha viajado por todo el mundo sembrando odios y venganzas. Lo ha hecho amparada por la Izquierda más tonta y extrema, que ya recela de su figura. Y a todo plan, en hoteles de lujo y volando en primera clase, como buena revolucionaria de bote.
En España fue agasajada y mimada en varias ocasiones, y no se le concedió un premio importante porque los bobos políticamente correctos estaban entusiasmados con Rigoberta Menchú, la santita guatemalteca.
De un tiempo a esta parte, Hebe de Bonafini se ha convertido en la gran defensora de Batasuna y la ETA. Buena noticia para la ciudadanía.
Ahora ha vuelto a la palestra enviando un mensaje de solidaridad a los presos de la banda terrorista, en el que les recuerda «que las Madres de la Plaza de Mayo peleamos y nos solidarizamos con los presos políticos vascos y que nunca estaremos con los asesinos, los torturadores y los fascistas».
Además de perversa y loca, esta gorda es gilipollas de nacimiento.
Resulta cansador explicar a esta resentida que en un Estado de Derecho los presos políticos no existen. Están en la cárcel por asesinar, secuestrar y torturar. Y que el uso del término «fascista» para definir a quienes defienden la libertad y la vida de todos y respetan las leyes, es ya una costumbre idiota.
Se le podría responder que los fascistas son aquellos que ella ampara con su delirio, pero caeríamos en el juego del error semántico y conceptual que tantos resultados ha dado a los asesinos con la colaboración de la necedad. No son fascistas, sino estalinistas, aunque se muevan protegidos por un sistema fascista -la revolución de la burguesía-, que acude a misa todos los días y establece diferencias entre los grupos sanguíneos, los cráneos y demás requisitos de pureza de raza entre unos y otros.
Pero Hebe de Bonafini no cesa, y su actividad, molesta e hiriente para las personas decentes, puede resultar altamente beneficiosa por su esquizofrenia progresiva. Tener como aliada a Bonafini es lastre de difícil superación.
Nadie, con una inteligencia y sensibilidad medianamente normales en el mundo, toma en serio a esta chupona de su propia sangre, que ha hecho del cadáver de su hijo, su pasaporte, su agencia de viajes, su negocio y su forma de vivir.
A estas alturas de nuestra tragedia, del dolor, de las lágrimas, con mil muertos asesinados de disparos en la nuca y explosiones de bombas, con la desesperanza y la amargura de las familias de los inocentes masacrados, con la opinión internacional ya, al fin, convencida de que la ETA es simplemente terrorista y Batasuna es la ETA, con decenas de tumbas de cadáveres de niños destrozados por el gélido odio del terror, no es tolerable que venga la gorda y nos abra, aún más, nuestras heridas.
Cállese la cerda y no se mueva de su corralito.
Por A. USSÍALas fuentes filosóficas de la poética
de Oscar PortelaPor Joaquín Meabe1. Introducción
En 1998 la editorial de la UNNE publicó La Memoria de Laquesis y Fresas Salvajes de Oscar Portela que es uno de los pocos poetas filósofos de nuestra literatura. Este compromiso editorial con uno de los principales poetas locales no parece haber sido percibido en nuestra propia universidad y todo eso relativiza el esfuerzo editorial que no debería pasarse por alto. Por nuestra parte nos parece que vale la pena detenerse, sobre todo en la primera parte de esa obra, de la que vamos a ocupamos en este informe, que estimamos de fundamental importancia en orden a las ideas que subyacen a sus textos.
2. Antecedentes
La obra de Oscar Portela es bastante extensa y la sección final del libro que analizamos ofrece una variedad de opiniones que permite al lector forjarse un panorama de su producción y de la valoración del conjunto de sus trabajos.
Además de la poesía Portela ha ejercido el periodismo y la crítica literaria. Ha dirigido revistas y editoriales y también ha estado a cargo de suplementos culturales en nuestros medios de comunicación. Ha sido asimismo Presidente de la filial local de la Sociedad Argentina de Escritores y ha representado a Comentes y a la Argentina en diferentes foros locales y extranjeros. Parte de obra ha sido traducida y difundida en el extranjero, figurando en diversas antologías de poesía americana.
La preocupación por la filosofía es una constante en su obra y es ese aspecto el aquí nos interesa examinar en relación con la perspectiva que informa el horizonte de los conflictos irresueltos y el drama de la incertidumbre y la desazón de nuestras adscripciones y prejuicios dominantes.
3. En torno a La Memoria de Laquesis
Los poemas de La Memoria de Laquesis muestran un fenomenal agregado de asuntos y de ideas que no es común en nuestra literatura y que, además, suele ser esquiva a la modalidad puramente estética de la literatura occidental del siglo XX.
La idea de que el discurso literario es sobre todo su forma y esta no es más la peculiaridad con la que se expresa su estilo es una modalidad en la que se confunde la autosuficiencia con la exterioridad y donde el contenido se considera algo accesorio. No vamos a discutir aquí ese punto que hace la crítica literaria y una modalidad particular de su formulación teórica. Se trata de algo importante, sin duda, pero del todo secundario cuando lo que interesan - como ocurre en este trabajo - son las ideas que un autor expresa y la forma peculiar de la visión del mundo que ofrece y la de los conflictos irresueltos que desagrega.
En esa última dirección La Memoria de Laquesis es un registro fragmentario, pero con una fenomenal riqueza de detalles en los que se descompone la crucial problemática del pensar, del sentir y del creer que condicionan nuestras actuales e inciertas expectativas.
No vamos a entrar aquí es cuestiones relativas a la crítica literaria, porque nuestra aproximación se limita tomar en cuenta los registros de la problemática filosófica en el terreno mas restringido de la filosofía práctica y de la ética y las contribuciones que la obra de Portela introduce en orden a la problemática y la reformulación de las ideas que informa nuestra actual perspectiva del saber, del sentir y del creer que condicionan nuestros actuales desempeños marcan la impronta de nuestras eventuales expectativas.
Por cierto, en ese terreno La Memoria de Laquesis es notable por la crudeza con la que desmantela el horizonte en el que edificamos nuestra actual disposición en aquellos tres ámbitos. De ordinario nuestra literatura del siglo XX en Occidente ha sido poco inclinada a las ideas y a los problemas y el sesgo del conjunto de su producción tiene como rasgo predominante a la forma y como anexo o accesorio a las ideas.
Pareciera que estas deberían refugiarse en el ensayo y en el discurso de la ciencia y de la erudición. Ese discurso neutro es del todo isomorfo con la ideología iluminsta que aun cree que ese programa debe completarse como ha sostenido un escritor germano que es sobre todo un profesor erudito y que hoy se lo toma por filósofo.
Tamaña confusión es equivalente a la aquellos que han copia las formas o los tópicos de Hölderlin, Blake o Franz Kafka y que estiman que con ello se accede a ese nivel problemático que resulta inescindible del discurso de aquellos textos cuyas formas resultan inseparables de sus contenidos materiales.
Del mismo modo, esa es la línea de esta obra de Portela y no es poca virtud en una época que desproblematiza todo y que formaliza todo en el horizonte de la razón secular, empírica y profana. ¿Donde queda entonces el saber? Dice Portela que se escribe para callar y agrega que es para acallar / las puras voces, las visiones que el silencio /pone en el corazón a la hora en que culmina / los trabajos del día. Por cierto, continua, se escribe para templar /a la locura, sus ásperos sonidos, la violencia / que precede a la zozobra donde toda escritura / naufraga ahora y para siempre. Allí donde está el pánico de la razón y donde vela en nosotros / Oh nada, el duro desasosiego de la voluntad. ¿De que modo se puede ir más allá de ese límite? *
Más allá del límite está la dispersión de los límites dice Portela: Solo los límites dicen lo que es. Poco acustimbrados a escuchar el testimonio del más duro registro de la realidad esto parece solo un conjunto de palabras y como tal la crítica habitual de nuestra cultura iluminísta solo retiene el compás de los sonidos y se conforma con ese resultado que la poesía de Portela rechaza desde el inicio.
Se siente entonces lo que se espera y agrega Portela no esperar ya, he aquí la felicidad de un corazón /invadido por la no espera en el ilimitado espacio / del juego del mundo que es nuestro destino. Da crudeza se toma aquí como negación como en las desoladas imágenes espectrales de Van Gogh que oscurecen el espacio con sus iluminaciones negativas. Este es en realidad un paisaje del alma que nos inclinamos hoy a considerar como un mero resultado fisicoquímico del cerebro y que parece carecer de la impronta de aquella superioridad que nos ha permitido sentir y gozar la incertidumbre y sublimar el dolor.
¿Que queda entonces por decir o creer?
Este es el límite de La Memoria de Laquesis. No tiene porque ofrecemos un programa ni una respuesta. Esa no ha sido nunca la función más intensa de la poesía como se percibe aun en Homero o Esquilo. Pero tampoco es función de la poesía la de entretener o agradar al oyente o al lector interesado en canalizar sus desahogo en la intimidad de la lectura o en el éxtasis colectivo de sus teatralizaciones escénicas.
En el restringido ámbito de la filosofía práctica la obra es un intenso y prolongado debate con el substrato de nuestros valores y de nuestras incertidumbres; y por eso mismo merece una decidida atención de parte de todos aquellos que merodean en tomo a las cuestiones que nos involucran con la reflexión y la crítica de los deberes y el registro de sus posibilidades en la ejecuciones o interiorizaciónes de sus normas.
Frente a la ingenuidad iluminísta que aspira a completar el programa instrumental de la razón positiva con su neutralidad académica propia hoy de los llena papeles universitarios que multiplican un discurso vació de problemas y neutro a los conflictos, estos textos de Pórtela nos hablan desde lo más profundo de nuestras inconsecuencias y nuestros dilemas.
¿Puede perdísele algo más? La respuesta de este y de los otros
interrogantes anteriores excede ya este trabajo.
4. Conclusiones
El trabajo filosófico suele ser ingrato y los es más en una época como la nuestra que ha sustituido el saber filosófico por la erudición, con la que se confunde hoy la filosofía universitaria. Por eso hace falta este tipo de obra que expresa los conflictos y dilemas de la vida con independencia de toda cursilería académica como la que impera en Occidente desde la época del neokantismo de fines del siglo XIX.
Desde ya que no hemos hecho más que una aproximación que demanda un futuro debate el estándar actual de la cultura se niega multiplicando las excusas. Todo esto no es nuevo y la propia historia de la filosofía occidental es un formidable espejo para medir la intensidad de esta Memoria de Laquesis, pero que vale para la ya gran cantidad de textos de Portela.
5. Bibliografía
Portela, O. 1998: La Memoria de Laquesis - Fresas Salvajes.
Corrientes, Editorial Universitaria de la Universidad Nacional del Nordeste, 1998. -
En el foro de Psicofxp de literatura existe este post, publicado por oski2:
Mi querido amigo : La red esta para blindarnos contra la indiferencia del gran mercado internacional de Las Editoriales que hacen del arte un objeto de consumo del día. Mi libro numero diez y nueve de poesía sale este año en que cumplo cuarenta años ininterrumpidos con el periodísmo -
El ensayo filosófico y Literario - la Crónica Cinematográfica - y el Analisis Político : lo invíto a visitar mi web oficial : www.universoportela.com.ar y acaso tendrá una mejor visibilidad de lo que soy. Su amigo Oscar Portela : portelao@hotmail.com
Si mal no he leido vos sos Oscar Portela o lo dejaste translucir, entonces, de no serlo te diria que cambies ese post, si sos esta persona seria interesante que lo reconocieras asi sabemos, todos, con que buey aramos -
OSCAR PORTELA
El poeta en su castilloPor Alejandro Petroff
Dante camina junto a Virgilio en el infierno de la Divina Comedia. Y él, que también atravesó el río de los muertos, otea desde arriba, en lo más alto de su castillo, pero aún dispuesto a caminar el averno nuestro de cada día, donde los intelectuales son considerados bichos raros.
Es el poeta de Loreto con sus genialidades: "Se escribe para callar, para acallar/las puras voces, las visiones que el silencio/pone en el corazón a la hora en que culminan/los trabajos del día. Se escribe para templar/a la locura, sus ásperos sonidos, la violencia/que precede a la zozobra, donde toda escritura/naufraga ahora y para siempre./Se escribe, más que se dice, para borrar/el dictado que viene del silencio/y habla y desnuda el pánico donde se sostiene/el vértigo de la razón".
Es el poeta que tiene, desde hace rato, su propio universo. Aunque esta semana que se fue recién lo haya presentado en formato virtual. Lo merecía porque así su obra seguirá sorteando fronteras.
Es el universo porteliano, que está poblado de ideas y palabras.
Su poesía es un hechizo, una gema, una fresa salvaje en el paladar amargo de la monotonía mediocre que nos toca vivir.
De ahí que lo vincule con el Dante. Cuando el italiano relata en su obra que llegaron al pie de "un noble castillo, rodeado siete veces altas murallas, y defendido alrededor por un bello riachuelo" está definiendo la esencia, la proyección de nuestro poeta, aún sin página web.
¿Por qué? Pues porque este castillo del que habla Dante representa la fama inmortal que adquieren los poetas por sus obras. Y las siete murallas significan las siete virtudes: Justicia, Fortaleza, Templanza, Prudencia, Inteligencia, Sabiduría y Ciencia. El riachuelo es la elocuencia.
Todo eso sintetiza a Oscar Portela. Lo define. Así como su obra nos recuerda que este mundo sigue siendo habitable precisamente porque existe la poesía.Alejandro Petroff
