Es cierto que las cosas y seres son interdependientes como demuestra el entrelazamiento cuántico, pero también es cierta la independencia como lo demuestra la discontinuidad cuántica y el principio de libertad o estado de Superposición Coherente, pues permite el corte obligado entre la causa y el efecto. De tal modo ante el mismo suceso caben diferentes respuestas.
Entre la causa y su efecto caben pues estados neutros o llaves de paso. Lo que se demuestra en el átomo y más exactamente en la partícula neutrón; pues entre sus cargas opuestas que deberían aniquilarse, como ocurre por ejemplo en el positronio, está la carga y gran masa neutra que hace de aislante y regulador. Sin estos nudos neutros todo el universo reaccionaría en un instante y en su totalidad aniquilándose.
Matthieu Ricard, no comprende esto y mete la pata en toda su conversación con Trinh Xuan Thuan, editada bajo el título "El Infinito en la Palma de la Mano. Ediciones Urano.