Singu: esperemos a las respuestas, pero el planteo vuelve a ser de nuevo tu tesis. Sacas una vez más a relucir la interdependencia cuántica demostrada por el experimento EPR, la discontinuidad cuántica mensurable... te pido a ti y a los participantes que enfoquéis exclusivamente el tema desde la perspectiva de la posibilidad de la reencarnación como consecuencia de las propiedades cuánticas del universo. Desde el momento en el que el tema se vaya aderroteros ya trillados en otros threads, cerraré.
Por el momento, unas cuestiones:
¿Reencarnación?, ¿en el sentido de que mi "yoidad", mi saberme individuo con mi memoria y mis experiencias puede perdurar más allá de la muerte ordinaria e instalarse en otra configuración matérica?
¿
Qué es lo que se reencarna?, ¿cuánto de mí, qué extensión, qué parte? (por favor, no vayamos a la inmensurabilidad debida a la virtualidad del proceso para contestar)
¿la coherencia actual de mi ser, llamémosle Gabinja, está determinada por mi configuración matérica morfogenética y mi filogenia y por lo tanto cuando cambie esta configuración morfogenética -por ejemplo con la muerte ordinaria- dejaré de ser Gabinja?, ¿o hay una instancia independiente que se proyecta más allá de mi morfogenia posibilitando la reencarnación?, ¿sería esta una forma moderna de definir el alma?, ¿cómo se resuelve el problema de que por ejemplo seamos cada vez más los humanos y los bichos se extingan o crezcan en población con el asunto este de la reencarnación?, ¿acaso un porcentaje de lo reencarnable en nosotros es lo que realmente se reencarna para suplir el déficit de estas modernas almas que se produce cuando hay más materia por ser encarnada?, ¿o acaso compartimos materia encarnada con otras almas de éstas (entiende que digo "almas" en el sentido descrito) por el overbooking que se produce cuando hay más almas que materia encarnable?
En lo que tienes razón es en eso de
Originalmente publicado por Singu
Es paradójico