#2 Re: La prueba de que Dios NO existe
Muy buena tu lectura crítica sobre cómo los temas parecen redireccionarse los unos a los otros y retroalimentarse ad infinitum

Contestando a tu thread: puedo probarlo, así como que puedo probar lo contrario. La aparente contradicción tiene su explicación y su explicación vale para 'probar' ambas posturas. Bueno, si bien no es una prueba sólida como un pegote de ADN de asesino en el cuerpo de la víctima, sí que realzará la naturaleza meramente conceptual de la idea de Dios y cómo, inevitablemente, sólo podemos disponer de la dialéctica para probar su existencia o inexistencia. ¿Empezamos con mi rollo? Bien.
Dios es ante todo y para todos una abstracción. Cuanto más nivel de concreción encontramos en su mero concepto, más primitivo es el punto de vista desde el que se observa. Si hacemos un repaso muy esquemático a la evolución general del concepto "dios" en la historia de la Humanidad nos daremos mejor cuenta de esta idea. En el hombre 'pre-histórico' no se da sa separación conceptual entre dios y el universo. Son lo mismos elementos magnánimos de la naturaleza los que son objeto de devoción o culto (aunque sea muy primitivo). El sol, la luna, las constelaciones, los ciclos de las lluvias y sus elementos asociados, el trueno, el rayo... son objeto de culto porque son los que ordenan el universo de un hombre cuya visión del mundo es esencialmente panteísta: no ha separado creador-creación. Este hombre primitivo y ecológico (en cuanto a que forma parte íntegra y armónica de su ecosistema) no es un hombre
con religión, porque todo su existir es re-ligión (atendiendo a la etimología de la palabra, más que una existencia re-ligada este hombre vive una existencia
ligada, así pues hablamos de "ligión"). Los ritos que este hombre llevaba a cabo tenían la función de conocer a fondo los ciclos naturales, respetarlos y observarlos para garantizar su supervivencia. Así, a través del rito, de la celebración de fechas destacadas, etc., se podía conservar en la memoria humana la sabiduría necesaria para saber cuándo sembrar y cosechar, cuándo se producen las crecidas de los ríos, o qué vientos anuncian las lluvias, o qué tiempo va a hacer dependiendo de cómo se vea el cielo o se comporten los animales (o cuáles son los signos inequívocos de la llegada de un tsunami, cosa que conocían algunos pueblos muy antiguos)... Así pues no hay dios porque no existe su concepto. Desde acá, siglo XXI podíamos afirmar: sí, claro, pero ¿no podría leerse la relación de este hombre con la naturaleza como la del cristiano standard con su Dios standard? Bueno, acá empezamos a vislumbrar por dónde van los derroteros: hoy en día existe un concepto de agente ordenador del universo
independiente del universo. Este concepto es dios. En el cristianismo no se acepta en general el panteísmo: creador y creación son independientes y ésta es consecuencia de aquel. En el hombre antiguo no se da esta separación porque aquel hombre, esencialmente no se percibía ni como "cima de la evolución" ni como separado de la naturaleza. Conforme el hombre empieza a
transformar la naturaleza empieza a separarsae de ella. Esto es, cuando el equilibrio del ecosistema de aquel hombre es roto -las grandes extensiones de cultivo de explotación son un ejemplo de rotura de ecosistema- éste empieza a percibirse a sí mismo como algo "aparte" del ecosistema. Al empezar a "crear" cosas empieza a percibirse como cima de la evolución... en un proceso de miles de años, paralela a la acción del hombre sobre la naturaleza se va escindiendo como por gemación una idea que antes estaba implícita en el universo Humano: dios. ¿Cómo? Si el hombre es capaz de crear cosas con sus manos y organizar la naturaleza a su gusto, todo lo que existe habrá sido hecho de forma similar por un creador, que es el que ha ordenado el mundo tal y como se conoce. Así nace Dios. El hombre va transformando su visión de Dios progresivamente, haciéndolo transportable, antropomorfizándolo, dotándole de más características humanas conforme el hombre ha ido llegando más y más lejos en su dominio de la naturaleza.
Como corolario: veo evidente la relación entre el deterioro de la naturaleza del que somos agentes y espectadores con la arrogancia intrínseca del hombre al percibirse como cima de la evolución y como "dominador" de la naturaleza. Los hechos nos demuestran que no somos lo primero y que respecto a los segundo, realmente somos nosotros los dominados. Y creo que las religiones juegan un papel determinante en esta percepción. Insistir en ideas como separar creador-creación o colocarnos en la cima de la evolución en base a
nuestros propios criterios incontrastables es perpetuar nuestra manera desastrosa de relacionarnos hoy con el universo. El animal más peligroso del bosque es... el hombre?
Ahora ¿intuís quizá mejor a qué me refiero cuando hablo de dios?
Por ello, con toda esta disertación demuestro que dios no existe, pero también que existe...
El que tenga oídos que oiga.