Me hierve la sangre cuando veo tanta pobreza y tanta avaricia al mismo tiempo
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14/02/2009#21 Re: Me hierve la sangre cuando veo tanta pobreza y tanta avaricia al mismo tiempo -
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Perdido en la red -
14/02/2009#23 Re: Me hierve la sangre cuando veo tanta pobreza y tanta avaricia al mismo tiempoResulta interesante ver a los agentes de (des) inteligencia del gobierno posteando con varios user, encima les pagamos internet......A los que critican al campo, por qué no le ponen impuestos a los agentes inmobiliarios, que alguna familia tiene poco más de cinco millones de dolares que no puede explicar de donde salieron
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14/02/2009#24 Re: Me hierve la sangre cuando veo tanta pobreza y tanta avaricia al mismo tiempoHasta ahora solo he leido a economistas que plantean la imposibilidad de la redistribucion.
Espejismo del reparto del ingreso
El discurso político del bicentenario lo promete todo y no realiza nada. Se anuncian acuerdos y obras públicas. Se formulan nuevos derechos, que intentan cubrir todos los aspectos de la vida de las personas. Todos tendrán derecho a una vivienda digna, a la movilidad previsional, a una pensión sin aportes y a subsidios sin cargo. Pero los impuestos y las retenciones a la exportación crecen y seguirán creciendo hasta convertirse en una pesadilla.
Precisamente ahora que en nombre de la nada, se intentó un nuevo arrebato fiscal al campo, conviene analizar porqué los impuestos que dicen perseguir finalidades sociales terminan siendo extorsivos y consiguen lo contrario de lo que se proponen.
Cuando las leyes, en lugar de defender los derechos y garantías individuales es decir la vida y la propiedad privada, pasan a justificar el "despojo legal", esto es a quitar el ingreso de algunos para darlo a otros, los impuestos se convierten en un robo.
En principio la idea de la redistribución de ingresos se aplicaba únicamente a la asistencia social. Pero ahora se pretende extenderla hacia la repartija de ricos a pobres, a subsidios cruzados hacia los que más tienen, a transferencias de renta de las oligarquías tradicionales a nuevos burgueses patagónicos y de pobres anónimos a piqueteros oficialistas bien identificados.
En este sentido, cuando las leyes impositivas meten la mano en la riqueza producida por aquellos que trabajan honradamente, para aumentar el ingreso de una clase políticamente adicta, no habrá nadie en este país que no pretenda hacer lo mismo y poner su mano sobre la ley para sacar ventajas. El resultado es claro: la ley se desnaturaliza y se convierte en pantalla para amparar la rapiña.
Es posible que alguien bien intencionado, se plantee que no es injusto que el Estado arrebate la renta de algunos para dárselo a otros, porque realmente a ellos "les sobra" y todos debemos contribuir al "bien común" de los más necesitados.
Pero cuando esto ocurre, instintivamente la gente oculta "sus ingresos” y luego reduce “sus capacidades", para no verse sometida al saqueo impositivo en nombre de la “solidaridad”, mientras crecen las maniobras tendientes a dedicarse a vivir del prójimo.
Si el Estado, guiado por la aparente buena causa de mejorar la situación de los más pobres, decide que los impuestos y las retenciones no sean razonables y que no se destinen únicamente a sufragar la policía, el ejército, la administración de justicia y la ejecución de obras públicas, sino también a subsidiar el consumo de energía, financiar los transportes metropolitanos, subvencionar el costo de los alimentos, repartir dinero mediante planes sociales y regalar fondos a las asociaciones de madres y abuelas, entonces, estamos en presencia de un "despojo legal".
Ante este sistema de latrocinio caben dos alternativas: reducirlo o anularlo. Reducirlo equivaldría a decidir que sólo se puede destinar una parte de los impuestos a la beneficencia y el resto a las funciones básicas del Estado. Anularlo supondría permitir la solidaridad espontánea, aquella en que cada cual decide cómo ser generoso con los demás, sin que le obliguen y bajo amenaza de terminar en la cárcel.
Por supuesto, podríamos seguir adelante con un sistema impositivo de despojo legalizado. Ahora bien, las consecuencias de mantenerlo son perversas. Por un lado, la gente verá cómo se castiga a quienes son emprendedores y cómo se premia a quienes reclaman vivir como parásitos. Por otro lado, surgirán personajes que se organizarán en bandas para reclamar partidas presupuestarias que financien su "causa".
Hay que entender que las leyes de impuestos opresivos paraliza la mano de quienes quieren prosperar, pero libera el brazo de quien firma cheques en blanco a los que reivindican sus necesidades como "derechos sociales".
El reparto a expensas de los pobres
Para comprender porqué fracasan los intentos de redistribución del ingreso hay que comenzar por saber cómo ellos se distribuyen en la realidad.
Se parte de un método estadístico que clasifica la población en deciles, es decir en diez partes exactamente iguales. En nuestro caso, 3.980.000 personas por cada decil.
Luego se investigan los ingresos de cada grupo social involucrado en esos deciles y se calcula el porcentaje que representan con respecto al total de la renta nacional.
De esta manera se conoce la participación que las clases sociales tienen en el ingreso nacional. Es casi seguro que distintas estimaciones puedan brindar algunos dígitos de más o de menos. Ni qué hablar de los decimales que muchos economistas se esmeran prolijamente en calcular. Pero de todos modos, y con estas advertencias, la distribución del ingreso en Argentina a fines del 2007 era la siguiente:PARTICIPACIÓN EN EL INGRESO DE LAS CLASES SOCIALES
DECIL
GRUPO
CLASE SOCIALPARTICIPACIÓN10
A
Ricos31,0 %9
B
Clase alta17,0 %8
C1
Clase media alta13,0 %7
C2
Profesionales independientes10,0 %6
C3
Clase media8,0 %5
C4
Trabajador especialista7,0 %4
C5
Clase media baja6,5 %3
D
Trabajador no-calificado4,0 %2
E
Pobres2,5 %1
F
Indigentes1,0 %100%
TOTALES100%
La diferencia de ingreso entre el decil más rico y el más pobre es de 31 veces lo cual demuestra la excesiva dispersión existente entre aquellos que lo tienen todo y éstos que no tienen nada.
Acto seguido hay que incluir el factor más gravitante en el esquema de la distribución del ingreso: los impuestos, incluyendo retenciones y demás cargas públicas.
En la actualidad, tales impuestos se destinan a pagar certificados de obras públicas con sobreprecio, repartir subsidios que aprovechan los que más tienen, cancelar intereses de la deuda pública, financiar el no-trabajo de los planes sociales, abonar mezquinas jubilaciones, otorgar subvenciones a grupos de agitadores partidarios, organizar frecuentes actos partidarios con asistentes contratados, atender una mala educación, financiar un paupérrimo sistema de salud y pagar sueldos a una inmensa burocracia totalmente ineficiente, excepto para trabar y poner obstáculos a todo aquél que se proponga trabajar y hacer algo útil.
Si el costo del Estado fuese módico, por ejemplo del 10,2 % de la renta nacional, los recursos podrían surgir de un único impuesto cobrado a los más ricos con una alícuota del 33 % sobre su participación en la planilla anterior (33 % x 31 % = 10,2 %).
Pero como hoy, el Estado recauda impuestos y retenciones que llegan al 34,5 % del ingreso nacional entonces inevitablemente debe cobrarlo de esta manera: 10,2 % al decil de los más ricos (con una alícuota fiscal del 33 %) y 24,3% debiera exprimirlo de los deciles de clase media representados por los grupos B y C (con una alícuota fiscal del 40 %, resultante de dividir 24,3 % : 61,5 % = 40 %; donde 61,5% surge de sumar 17% + 13% + 10 % + 8% + 7% + 6,5 %).
Esta es la gran paradoja que los inspiradores del actual “proyecto” presidencial no podrán resolver nunca jamás. Consiste en que su retórica de la distribución del ingreso y del reparto de la riqueza debe traducirse en recaudar mayores impuestos precisamente de aquellos a quienes pretenden favorecer. Claro que dentro del misterioso “proyecto” quedarían exceptuados de la carga fiscal los que forman parte integrante de la “vanguardia revolucionaria” compuesta por funcionarios adictos, intelectuales complacientes, empresarios cortesanos, oligarcas sindicales y la nueva burguesía industrial emergente de los amigos patagónicos.
De esta manera, la redistribución del ingreso se convierte en un espejismo consistente en hacer creer que se está gobernando a favor de los que menos tienen, pero expoliándolos con impuestos indirectos que gravan el consumo y la tenencia de bienes duraderos para concentrar la riqueza entre los que más tienen, que generalmente son amigos del poder.
La única forma sincera y práctica para distribuir el ingreso consiste en eliminar o reducir significativamente los impuestos al consumo y los impuestos que gravan propiedades familiares y bienes particulares que no generan renta alguna y que sirven para vivir honestamente.
Sin una reforma impositiva que contemple una profunda reducción de impuestos a las clases medias y a los pobres -tanto sea que trabajen en forma independiente o en relación de dependencia- todas las proclamas políticas que pueda hacer la presidente Cristina, acerca de un cambio para distribuir los ingresos y repartir la riqueza son puro humo que oculta otras intenciones
Vos que tenes acceso a informacion a traves de la basica, podrias explicarme como se redistribuye la riqueza asi me entero que es posible.
Aunque sea con un par de ejemplos nomas.
Y de paso contame alguna medida que haya tomado en esa direccion y como servira en el futuro para implementar la redistribucion.
Una vez que lo hayas explicado podes seguir insultandome tranquilamente, hasta entonces seria mejor que cerraras el upite solo en lugar de forzarme, como siempre, a dejarte pagando.
Saludos ! -
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14/02/2009#25 Re: Me hierve la sangre cuando veo tanta pobreza y tanta avaricia al mismo tiempoBueno en lugar de leer a "economistas" deberias ponerte a pensar un poco. Eso hace bien porque el cerebro es como un musculo y si no lo haces trabajar desde chico terminas leyendo boludeces y repitiendolas, se que para tu edad intentar lo que te digo es duro pero bueno intentalo.
Que raro, yo me acuerdo hace como un año donde vos decias que eras Peronista pero Peronista en serio de esos de Peron y no como nosotros que vendriamos a ser el diablo. Te comento que en la basica lo primero que hicieron fueron darme libros de Peron para que los lea y ahi entendi como la redistribucion de la riqueza es viable y mas todavia, es el camino al desarrollo nacional.
Por ejemplo inviertiendo en desarrollo ferroviario, con eso tenemos el transporte publico en mejores condiciones y a su vez tenemos mano de obra mas capacitada. Pero claro eso no figura en ningun indice, pregutale a tus amigos Menemistas tan enamorados de los numeritos.
Tambien la inversion en instituciones de investigacion y desarrollo, la tecnologia mejora la calidad de vida y hace que mas personas puedan acceder a muchas cosas que antes no.
Yo no te insulte. -
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14/02/2009#26 Re: Me hierve la sangre cuando veo tanta pobreza y tanta avaricia al mismo tiempoOriginalmente publicado por osqar
Para una persona tan limitada intelectualmente como vos no
Mira vos...
Aun espero que me expliques como se redistribuye la riqueza, porque mejorar los trenes no es una forma de redistrubuir valida mientras sigan concesionados y subsidiados prque la gente no los puede pagar.
Traer cientificos es una medida excelente, probablemente la unica buena que ha tomado.
Sigo esperando que me demuestres que se puede redistribuir la riqueza. Ya te puse el punto de vista de un economista, que para mi es mas valido que el de una persona sin conocimientos.
Esperare tu respuesta...eternamente -
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Senior Member -
14/02/2009#27 Re: Me hierve la sangre cuando veo tanta pobreza y tanta avaricia al mismo tiempoNo entiendo lo de la redistribución de la riqueza muy bien. Supuestamente no se trata de transferir recursos de los sectores más acaudalados hacia los más pobres. O sea no me cierra viendo la evolución patrimonial (con la declarada me basta, ni vale la pena contar lo no declarado) de la familia Kirchner.
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14/02/2009#28 Re: Me hierve la sangre cuando veo tanta pobreza y tanta avaricia al mismo tiempoBien, asi me gusta. Que demuestres interes por saber mas. El fomento de la industria ferroviaria hace que haya personas mas capacitadas y con mejores salarios, la mejora en la calidad de las redes ferroviarias impulsa el desarrollo economicos de las localidades, al tener medios de transporte mas fiables.
No pusiste el punto de vista de un economista, pusiste lo que una pagina de internet con clara orientacion politica publico y vos como un primate basico copiate y pegaste unicamente. -
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14/02/2009#29 Re: Me hierve la sangre cuando veo tanta pobreza y tanta avaricia al mismo tiempoRedistribuir no es sacarles un poco a los ricos para darles un poco a los pobres ?
Como me demostras que esto de los trenes no se hizo con la recaudacion del IVA que lo pagan lo pobres ? A que ciudades llegan ahora los trenes que antes no llegaban y cuales empresas se instalaron en ellas ?
Estoy esperando que me digas cual parte del texto de Margariti es inexacta...esperare por siempre ya que ni vos ni tus amigos de la basica ni la presidente pueden refutar ese texto.
Sigo esperando un ejemplo de redistribucion... esperare eternamente -
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14/02/2009#30 Re: Me hierve la sangre cuando veo tanta pobreza y tanta avaricia al mismo tiempoLlamalo como quieras pero es desarrollo economico para los que menos tienen.
-----Agregado el 14/2/2009 a las 06 : 55 : 48-----
Al IVA lo pagamos todo, los que mas tienen consumen mas y pagan mas IVA y las retenciones, el impuesto a las ganancias y el impuesto al cheque guardan esa proporcionalidad, si a vos no te gusta es problema tuyo.
Yo no dije que es inexacta yo dije que lo copiaste, el texto que publicaste es tendencioso como todo lo que vos posteas solo que como sos un pobre tipo ignorante que no estas en USA porque no te dio el cuero para vivir ahi pensan que esos articulos son verdades reveladas. -
