Si, realmente el tema de que la homosexualidad quede fuera de las denominadas perversiones es algo que me cuesta hacerle entender generalmente a varios usuarios en el board. Si hacés un search en Sexualidad por "homosexualidad" vas a encontrar más de un post mio intentando explicar que no es una enfermedad, pero siempre hay quien nunca lo aceptará...
Sobre la destitución del sujeto es algo que me fascina, el perverso trata al objeto de amor como un objeto tal y como lo concibe la generalidad de las personas, el otro es, en todo caso, un útil para los intereses personales, pero más allá de eso, lo que me indigna de las perversiones es el hecho de que los especialistas literalmente huyan de las mismas...entiendo que no cualquiera puede enfrentarse con una persona perversa, pero tampoco creo que la perversión no posea "cura" por decirlo de alguna manera, si tomamos el caso específico del sadismo propio de asesinos seriales (que tanto me fascina), siempre pensé que para enfrentar a un psicópata (esta denominación psiquiatrica en este caso particular me parece más específica), es necesario un profesional con cierta carga psicopática también. Ciertos rasgos hacen que no cualquier profesional pueda enfrentar un caso así, del mismo modo en que muchos no atienden psicosis. Pareciese haber una tendencia en sí hacia el neurótico, hacia quien viene a consulta a hablarnos de los enredos de su padecer angustiante. Mi pregunta es ¿dónde está el desafío real en personas así? Si bien cada persona es un mundo por descubrir, sinceramente, los neuróticos, no me atraen. ¿Será por una cuestión personal de llegar a los límites? Quizás, pero en todo caso, son esos los rasgos que me acercan más al campo forense, más a la patología difusa cuyos signos no entran en una descripción de libro.
Debo admitirlo: prefiero el intricado juego del perverso, prefiero pasar días intentando resolver una lógica inconsciente polimorfa hasta el momento apenas abordada, que recurrir a los 12 tomos en busca de alguna Dora o quien dice un hombre de las ratas.
Sobre el esfuerzo del psicoanálisis por desprenderse de la psiquiatría moderna creo que no podemos empezar con el tema sin partir de antes de la pregunta fundamental, para muchos quiizás ya respondida, para otros aún una incógnita:
El psicoanálisis, ¿es una ciencia en sí misma?
Por allí me han enseñado que así es dado que posee objeto y método propio, pero ¿basta esto para ser ciencia, separada de la psicología? A mi entender, no. Personalmente el psicoanálisis es un pilar fundamental en lo que considero mi formación académica, pero no lo llamaría "ciencia" en tanto su inventor mismo lo consideró sólo un método para explicar aquel padecer que iba más allá (y más acá) del cuerpo. Por otro lado no podemos olvidarnos de que Psicoanálisis no es igual a Freud y Lacan, sino que hay toda una diversidad de autores que dicen llamarse psicoanalistas cuyos criterios distan considerablemente unos de otros...
Si no hay por lo tanto unificación de un método, ¿hay ciencia? desde lo que la epistemología concibe, no. Y no la habrá en tanto los psicoanalistas dejen de considerarse a sí mismos una especie de élite que más de las veces peca de soberbia. Todas y cada una de las fantasías que quienes vienen a consulta poseen sobre el analista, son el fruto de lo que los profesionales supieron alimentar. Y acá es donde pongo en acento en la ética, temática que debería estar como obligatoria en todas las universidades a mi entender. La ética del psicólogo, la ética del psicoanalista, es lo que valida su título, es lo que regula todo su accionar profesional, lo que nos da la pauta, de su idea de hombre, idea que condicionará cada uno de sus actos, sin ética por lo tanto, no hay psicólogos, ni psicoanalistas, sólo loros que repiten eternamente un discurso que nunca logrará ser propio.-
Saludos,