#1 algunas otras experiencias
Estaba en mi casa, recien hacía poco tiempo que me había separado.
ESa noche había hecho dormir a mis chicos y me disponía a ir a dormir yo también. Me acerqué hacia la mesa de luz. Era otonó. Un buen día tranquilo y no tan frío todavía. Estaba frente a la mesa de luz, y de espaldas a un televisor entre la cama y la pared con una ventana cerrada. ^Parada por apoyar dos cigarrillos que fumaría esa noche pues tenía que cuidar el dinero, aún estaba sin trabajo.
A mis espaldas, alguien me respiró sobre el cuello. Fue un aire tibio y reconfortante, como una bocanada cálida. Aún no habían fallecido mis abuelos, ni ningún familiar excepto mi hermano hacía ya muchísimos años. No tuve miedo, pues fue un aire reconfortante, como asegurante y protector. Despues me olvidé de ello instantáneamente y poco tiempo despues lo recordé.
+
 
0
Me gusta
 
| Más