La Virgen María y yo
12311 ... Último

La Virgen María y yo

      • 64
      • mensajes
      • miembro desde
      • 10/06/07
    #1 La Virgen María y yo
    La Virgen Maríay yo
    “Una historia que siento que debo contar”
    Esta historia comienza el día 6 de marzo de 1981.

    Estaba atravesando un serio problema económico, consecuencia una gran inundación en la zona, debido al desborde del arroyo “El gato”. En el año 80 había alquilado un galpón en calle 517 entre 17 y 18, donde instalé una fábrica de muebles. Tenía dieciocho operarios. y estábamos fabricando trescientas camas superpuestas para entregar en el complejo Chapadmalal.
    La inundación se llevo la madera que estaba cortada y apilada en el terreno para el secado, y quedaron inutilizadas pilas de aglomerado, mas todas las máquinas bajo el agua.
    Comenzamos a rearmar el taller (maquinarías, electricidad etc.), hubo que volver a comprar la madera, entregamos con noventa días de atraso, eso hizo que nos aplicaran una multa del uno por ciento diario; cobramos el diez por ciento de la suma total estipulada y fue imposible afrontar las deudas. Terminé vendiendo mi casa.
    Fueron momentos muy difíciles, no encontraba salida, pero el seis de marzo del año ochenta y uno me levante sin dormir y leí una nota en el diario “El Día”. En la misma, comentaban que hacia un año que la Virgen de los ojos grandes había hecho un milagro.
    Yo no iba a la iglesia más que por un acontecimiento, pero no tenia salida y decidí pasar por allí, lugar que no conocía y que quedaba de paso al taller. Llegué a las ocho de la mañana; me imaginaba que iba a encontrar mucha gente pero la iglesia estaba cerrada. Golpeé, y una señora que estaba limpiando me permitió pasar; me acerque hacia donde estaba la Virgen, - realmente tenia los ojos grandes y fijos -.
    Me arrodillé y no podía dejar de mirarla, le pedía salir de lo que estaba viviendo y me pareció que me sonreía. Comencé a sentir una sensación que no se parecía a ninguna anterior, era como una electricidad que entraba por la cabeza y que, a medida que bajaba, a medida que recorría mi ser, me iba dejando una sensación de paz, hasta que, finalmente, terminaba saliendo por los pies.
    Era una imagen de mampostería, me sonreía, y yo le tenía que sonreír, no podía dejar de hacerlo. Me fui a mi casa llorando a contarle a mi señora lo que me había pasado. Trataba de explicarle esa sensación desconocida, donde se mezclaron la emoción y la alegría. También le conté a mi hermano y a un amigo.

    No fue fácil contarlo. Los tres pensaron que era producto de la situación que estaba viviendo y termine por creer que tenían razón. Entonces decidí regresar nuevamente a aquel lugar, tal vez repitiendo el encuentro podría descubrir que me pasaba. Me volví a arrodillar y me volvíó a sonreír y otra vez la misma sensación en el cuerpo, le sonreía y le decía que no me iba a dejar convencer, que lo estaba viviendo no era real.
    En ese momento, mi hermano tiene una hija que nace con un problema serio en la cadera; le pedí a mi señora si me acompañaba a Lujan, le dije - voy a pedirle por Ornella, por el nene de un amigo que también estaba enfermo, y para que Lilian y Miguel puedan tener un hijo (mis cuñados) que llevaban ocho años de casados y estaban desesperados por un hijo.
    Fuimos a Lujan, le pedí a la Virgen por los chicos enfermos. Y cuando le pedí por mi cuñada, - miraba la imagen- , y, para mi sorpresa, veía a mi cuñada -embarazada- usando un vestido floreado. Cuando salimos de la iglesia le conté a mi señora lo que había vivido y por más que trataba de comprenderme, la note preocupada.
    El sábado siguiente vinieron a casa, mi cuñado y Lilian,- estaba indispuesta,- fue como decirme, ¿ ves? , es imposible, casi una locura.
    Paso un mes, le dan el alta a mi sobrina; esa tarde mi hermano me lleva en su auto hasta mi casa y cuando llegamos le digo: - Fui a Lujan a pedirle por Órnela; Y está bien, pero la verdad es que la atendieron los mejores médicos, puede ser esa la explicación. El nene de Carlos también esta bien, e igualmente fue atendido por muy buenos profesionales. Pero cuando fui a Lujan también le pedí que Lilian y Miguel puedan tener un hijo, ¿si ese pedido se hiciera realidad vas a creer lo que me pasa?...
    Cerré la puerta del auto, abrí la de mi casa, y mi señora, que me estaba esperando me dijo “Lilian esta embarazada”.
    Fue en el momento justo, fue como si ella me dijera ¿Ahora si vas a creer en lo que te pasa?

    A partir de ese día no tuve mas dudas, le hablo y siempre tengo su respuesta, aunque muchas veces demora.
    Un amigo inolvidable me enseño a esperar, -el padre Carlitos Cajade,- lo conocí en el año 83 e hicimos una gran amistad a través de los chicos de la calle.
    Un día, encontré un local impensable para mis posibilidades económicas, porque estaba en pleno centro; pero se había incendiado y lo alquile en las condiciones en que estaba. Tuve que ponerle hasta el techo, lo restauré y abrí una mueblería. Supe que volvía a estar en el lugar justo, pero no para vender muebles; en la esquina se reunían los chicos de la calle. Y así, naturalmente, casi sin darme cuenta, estaba involucrado en una historia maravillosa.
    Fui a buscar un amigo, Abel, para que me ayude. Había fallecido su esposa y no tenía hijos. Me pidió que se lo dejara pensar y… al otro día ya estábamos intentando conseguir un lugar para formar un Hogar.
    Los dos conocíamos al padre Cajade, que ya estaba trabajando con los chicos en su parroquia de Berisso. Fuimos a verlo y comenzamos a trabajar juntos, se formó un grupo maravilloso.
    Una tarde en la parroquia San Francisco de Asís de Berisso, donde Carlitos era párroco y había comenzado a albergar chicos, tuvimos una charla inolvidable. Yo soy muy ansioso y cada vez aparecían más chicos, yo quería una respuesta rápida, y, el Padre Cajade, sabio como siempre, me la dió : ¨Tranquilízate Raulito, la Virgen esta tejiendo
    Mirá si había estado tejiendo que, hablando con él, me contó que LA VIRGEN DE LOS OJOS GRANDES, aquella imagen que me sonrió, estuvo arrumbada y él la había hecho restaurar. Mirá desde donde comencé a ser parte ese tejido.
    La Virgen esta tejiendo, me dijo Carlitos, cuando por una confusión el gobierno nos otorgó un subsidio para comprar una casa. Dimos vueltas buscando, hasta que un día nos encontramos recorriendo entre pastos altos, un campo, con tres hectáreas y una casa. La compramos.
    En ese tiempo me tuve que alejar del proyecto, había descuidado a mi familia, y mi situación económica no era la mejor. Carlitos, Abel y otros chicos de Berisso, se quedaron a vivir el hogar.
    Fui a Lujan, como siempre, a agradecer y compré una imagen hermosa de la Virgen Milagrosa. Nadie lo sabia, pero cuando llegue a mi casa, me estaban esperando todos los de la casita: Carlitos, Abel, los chicos de Berisso, y los primeros chicos del hogar.
    Estaban en el momento justo, nadie sabía que traía la virgen, pero estaban todos esperando. Al poco tiempo le hice un camarín de vidrio con espejos, y la llevé con ellos.
    La Virgen estaba tejiendo y yo había sido una parte de su tejido.

    En mi casa me necesitaban, trate de hacer algo desde afuera, me resistía a ir a la casita, necesitaba desprenderme. El hogar fue creciendo de la mano de Carlitos, Abel, Fabiana, Maria Rosa. . .
    Luego, Abel armó otra casa para adolescentes pero también tuvo que alejarse, aunque tal vez esa no sea la palabra justa, porque por más que no estemos dentro nunca estaremos lejos.
    La Virgen seguía tejiendo, el hogar de la Madre Tres Veces Admirable cada vez tenía más chicos y más casas.
    El veintidós de octubre del dos mil cinco falleció Carlitos. Hacia unos días había estado con él en el hospital. Cuando me vió, me dijo con alegría, como siempre, ¨ Raulito...¨
    Le dejé una Virgencita que tenia una historia; le dije que otro día se la iba a contar porque no estaba bien. Lo encontré muy mal. Me volví llorando, muy angustiado, pidiéndole a la Virgen por su salud, por su alma, por él.

    El veintidós un amigo me llama llorando para avisarme que había fallecido Carlitos, lo consolé, yo estaba demasiado tranquilo, me estaba terminando de bañar. Fui al dormitorio, me recosté sin comentarlo en mi casa, y me decía “que me pasa que estoy tan tranquilo”. No me entendía. Prendí el televisor, proyectaban una película en la que hablaban sobre un personaje ya fallecido y alguien decía “Ya hizo demasiado, dejémoslo en paz”. Fue la respuesta que necesitaba, - había hecho demasiado-.
    No lo fui a ver, estaba sereno, me sentía extraño, no se me cayó una lágrima. -Aunque luego, mientras grababa un programa de televisión, solo, en off, para editar junto a imágenes, llore desconsoladamente.

    Pasaron muchos otros por el hogar y seguirán pasando, pero la Virgen solo dejará de tejer cuando se cierre el hogar porque no haya más chicos sin familia, cuando no haya más chicos con hambre, cuando no haya más chicos en la calle.
    Cada vez hay más hogares y cada vez hay más chicos en la calle.

    Hoy pienso que lo más razonable seria recurrir a la adopción. Hay tantos chicos sin hogar y … tantas parejas sin hijos. Este tema lo hable con Carlitos y creo que había algo a lo que le tenia miedo en la adopción; aunque nunca me lo dijo, evito el tema. Le di cosas que había escrito y esperaba una charla sobre el tema, que para mi era muy importante. Pero creo que Carlitos la evitaba, porque por un lado me comprendía y por el otro, tenia algún temor.
    Me fui un poco del tema, pero creo que era necesario. Es fácil hablarle a la Virgen María, lo más difícil es escucharla. A veces la respuesta es clara y rápida, otras necesita tiempo “LA VIRGEN ESTA TEJIENDO, ME DIJO CARLITOS”

    Retomando una historia ya empezada, aquel local de la mueblería lo alquilaba a través de la inmobiliaria Millán. Al martillero lo conocía solo de ir todos los meses a abonar el alquiler. En una oportunidad me hizo el comentario de que hacia muchos años que no veía a su hijo (creo que eran diez años). Cuando le pregunte cual era el motivo, me dijo que se había separado, y desde ese momento su esposa no se lo había dejado ver. En realidad, el se daba cuenta de que tampoco había hecho todo el esfuerzo para encontrarlo. Le dije que, si quería, yo iba a hablar con el hijo; y a pesar de que tenía el aspecto de una persona muy ruda, inmediatamente se entusiasmó. Me dijo que no sabía donde vivían y que iba a ser muy difícil. De todos modos, me dio la dirección de una panadería que quedaba por el camino General Belgrano y quinientos veintipico.
    Fui, y me dijeron que no lo conocían. Salí y le dije a la Virgen: yo no lo voy a encontrar pero Vos, si. Fui a Luján y lo que hice no fue una cosa premeditada. Llegué, le pedí a la Virgen, y cuando salí, compre en la puerta una estampa. La partí por la mitad, la puse en un sobre, fui a hacerla bendecir dentro del sobre, para que el cura no vea la Virgen partida. Cuando llegué a La Plata fui a la inmobiliaria, y hablé con Millán; le di una mitad de la estampa y le dije: - Yo no lo pude encontrar, María lo va a buscar. Cuando su hijo venga a verlo pase a buscar la otra parte de la imágen . Millán me miró asombrado, pensaría “de donde salio esta loco”. Al poco tiempo, no se si habrán sido quince, veinte o treinta días; a las once y media de la noche golpean la puerta de mi casa. Salgo, y en la vereda, estaba Millán. Me dijo: - Perdone señor Picone, si hubiesen sido las tres de la mañana lo molestaba igual, - le presento a mi hijo. Y ese hombre grandote, serio, con aspecto rudo, esa noche se llevo la otra mitad de la estampita de la Virgen, que, cuando lo volví a visitar, pude ver que tenía armada, con las dos partes, en un cuadro, en su oficina de la calle 25 casi esquina 68.

    Cuando tenia l8 años, jugando al fútbol, tuve problemas en la rodilla. Estuve cuarenta y cinco días con la pierna enyesada desde el tobillo. Nunca me recuperé bien, se me salía del lugar, hasta que, desde que no jugué mas al fútbol, y por los años ya transcurridos no molestaba. En determinado momento comencé a darme cuenta de que la pierna estaba un poco torcida; comenzó a doler. Entonces fui a ver a un especialista, el doctor Castellano que me hizo hacer unas placas y así descubrió que en realidad la rodilla estaba afectada; le pregunte si operándome se solucionaba y me dijo que era mejor una mala rodilla que una prótesis.
    Seguí así, hasta que en el año 2004 fuimos de vacaciones a Mar del Plata; mis hijos Federico y Nahuel tenían l6 y 18 años , a mi me gusta jugar con ellos a todo. El primer día en la playa … agua, paletas, fútbol... cuando nos íbamos no daba mas de la rodilla, cargado con la sombrilla y reposeras volvíamos al departamento. Estaba pasando por la división de la playa pública de las carpas en el balneario Alicante, de La Perla. Había como una red alta divisoria. Los chicos y mi señora iban caminando adelante; levanté la vista, busqué a la Virgen y dije, por favor, hacé algo con mi pierna, quiero jugar con los chicos, se vienen grandes y me queda poco tiempo para disfrutar de esta forma la familia. Bajé la vista y seguí.
    A la mañana volvimos a la playa. Puse la sombrilla. Nilda, mi señora preparaba el mate, y Nahuel me incitó a jugar tirándome arena. Empezamos una especie de lucha, yo estaba de espaldas en la arena y a él lo tenía encima; no se bien lo que hicimos pero, forcejeando cayo sobre mi pierna y me torció la rodilla hacia adentro. Tuve un dolor terrible, traté de disimular por mi señora, que siempre esta chillando porque hacemos algún lió. Nahuel se asustó; me quede quieto, me parecía que me había quebrado, pero de a poco me fui levantando y caminando con Nahuel hacia el agua. Al tiempo que todo aquello ocurría comencé a darme cuenta que cada vez me dolía menos y que la rodilla estaba derecha. Sentía una molestia, si, pero era consecuencia de lo que me había pasado.
    Fueron unas vacaciones bárbaras, terminamos jugando a todo. Cuando regresé, volví al sanatorio Argentino a ver al doctor Castellano y, como no estaba, pedí atenderme con otro traumatólogo; le explique el problema que tenia en la rodilla y pedí que me hicieran una placa. Lo que yo quería era comparar esta nueva radiografía con la que me había hecho sacar anteriormente. Volví con la placa al médico, primero la di la anterior y luego la que me habían sacado en esa oportunidad, la comparó y me dijo: esta es de la otra rodilla. Le dije que la mire bien porque era la misma rodilla. Fui un pelotudo porque no me anime a decirle lo que había pasado. Pero guardo las radiografías donde es muy evidente el cambio; en una se ve el hueso torcido hacia adentro y en el otro derecho. Posiblemente haya sido normal que el golpe coloque la rodilla en su lugar, pero yo sé muy bien quien lo provocó.

    María, como me voy a olvidar de María, tenía siete años y dormía en la plaza San Martín. Tan linda como inquieta, tocaba todo, la máquina de escribir, la de sumar, la perforadora, el fichero, el sello, todo... En el verano se tiraba de cabeza en la fuente de 51 y 8 como si fuera una pileta olímpica.
    Un día, decidí hablarle a María de una pareja de amigos; le expliqué que no tenían hijos, que eran muy buenos y que me gustaría que los conociera.
    También hablé con Alicia sobre María. El 24 de Diciembre de 1984 quedamos en encontrarnos con María, y, por la tarde de ese día vino al negocio. Me sorprendió porque vino limpia y con ropita nueva. Me contó que una chica y un muchacho la llevaron a su casa, le compraron un par de sandalias en Plaza Italia, le consiguieron algunas ropas y ahí estaba María con una bolsa mochila en la que tenia la ropa vieja.
    Vino preparada para encontrarse con Alicia y Mario. Estaba preocupada y me pregunto: - Che Raúl, ¿después que conozca a Alicia que hago? - Te quedas a pasar la navidad con ellos - Sí pero a la noche que hago? - Te quedas a dormir en la casa. Me contesto: Voy a los juegos electrónicos (estaban pegados a mi negocio 8 y 51 Texas).
    Cuando la fui a buscar ya no estaba, el problema era como pasar la noche fuera de su hogar (la calle). Se había frustrado el encuentro.
    Cuando pasaron unos días me llaman por teléfono . - Hola Raúl ¿quien habla? – María. ¿A que no sabes de donde te llamo? - No se (no tenía ni idea) - De la casa de una amiga tuya. ¡Si... estaba en la casa de Alicia!. Lo único que conocía de Alicia era su nombre.
    ¿Quien le habrá tomado la mano para que ponga el dedo en el timbre de la casa de Alicia para pedir algo.? Cuando salió Alicia, la atendió como ella acostumbra a atender a quien a golpea su puerta, se pusieron a charlar y cuando ella le dijo que andaba por el centro, le preguntó si me conocía, y terminaron dándose cuenta que eran los protagonistas de aquella cita frustrada en Navidad.
    Desde ese día María comenzó una hermosa relación con Alicia y Mario; ya no duerme en la calle, volvió a su casa, va a la escuela y hace los deberes con Alicia. (Esto lo saque de un librito que escribí en el año 87 “Los hijos de la calle”)
    Alicia y Mario llevaban ocho años de casados y no podían tener hijos. Lo de María había sido hermoso, pero, María tenía una familia, y Alicia y Mario deseaban tener un hijo. Al tiempo, Alicia me llamó por teléfono para decirme que, al ver que no podían tenerlo , se habían decido a adoptar, y que, como yo estaba trabajando con los chicos, y veía a jueces, podía encontrar alguno que esté en condiciones de ser adoptado. En el momento me salió decirle -Ahora que le mostraron tanto amor a la Virgen, vayamos a Lujan a pedirle un hijo.
    Era el año 84, fuimos un día que había una gran inundación, dando muchas vueltas pudimos llegar a la iglesia. Al sábado siguiente Alicia estaba indispuesta, pero ya no me desanimé como cuando fui a pedirle por Lilian y Miguel. Y volvió repetirse la misma situación, porque al próximo mes Alicia estaba embarazada. El primero de abril del 85, en Semana Santa, nació Marianito.

    En una oportunidad en que estaba preocupado por mis hijos y pasaba por el asilo Marín, -en la esquina de 60 y 14- en la ochava del paredón, hay una pintura de la Virgen. La miré y le pedí que los proteja; inmediatamente sentí en el cuerpo la misma sensación que había experimentado cuando el seis de marzo de mil novecientos ochenta y uno la Virgen de Los Ojos Grandes me sonrió. Era como una electricidad que nace en la cabeza y viene bajando hasta salir por los pies, y, a medida que va pasando, va dejando en el cuerpo una sensación de paz.
    El 27 de agosto mi cuñado Rubén sufrió un ataque cerebro vascular. Estaba internado muy grave, en sala de terapia intensiva; luego de los estudios, no quedaba otra alternativa que operarlo de un coágulo en el cerebro. Los médicos daban un pronóstico muy grave, de muy pocas esperanzas.
    Desde que ocurrió, como era día 27, le pedí a la Milagrosa, la misma que traje de Luján para el hogar del padre Cajade. El día de la operación le dije- agarrá vos el bisturí, salválo, por favor. Lo operaron. Al día siguiente estaba en una sala común, y a los dos o tres días en la casa. Luego se internó para la rehabilitación, y hoy ya camina solo.
    Para algunos, la solución llego por los médicos, que seguramente fueron el instrumento, para otros, la casualidad. Será por eso que me dio otra oportunidad con pruebas.

    En noviembre de 2005 tuve un problema de salud, se me agrandó diez veces la próstata y se cerró. No podía orinar. Fui de urgencia a consultar con un urólogo, en el Instituto del Diagnostico; allí me atendió el doctor Héctor Bianchi, me colocó una zonda con la que estuve diecinueve días con infección, que, con antibióticos, se pudo controlar.
    Luego de haberme realizado distintas pruebas el médico me recetó un medicamento, (Bactrín) y me aconsejó esperar nueve o diez meses para ver como reaccionaba ante ese tratamiento. El 18 de septiembre fui a verlo, me dió una orden para hacerme una flujometría; saqué turno en la misma clínica para el día 20/9, fecha en la que el doctor César Monticelli (también urólogo) me realiza el estudio.
    Cuando me lo está haciendo, le pregunto como iba y me dijo “mal”. Cuando terminó, me entregó el informe que decía “obstrucción severa”. Se lo llevé al Doctor Bianchi, el día 23/9, quien al ver el estudio, me indica que había que operar. Yo quería sacármelo de encima lo más pronto posible, consultó en la clínica, y me propuso operarme el sábado 30 de septiembre. Estuve de acuerdo. Me dio dos órdenes para hacerme un análisis de sangre, un electro y otra para la administración de la clínica. Pasé por la oficina, reservé la cama, me dieron un formulario de conformidad y me fui a mi casa.
    Mientras le estoy contando a mi señora veo en televisión la imágen de la virgen de Luján junto con el anuncio de la caminata del día 30. Yo siempre voy con mis dos hijos mas chicos (18 y 20 años), y , een esta ocasión me había hecho la idea que era el sábado siete del mes siguiente. No lo pensé dos veces, llamé al Doctor Bianchi por teléfono para suspender la operación para el otro sábado. Primero me dijo que ya estaba todo arreglado, cama, anestesista etc. Le insistí, y le conté que yo iba siempre en la caminata a Luján, que necesitaba ir, que no quería y no debía faltar, y justo se hacia el día 30. Fue muy comprensivo, y me dijo que fuera tranquilo, que él la anulaba, y que el lunes fuera a verlo para concertar la operación para el sábado siete.
    Voy a la caminata.
    Cuando recién comenzábamos a caminar, vimos un baño y le dije a los chicos de ir. Como casi siempre sucede, había cola. Estaba esperando en la cola con ellos pero no tenia ganas de orinar. Teniendo en cuenta el problema que tenía pensé, mejor tomar liquido para ver si orinaba. Compré una botella de un litro y medio de agua.
    Cuando llegaron los chicos ya me había tomado un litro, les di el resto y, mientras caminábamos, me di cuenta de que había hecho lo mismo que aquella vez que me realizaron el estudio- que me dio mal- (tuve que tomar un litro de agua y a la hora me hicieron el estudio). Pensé... no me estará queriendo decir algo, así caminé una hora y, en el primer baño que encontré, fui a orinar, tal como lo hice aquella vez, como en el estudio. Cuando estaba orinando me di cuenta que si orinaba así, el estudio no podía salir mal, le comenté a los chicos. Llegamos a Lujan, volvimos, salió todo bien, y el lunes dos volví a ver al médico como había acordado.
    Mientras el doctor escribía la orden para registrar la operación el día siete, le pedí que, antes, vuelva a hacerme la flujometría (el estudio que me había manifestado la obstrucción severa). Me dijo no tenia sentido porque en ese tiempo no podía haberse producido ningún cambio. Le insistí, - Mirá que IOMA no te lo va a reconocer, me dijo, - No es nada, yo lo pago. Me respondió te felicito por la fé que tenés. Me hizo la orden y volví a pedir turno, esta vez era para el día 11 de octubre.
    Tome el litro de agua igual que en el primer estudio, fui a la clínica y cuando me ve el Doctor Monticelli me reconoce; me pregunta si era paciente de él , le recordé que no, que lo era del doctor Bianchi. Pero él me había examinado el 20/9 y recordaba que me había salido mal (obstrucción severa). Me preguntó porque de nuevo, no supe que decirle y le dije que Bianchi me lo había pedido. Me miró extrañado. Comencé a orinar, el médico en la computadora viendo el desarrollo del estudio me pregunta: ¿Bianchi te dió algún medicamento nuevo?. Le dije que no, que seguía con lo que estaba tomando hace diez meses. Le conté sobre la caminata. Y me fui afuera a esperar el informe.
    El doctor salió, me lo entregó en un sobre, me dio la mano y me dijo te felicito.
    Al otro día, voy a ver al Doctor Bianchi con los dos estudios, ( Estaba con mi hijo Nahuel), puso los dos estudios sobre el escritorio, los miraba y se rascaba la cabeza; se pasaba la mano por la cara y no podía hablar - Qué querés que te diga... Si le das estos estudios a cualquier urólogo te va a decir que son de dos personas distintas.

    Hubo muchas otras veces en que sentí la presencia de la Virgen, me pasaron muchísimas cosas más que no puse, y otras que seguramente ni yo me di cuenta. Sé que es muy difícil de creer, y no es porque piensen que soy un mentiroso. Algunos lo atribuyen a la casualidad, otros a lo psicológico. Solo yo sé lo que siento.

    ¿Porque a mi? estoy seguro que no es por ser mejor. Será por compasión?, no lo sé... De lo que sí estoy seguro, es que está conmigo cuando más la necesito.

    Este año estando en Mar del Plata llegó a la playa un familiar de unos amigos. Escuché hablar a Claudia muy enojada con la Virgen. Es que había fallecido el padre, que era muy devoto. Busqué una oportunidad para hablarlo con ella y resultó maravilloso.
    No quisiera que algún día me pase lo mismo con mis hijos.

    Me van a seguir pasando cosas, o no... De cualquier manera le doy gracias.
    Pasaron veintiséis años del 6 de marzo de l981, pero yo lo recuerdo como el primer día.


  1. ¿Este tema te pareció interesante? Compártelo!

    ¿No es lo que buscabas? Intenta buscar un tema similar

    120 comentarios / 13643 Visitas

      • 817
      • mensajes
      • miembro desde
      • 09/08/07
    03/09/2007
    #2 Re: La Virgen María y yo
    mira Raulabel Con Todo El Respeto Del Mundo Me Tomo La Atribucion De Escribirte Yo Creo En La Virgen Y En Dios Pero Aveces Mi Fe Se Ve Resentida Por No Lograr Lo Que Les Pido Tu Mensaje Me Da Fuerzas Para Seguir Te Cuento Llevo 10 Años Pidiendole Que Pueda Tener Un Bebe Pero No Lo Logro Se Que Me Enojo Con Ellos Porque Siempre Veo La Tele O Escucho La Radio Y Salen Noticias De Bebes Abandonados Tirados O Muertos Por Sus Mama Y Eso Me Hace Muy Mal Y Me Enojo Mucho Se Ke No Deberia Cuestionarlos No Soy Kien Pero No Puedo Evitarlo .
    con Respeto Ya Ke Tu Puedes Ir A Lujan (yo Vivo En Cordoba)pidele A La Virgencita Si Puedes Por Mi Por El Bebe Que Tanto Quiero.
    perdon Por Mi Pedido Y Te Doy Las Greacias Ke Sigas Bien
    besos
      • 629
      • mensajes
      • miembro desde
      • 20/01/07
    03/09/2007
    #3 Re: La Virgen María y yo

    Bueno, ante todo bienvenido a los dos!
    Observo que son los dos nuevos en el foro, bienvenidos.

    Creo que sus experiencias son definidas por estos extremos:
    Mistica y Realidad.

    Ustedes sabran cual es cual.
    No creo que la experiencia del caballero tenga ni una parte de realidad.
    Si fue real para el, pero no para el resto de los seres humanos.
    El cerebro de ser humano crea cada cosa. Hasta creamos un dios.

    Si observo una cruel realidad de la señora.......
    pero realidad al fin.....

    Es mi punto de vista.... aunque hoy andube fumando algo raro y ni se de que hablo. jajajajaa


    Suerte! y disfruten de todos los foros que hay en este sitio! espectacular!

    • PoetaCamba
      Invitado
    03/09/2007
    #4 Re: La Virgen María y yo

    bueno si no me pasa a mi no voy a creer es simple hasta que dios jesus papa noel o bugs bunny no me hablen no voy a creer en eso

      • 629
      • mensajes
      • miembro desde
      • 20/01/07
    03/09/2007
    #5 Re: La Virgen María y yo
    Cita Escrito por HOLY SHIT Ver mensaje
    bueno si no me pasa a mi no voy a creer es simple hasta que dios jesus papa noel o bugs bunny no me hablen no voy a creer en eso
    Aleluya!!!!!

    Es mas simple que eso, es mas, hasta si me llega a pasar algun dia, deberia tener alguna explicacion logica, y no divina, mistica, irreal!

      • 1,250
      • mensajes
      • miembro desde
      • 17/08/07
    04/09/2007
    #6 Re: La Virgen María y yo

    Raulabel, maravilloso y esperanzador relato el tuyo. Que bueno es que lo compartas porque de eso se trata, ¿no?. Además por lo que veo están haciendo una obra importante con los chicos de la calle; eso es Fe en acción!!!!

    Sonyale, Seguramente María está tejiendo; que el Señor te bendiga, y te regale lo que tanto buscás.

      • 64
      • mensajes
      • miembro desde
      • 10/06/07
    04/09/2007
    #7 Re: La Virgen María y yo
    Cita Escrito por sonyale Ver mensaje
    mira Raulabel Con Todo El Respeto Del Mundo Me Tomo La Atribucion De Escribirte Yo Creo En La Virgen Y En Dios Pero Aveces Mi Fe Se Ve Resentida Por No Lograr Lo Que Les Pido Tu Mensaje Me Da Fuerzas Para Seguir Te Cuento Llevo 10 Años Pidiendole Que Pueda Tener Un Bebe Pero No Lo Logro Se Que Me Enojo Con Ellos Porque Siempre Veo La Tele O Escucho La Radio Y Salen Noticias De Bebes Abandonados Tirados O Muertos Por Sus Mama Y Eso Me Hace Muy Mal Y Me Enojo Mucho Se Ke No Deberia Cuestionarlos No Soy Kien Pero No Puedo Evitarlo .
    con Respeto Ya Ke Tu Puedes Ir A Lujan (yo Vivo En Cordoba)pidele A La Virgencita Si Puedes Por Mi Por El Bebe Que Tanto Quiero.
    perdon Por Mi Pedido Y Te Doy Las Greacias Ke Sigas Bien
    besos
    Lo primero que quiero decirte es que el viernes voy a Lujan a pedirle a la Virgen por tu hijo que estoy seguro que lo vas a tener. Yo voy a ir, pero seguramente cuando escribías ella te estaba escuchando a vos.
    También mencionas a los chicos y sobre ese tema mande un escrito en este mismo medio titulado Los Relojes del Rey” en el rubro “Adopción”. si podes leelo. Muchas gracias tu mensaje me hizo mucho bien. Cuando tengas tu hijo por favor hacemelo saber. Un beso.

    Cita Escrito por Aclausus Ver mensaje
    Bueno, ante todo bienvenido a los dos!
    Observo que son los dos nuevos en el foro, bienvenidos.

    Creo que sus experiencias son definidas por estos extremos:
    Mistica y Realidad.

    Ustedes sabran cual es cual.
    No creo que la experiencia del caballero tenga ni una parte de realidad.
    Si fue real para el, pero no para el resto de los seres humanos.
    El cerebro de ser humano crea cada cosa. Hasta creamos un dios.

    Si observo una cruel realidad de la señora.......
    pero realidad al fin.....

    Es mi punto de vista.... aunque hoy andube fumando algo raro y ni se de que hablo. jajajajaa


    Suerte! y disfruten de todos los foros que hay en este sitio! espectacular!
    Si volves a leer mi experiencia, lo que decís ya me paso primero a mi, después a mi hermano y a mi amigo. Y de los tres la Virgen se ocupo de que no tengan dudas. Se curo la hija de mi hermano y mi amigo tubo el hijo que tanto deseaba.
    De todos modos te digo que te comprendo y sé que es posible que en algún momento estés vos escribiendo como yo. Un abrazo.

    Cita Escrito por Aclausus Ver mensaje
    Aleluya!!!!!

    Es mas simple que eso, es mas, hasta si me llega a pasar algun dia, deberia tener alguna explicacion logica, y no divina, mistica, irreal!

    El ser humano solo sabe como reacciona en el momento que los acontecimientos le suceden. Por eso si te pasa, ese momento no creo que encuentres una respuesta lógica, De lo que si estoy seguro es que no va a ser irreal.

    Cita Escrito por TenArcangel Ver mensaje
    Raulabel, maravilloso y esperanzador relato el tuyo. Que bueno es que lo compartas porque de eso se trata, ¿no?. Además por lo que veo están haciendo una obra importante con los chicos de la calle; eso es Fe en acción!!!!

    Sonyale, Seguramente María está tejiendo; que el Señor te bendiga, y te regale lo que tanto buscás.
    Que alegría me dio tu mensaje, muchas gracias.
      • 1,474
      • mensajes
      • miembro desde
      • 28/03/07
    04/09/2007
    #8 Re: La Virgen María y yo

    A que nombre te hago el cheque??

    aps perdon pense que era otro post de spam del papa.

    • PoetaCamba
      Invitado
    05/09/2007
    #9 Re: La Virgen María y yo

    colgado te decian

    bueno claro que si me pasa algo asi lo primero que hago es ir a un siquiatra no ponerlo en un foro

    vos decis que a tu hno y hna maria los ayudo
    que sos alguna especie de elegida o dios te quieere mas no se supone que quiere igual a todos?
    ademas si curo a uno que paso con todos los otros que no curo?
    se murieron lee mi firma eso es una falacia la mas comun de todas
    hasta yo la dije cuando era cristiano

      • 817
      • mensajes
      • miembro desde
      • 09/08/07
    05/09/2007
    #10 Re: La Virgen María y yo

    Raulabel Gracias X Tomarte El Tiempo De Leer Mi Mensaje Y Mil Gracias X Decirme Ke Iras A Lujan A Rezar X Mi A La Virgen Sabes Se Ke Hay Comentarios Buenos Y Otros No Pero Tu Mensaje Es Muy Bueno Para Todos Aquellos Ke Creemos Y Por Ahi Vemos Las Cosas Mal Y Flaqueamos En Nuestra Fe.
    Me Encanta Que Cuentes Tu Vivencia Te Aseguro Ke A Mi Me Ha Hecho Muy Bien....
    Un Gran Beso Lleno De Gratitud

12311 ... Último