
Fuentes militares libanesas indicaron que se está investigando el incidente y dijeron que los cohetes lanzados desde el sur del Líbano fueron dos y cayeron al norte de Israel, en Nahariya.
Hezbollah no se han atribuido la responsabilidad por los ataques y las Fuerzas Armadas de Israel consideraron responsables hoy al Gobierno y al Ejército del Líbano. Los proyectiles, que según el Canal 10 de la televisión israelí han dañado una torre de electricidad, no provocaron víctimas.
Asimismo informaron que los proyectiles fueron disparados desde la aldea de Klaile, en la región libanesa de Tiro, y que Israel respondió disparando entre cuatro y ocho proyectiles de artillería contra territorio libanés.
Las explosiones provocadas por el impacto de los cohetes se oyeron en la población de Naharía, en la Galilea occidental y próxima a la frontera con el Líbano. Residentes en esta localidad relataron a los medios que oyeron los impactos de tres proyectiles y precisaron que no fueron alertados del inminente ataque por ninguna sirena antiaérea.
El incidente ocurre un día después de que Saad Harriri anunciara su renuncia al cargo de primer ministro y que la oposición rechazara su decisión. Según la agencia Al Jazeera, a algunos analistas les preocupaba que la ausencia de un gobierno en el Líbano pudiera conducir a un vaciamiento de poder y a una situación de deteriorada seguridad.
Se trata del primer incidente de este tipo que se registra desde el 21 de febrero pasado, cuando elementos desconocidos lanzaron contra Israel tres cohetes "katyusha", a lo que los israelíes respondieron disparando siete proyectiles de artillería contra territorio libanés.