La Ciudad autorizará a 120 vendedoresambulantes en la calle Honduras, que será peatonalizada los días no hábiles. Vecinos dicen que la "plaza está tomada" y presentan hoy unrecurso de amparo
Frente al anuncio del gobierno porteño de peatonalizar los fines de semana y feriados una de las calles que desembocan en la plaza para alojar una feria artesanal, vecinos y comerciantes de la zona presentarán hoy ante la Justicia un recurso de amparo para detener la medida.
"Ya tenemos artesanos en la plaza Cortázar y en la de Palermo Viejo, no vamos a permitir que sitien el barrio y sus calles", advirtió Lucía Carew, de la Asociación de Amigos de Palermo Viejo, que nuclea a comerciantes de la zona.
Por su parte, el Ministerio de Ambiente y Espacio Público porteño adelantó que desde este fin de semana se instalarán unos 120 puestos sobre la calle Honduras -cortada al tránsito-, con el objetivo de liberar las veredas aledañas a la plaza, hoy prácticamente intransitables por la cantidad de artesanos y revendedores que las copan.
Por lo tanto, a partir del próximo sábado, a los 92 puestos autorizados que están dentro de la plaza se les sumarán 120 que se instalarán sobre el asfalto de Honduras.
El subsecretario de Mantenimiento Urbano porteño, Vicente Spagnulo, aseguró que el proyecto ayudará a ordenar el espacio público. "La idea es poner orden. La gente hoy se queja porque no puede caminar por la vereda", declaró.
Los dos primeros fines de semana se cortará el tránsito en Honduras, entre Borges y Thames, entre las 14 y las 20 los sábados y entre las 10 y las 20 los domingos. En tanto, los dos fines de semana siguientes la circulación vehicular se interrumpirá en Honduras, entre Borges y Gurruchaga, en los mismos horarios.
Vecinos y comerciantes no creen que la nueva feria ayude a solucionar el problema: "El lugar que deje un artesano para instalarse en la feria de la calle Honduras va a ser ocupado por un nuevo vendedor que llegará con su manta", alertó Eduardo San Román, uno de los vecinos autoconvocados que presentarán el recurso de amparo, según publicó hoy el diario La Nación.
Asimismo, propietarios de restaurantes y locales de ropa, que abonan hasta 30.000 pesos por mes de alquiler, consideran "desleal" la competencia que se genera con estos vendedores. "La realidad es que yo recibo tres inspecciones de bromatología y mantenimiento por semana, y pago una fortuna de alquiler, todo para que venga gente y venda sándwiches en la calle sin permiso", reclamó Rodolfo, dueño de un bar sobre la plaza.

Te saltó la térmica?