
"Cada día la vida se nos hace más difícil. Es un dolor que no se va más." Facundo Capristo no supera la tragedia por la pérdida de Daniel, su padre, asesinado el 15 de mayo de este año de nueve balazos, delante de uno de su hijos de seis años, cuando intentó impedir que un ladrón, de 14, le robara su Renault Clio en la puerta de su casa, en Florida 565, Valentín Alsina, partido de Lanús.
En diálogo con LA NACION, Facundo explicó cuáles son los trastornos psicológicos que sufre su familia y la difícil tarea de intentar superar lo ocurrido.
-¿En qué estado está la causa de su padre?
-El menor imputado todavía está detenido. El gobernador [de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli] nos prometió que, mientras él esté al frente del gobierno, ese chico no va a salir en libertad. Cuando se le termine el mandato, no sé qué va a suceder. Además, hay cuatro personas más involucradas que nunca fueron imputadas. Yo sé que son de la villa Zabaleta. El juez también, pero siempre se negó a dar la orden de allanamiento y detención. Ahora, la investigación está parada.
-Su padre era el sostén económico de la familia, ¿cómo se mantienen?
-Ahora manejo el camión de mi papá y con eso mantengo a mi madre y a mi hermano. Mi hermana ya tiene su vida. Lo cierto es que no nos alcanza con lo que hago. El gobierno nos prometió un subsidio, pero nunca cumplió. Las madres de Plaza de Mayo recibieron una indemnización por sus hijos asesinados. Mi papá es un desaparecido en democracia.
-¿Necesitaron iniciar alguna terapia luego del homicidio?
-Sí. Toda mi familia hace tratamiento psicológico. Especialmente mi mamá, que le quitaron a su marido de hacía 27 años, y mi hermano de seis años. Después de lo de mi papá, sufre trastornos del sueño y hasta de la nada reproduce a los gritos los nueve tiros que le pegaron.
-¿Sufrieron episodios de inseguridad en estos meses?
-Lamentablemente, sí. Le robaron a mi novia y, por suerte, no la lastimaron. También, a dos vecinos míos. Aunque debo reconocer que la policía mejoró. Pero yo tengo temor a salir de noche. De hecho, tenemos custodia nocturna que nos puso el ministro Casal [Ricardo, de justicia bonaerense].
-¿Continúan impulsando el proyecto por la baja de imputabilidad de los menores?
-Sí, y no sólo queremos la baja de imputabilidad. También trabajamos en uno para que los institutos de menores no sean posgrados de delincuencia. Queremos que realmente estos chicos se reformen, que aprendan un oficio y estudien. La diputada Nora César [Frente para la Victoria] prometió ayudarnos, pero nunca lo hizo.
-¿Piensa que finalmente se va a hacer justicia por el crimen?
-No tengo ninguna esperanza. El menor quedará impune. Nosotros seguiremos luchando.