#1 [Teoria] La influencia de Bauhaus en el Diseño
Con estos principios básicos se puso en marcha, de manera fundamental, la producción de enseres de uso casero y muebles. Aplicando estos parámetros se hizo la primera silla considerada mobiliario moderno: la "silla rojo-azul" realizada por Gerrit Rietveld. Asimismo, Michael Thonet alcanzó con sus muebles una venta de 40 millones de piezas entre los años 1859 y 1920. Durante este periodo se unieron a la Bauhaus varios diseñadores y arquitectos, los cuales luego se convirtieron en maestros. Entre los diseñadores más destacados estuvieron Walter Gropius, Mies van der Rohe (quien remplazó a Gropius en 1930 ), Wilhelm Wagenfeld, László Moholy-Nagy y Marcel Breuer.
Otro mobiliario que encarna todas las características de los clásicos modernos es la silla Barcelona (ver pag 10), de Mies van der Rohe (1929). En su estructura incorpora la alta tecnología y la belleza, además de constituir un monumento al estilo. Aún después de 50 años, las sillas tubulares creadas en 1920 por Marcel Breuer y Mies van der Rohe siguen siendo populares.
El estilo internacional representado por Marcel Breuer (1902-81), tendiente hacia el desarrollo de nuevos materiales y tecnologías, lo hacen el máximo exponente del diseño del siglo XX. La Silla Cesca es ejemplo del potencial de producción masiva de materiales económicos como el acero, el cual fue por primera vez explorado y desarrollado como medio de producción en grandes cantidades por la Bauhaus
Podemos también tomar como ejemplo a László Moholy-Nagy quien pone en uso los colores primarios, la textura, la luz y el equilibrio de formas, características comunes de la escuela, para la representación del arte visual y el arte aplicado a mediados del siglo XX. Debido a esto, su trabajo influyó por décadas en el uso de la luz como forma de arte. La influencia de la Bauhaus en el mundo entero es algo que todavía se puede apreciar. Como ejemplo pueden citarse las diversas construcciones y edificios repartidos a lo largo y ancho del mundo, las obras de Mies van der Rohe y Le Corbusier, así como los muebles y productos de uso cotidiano que presentan esa tendencia Bauhaus hacia la funcionalidad, sobre todo a partir de diseños dirigidos hacia el uso final del producto. Hoy en día podemos encontrar diseñadores contemporáneos que al crear retoman la influencia Bauhaus. Tal es el caso de Craig Ellwood y Richard Meier en los sesenta y Barbara Barry y Alexander Gorlin en los noventa. En la misma línea está el diseñador francés Philippe Starck, quien toma ideas y tendencias de la escuela y las adapta hasta adecuarlas a sus propósitos. Es evidente que en el diseño industrial y en el diseño de interiores de este fin de siglo principalmente predomina la teoría de crear funcionalidad y estética, por lo que de algún modo podemos atribuirle a la Bauhaus el diseño de nuestra época.
Como ejemplo de la influencia que dejó Bauhaus en el mundo entero está la empresa estadounidense Luminaire, que produce y vende diseños hechos en la escuela entre 1920 y 1930. Basta con mencionar la clásica lámpara de mesa, hecha por Wilhem Wagenfeld, que conjunta el vidrio y el cristal con formas básicas como el círculo y el cilindro en líneas rectas y sencillas. En esta lámpara se lee con claridad el programa de la Bauhaus de la época: la acentuada utilización de materiales técnicos (metal y cristal), la transparencia de la función en cada uno de sus componentes y una forma estética basada en la armonía de cuerpos básicos simples. Esta lámpara constituye uno de los primeros productos del diseño industrial. De hecho, fue una de las propuestas más revolucionarias y polémicas de los inicios del diseño y todavía en 1982 obtuvo el premio "Buena Forma" en Alemania. A esta lámpara le siguieron muchas otras en las que se procuraba mantener los conceptos de estilo y funcionalidad. El diseño de la lámpara de Eileen Gray (1930) muestra el desarrollo del estilo hacia la modernidad. En otras palabras, el objeto concebido por Gray mantiene los materiales y formas básicas, la apariencia estética y la funcionalidad, pero ello no impide que destaque el equilibrio de lo artístico con lo moderno.
Gracias a estos diseñadores, el mundo evoluciona. Es por ellos que el diseño existe y permanece en este tiempo. Ayer, hoy y mañana, el buen diseño nunca dejará de existir.
Otro mobiliario que encarna todas las características de los clásicos modernos es la silla Barcelona (ver pag 10), de Mies van der Rohe (1929). En su estructura incorpora la alta tecnología y la belleza, además de constituir un monumento al estilo. Aún después de 50 años, las sillas tubulares creadas en 1920 por Marcel Breuer y Mies van der Rohe siguen siendo populares.
El estilo internacional representado por Marcel Breuer (1902-81), tendiente hacia el desarrollo de nuevos materiales y tecnologías, lo hacen el máximo exponente del diseño del siglo XX. La Silla Cesca es ejemplo del potencial de producción masiva de materiales económicos como el acero, el cual fue por primera vez explorado y desarrollado como medio de producción en grandes cantidades por la Bauhaus
Podemos también tomar como ejemplo a László Moholy-Nagy quien pone en uso los colores primarios, la textura, la luz y el equilibrio de formas, características comunes de la escuela, para la representación del arte visual y el arte aplicado a mediados del siglo XX. Debido a esto, su trabajo influyó por décadas en el uso de la luz como forma de arte. La influencia de la Bauhaus en el mundo entero es algo que todavía se puede apreciar. Como ejemplo pueden citarse las diversas construcciones y edificios repartidos a lo largo y ancho del mundo, las obras de Mies van der Rohe y Le Corbusier, así como los muebles y productos de uso cotidiano que presentan esa tendencia Bauhaus hacia la funcionalidad, sobre todo a partir de diseños dirigidos hacia el uso final del producto. Hoy en día podemos encontrar diseñadores contemporáneos que al crear retoman la influencia Bauhaus. Tal es el caso de Craig Ellwood y Richard Meier en los sesenta y Barbara Barry y Alexander Gorlin en los noventa. En la misma línea está el diseñador francés Philippe Starck, quien toma ideas y tendencias de la escuela y las adapta hasta adecuarlas a sus propósitos. Es evidente que en el diseño industrial y en el diseño de interiores de este fin de siglo principalmente predomina la teoría de crear funcionalidad y estética, por lo que de algún modo podemos atribuirle a la Bauhaus el diseño de nuestra época.
Como ejemplo de la influencia que dejó Bauhaus en el mundo entero está la empresa estadounidense Luminaire, que produce y vende diseños hechos en la escuela entre 1920 y 1930. Basta con mencionar la clásica lámpara de mesa, hecha por Wilhem Wagenfeld, que conjunta el vidrio y el cristal con formas básicas como el círculo y el cilindro en líneas rectas y sencillas. En esta lámpara se lee con claridad el programa de la Bauhaus de la época: la acentuada utilización de materiales técnicos (metal y cristal), la transparencia de la función en cada uno de sus componentes y una forma estética basada en la armonía de cuerpos básicos simples. Esta lámpara constituye uno de los primeros productos del diseño industrial. De hecho, fue una de las propuestas más revolucionarias y polémicas de los inicios del diseño y todavía en 1982 obtuvo el premio "Buena Forma" en Alemania. A esta lámpara le siguieron muchas otras en las que se procuraba mantener los conceptos de estilo y funcionalidad. El diseño de la lámpara de Eileen Gray (1930) muestra el desarrollo del estilo hacia la modernidad. En otras palabras, el objeto concebido por Gray mantiene los materiales y formas básicas, la apariencia estética y la funcionalidad, pero ello no impide que destaque el equilibrio de lo artístico con lo moderno.
Gracias a estos diseñadores, el mundo evoluciona. Es por ellos que el diseño existe y permanece en este tiempo. Ayer, hoy y mañana, el buen diseño nunca dejará de existir.
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