Creencias, Visión y claridad (para ateos y fanáticos, los 2 filos de la misma navaja)

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    #1 Creencias, Visión y claridad (para ateos y fanáticos, los 2 filos de la misma navaja)

    La identidad es la Autoimagen del Ego. El Ego solo busca validarse. Todo lo que tiene su misma opinión, es validado. Todo lo que se opone, como cuestiona su identidad y disuelve su realidad, es atacado ferozmente.
    La cosa que llamamos "REALIDAD", solo es una ilusión perceptiva. La creencia sobre que "algo es", y la conducta perceptiva que se deriva de eso, le pone mas energía a esa creencia y la densifica, la solidifica, dandole rango de verdad y, por ende, de realidad.
    Todo lo que podemos conocer, desde esta forma de percibir, es lo que ya es conocido. Si el Ego está al comando del Ser perceptivo, nada nuevo va a aparecer y, todo lo que aparezca solidificará los viejos sistemas de creencias y la percepción ilusoria del Ego. Validación y Defensa para sostener las creencias.
    El bien y el mal, así llamados, no existen como tales. Solo se trata de perspectivas perceptivas, vistas desde nuestros propios sistemas de creencias.
    Dios existe y no existe. El hombre creyente es Dios experimentando confianza en si mismo y en su propia divinidad. El agnóstico es Dios reconquistando su propio poder, habiéndose despojado antes totalmente de él y sin tener en cuenta si él mismo puede ser la divinidad. Hay que ser muy valiente y muy aventurero para, siendo uno rey, recorrer las calles como mendigo.
    En el Universo solo hay amor. Es la única energía existente. Poder "ver" el amor en "Todo Lo Que Es"(el cuerpo de la divinidad) o no poder verlo, no es problema de la divinidad. Es asunto de quien lo mira.

    Mirada y Claridad

    Ver implica tres cosa: Enfoque, Perspectiva y Profundidad.
    El Enfoque representa la Voluntad, la Dirección de nuestra energía. Todo aquello en lo que nos enfocamos, crece dentro nuestro y se convierte en parte de nuestra realidad personal.
    La Perspectiva representa la necesidad de ponernos en el lugar del otro (compasión) para que nuestra mirada no se fanatice, no se solidifique. Está representada en el cuerpo por los DOS ojos, que nos brindan dos perspectivas diferentes, e incluso nos remiten a la necesidad de una síntesis, que contiene lo mejor (o a veces lo peor) de ambas miradas.
    La Profundidad, que también es el resultado de ambas miradas (los dos ojos) también lo es del resultado de tener dos cerebros (o dos hemisferios) de diferente naturaleza perceptiva y de procesamiento de la información. Así nuestra mirada puede ser profunda y superar la mera ilusión del "ver", para comprender la causalidad real que se esconde en los disfraces de la realidad.

    El plano en el cual vivimos (la Tercera Dimensión) no es el plano causal de la realidad, solo es un plano de representación cognitiva. Pero la Verdad es incluso perceptible aquí.
    Solo se trata de saber mirar.

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    8 comentarios / 599 Visitas

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    04/07/2008
    #2 Re: Creencias, Visión y claridad (para ateos y fanáticos, los 2 filos de la misma nav

    Coincido en algunas cosas, en otras no. Por ejemplo, no coincido en lo de bien y mal, o Dios y no Dios porque dependerá de cada caso en particular de definición de tales cosas.

    Tampoco coincido con que no estemos en la realidad causal. Estamos en la realidad causal pero apenas la percibimos, sobretodo debido al ego, a la defensa del ego, es decir, el egoísmo.

    Y quisiera, aparte de esto, de exponer dos ideas más: la compasión proviene de la consciencia causal (como muchas veces he expuesto en este foro), por eso Buda ve a los demás iguales a él mismo, porque la causalidad es idéntica para todos los seres. Comprendiendo tu propia causalidad, es decir, identidad, comprendes, en principio, la de los demás.

    Y mi segunda idea es más interesante: ¿de dónde surge el ego? El ego es un paso de desarrollo emocional, que se debe a la esencia misma de la vida, que es el instinto o deseo de supervivencia. Es decir, ocurre que uno se moldea un ego (una rigidez) porque no ve otra manera de afrontar la realidad que la misma manera que cuando anda: partiendo de algo fijo (uno de los pies), es decir, algo seguro. Su ansia de seguridad le lleva a generar el ego.

    Cuando el deseo existencial (supervivencia) se expone como ansia de seguridad en detrimento de otras formas del deseo existencial (la otra forma básica es deseo de acción, por llamarlo de alguna manera) entonces es cuando el sujeto posee, lo que yo llamo, el deseo de muerte o la muerte en vida. Y al contrario se produce el deseo de vida.

    No es más que enfocar el deseo existencial buscando la seguridad en uno mismo (egoísmo) o en el universo (consciencia mística). Uno trata de ir sobre seguro (ya saben que a seguro se lo llevaron preso ) y el otro asume su ignorancia y sabe que va a ciegas. El primero representa la muerte, la cobardía; y el segundo la vida, el valor. O dicho de otra forma: uno representa la tendencia a lo estático y lo otro la tendencia a lo dinámico. Y como en el universo lo dinámico es lo único impermanente entonces es lo único que permite la vida. Saludos.

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    04/07/2008
    #3 Re: Creencias, Visión y claridad (para ateos y fanáticos, los 2 filos de la misma nav
    “Coincido en algunas cosas, en otras no. Por ejemplo, no coincido en lo de bien y mal, o Dios y no Dios porque dependerá de cada caso en particular de definición de tales cosas”.

    El bien y el mal son la misma energía: “Todo Lo Que Es”. Se percibe en polaridad (bien/mal) con objeto cognitivo, solo en esta dimensión. Eso da claramente la idea que no es una dimensión causal.

    Tampoco coincido con que no estemos en la realidad causal. Estamos en la realidad causal pero apenas la percibimos, sobretodo debido al ego, a la defensa del ego, es decir, el egoísmo.

    La consciencia humana no se encuentra en el plano de la realidad causal. Nuestros otros aspectos de consciencia (que no son nuestra consciencia, debido a que no somos conscientes de ellos) se encuentran en planos causales(donde la realidad se crea conscientemente).

    Y quisiera, aparte de esto, de exponer dos ideas más: la compasión proviene de la consciencia causal (como muchas veces he expuesto en este foro), por eso Buda ve a los demás iguales a él mismo, porque la causalidad es idéntica para todos los seres. Comprendiendo tu propia causalidad, es decir, identidad, comprendes, en principio, la de los demás.

    … yo diría “comprendiendo tu VERDADERA identidad, comprendes la de los demás”. La COMPASION es una cualidad del cuerpo emocional, de nuestro vehículo negativo (en términos de polaridad, siendo el mental positivo). Permite construír realidad con integridad, en la medida que equilibra la cualidad de la energía masculina de AMBICION (que es, en términos energéticos, la vocación de ser protagonista de nuestra propia manifestación creativa).

    Y mi segunda idea es más interesante:

    …(…vaya, seguramente no se trata de nada referido a la humildad, ja ja)

    ¿de dónde surge el ego? El ego es un paso de desarrollo emocional, que se debe a la esencia misma de la vida, que es el instinto o deseo de supervivencia. Es decir, ocurre que uno se moldea un ego (una rigidez) porque no ve otra manera de afrontar la realidad que la misma manera que cuando anda: partiendo de algo fijo (uno de los pies), es decir, algo seguro. Su ansia de seguridad le lleva a generar el ego.

    Veo tu idea y coincido bastante, pero creo que es más complejo. La entrada del alma en la negatividad, proyectada como arquetipo, crea la idea de separación. Allí surge el temor, luego los sistemas de creencias y las emociones negativas. Y después la validación y defensa con el objeto de tener seguridad sobre el camino, en medio de la oscuridad. También está el Karma ancestral, cuya impronta está en el ADN. Imposible de eludir en el análisis.

    Cuando el deseo existencial (supervivencia) se expone como ansia de seguridad en detrimento de otras formas del deseo existencial (la otra forma básica es deseo de acción, por llamarlo de alguna manera) entonces es cuando el sujeto posee, lo que yo llamo, el deseo de muerte o la muerte en vida. Y al contrario se produce el deseo de vida.

    El DESEO y el TEMOR son la misma energía, en fase positiva y negativa (siempre como polaridad). Si experimento uno, el deseo, también experimentaré el otro, el temor. Son percepciones egoicas tal como el PLACER y el DOLOR, que también son la misma energía. Aquí todo es POLARIDAD. Todo lo que se experimente en fase positiva, se revelará luego en fase negativa, porque se trata de la misma energía.

    Saludos.
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    04/07/2008
    #4 Re: Creencias, Visión y claridad (para ateos y fanáticos, los 2 filos de la misma nav

    No, no, sigo sin coincidir: la expresión de bueno o malo es una expresión esencial de todo lo vivo. En nuestro caso tiene dimensiones cognitivas, de bueno y malo, pero la base surge del dolor y placer físicos. Ests dimensiones del mismo objeto son guías de supervivencia, en algunos casos más variables hasta que uno tiene constancia de los hechos, como el caso de bien y mal; y otra más invariable como el caso dolor y placer.

    Después de la experiencia viene el juicio certero de si algo es bueno o malo, como las tiranías o las guerras (respecto a la supervivencia, claro), que es por lo que se intenta no repetir esas experiencias.

    Y a partir de un conjunto de lo bueno y lo malo se puede establecer una categoría de bien y mal: el bien es todo lo que conduce a la supervivencia y el mal todo lo que conduce a la muerte.

    Por otro lado la consciencia humana es consciencia causal, ya que se basa en eso: en establecer causalidades. Es justamente eso lo que lo diferencia de las consciencias animales. Otra cosa es que las causalidades se ajusten con mayor o menor acierto a las causalidades reales. En este sentido es la ciencia la que más se aproxima en torno a las causalidades reales, dada su capacidad de predicción y exactitud, y sobretodo ¡¡¡de transformación de la realidad material!!!

    Mi idea de compasión es mi idea de consciencia causal, es decir, de comprensión. En principio es un sentimiento, una emoción, cuando es una consciencia nueva. pero al ser consciencia es invariable o posee cierta invariabilidad, lo que hace que deje de ser un sentimiento y sea un sencillo ser, un ser compasivo, no como sentimiento sino como acto elemental. Es decir, el ser compasivo es un estado invariable, no hay vuelta atrás, no hay olvido de la causalidad, en todo caso habrá más conocimiento causal, no menos.

    Por otro lado concibo el deseo cmo la base de toda existencia, por lo menos a nivel de comprensión humana. Sin absolutamente ningún anhelo no se puede existir, el mero hecho de existir es lo mismo que decir deseo o deseo ser. El ser y el devenir es un deseo.

    De todas maneras sólo pretendo exponer mis ideas y leo y recuerdo las tuyas, precisamente porque son diferentes a las mías. Saludos.

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    05/07/2008
    #5 Re: Creencias, Visión y claridad (para ateos y fanáticos, los 2 filos de la misma nav

    El ego hace pesados y prisioneros a los espiritus, hace pesadas las almas. Lo contrario es la libertad. El peso viene de que la persona en cuestion al no aceptar la verdar manifestada de dios, tiene que llevar su propia verdad de dios a cuestas, como los caracoles, arrastrandose por lo mas bajo, y evolucionando muy despacio.

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    06/07/2008
    #6 Re: Creencias, Visión y claridad (para ateos y fanáticos, los 2 filos de la misma nav

    Comparto con ustedes este dialogo que tuviera una mañana Jiddu Krishnamurti en India sobre el tema del ego.


    KRISHNAMURTI: Pues bien, ¿quién es el ego? Señor, analícelo. ¿Sabe usted qué es el análisis? Investigue, paso a paso. ¿Quién es el ego? ¡Descúbralo, señor, y no cite a Shankara, Buddha, o X, Y, Z! Cuando usted dice: «Yo tengo miedo», ¿quién es el «yo»?

    Interlocutor: (Varias sugerencias inaudibles).

    KRISHNAMURTI: No citen. Investíguenlo, señores.

    Interlocutor: ¿No es el pensamiento el que se concibe a sí mismo como permanente en el momento que está envidioso?

    KRISHNAMURTI: Entonces, ¿qué es ese instante en que tal pensamiento se considera a sí mismo como permanente? Yo soy envidioso. Estoy consciente de que soy envidioso. ¿Cuál es entonces esa entidad, ese pensamiento que dice, «yo soy envidioso»?

    Interlocutor: (Inaudible).

    KRISHNAMURTI: ¡Oh, por favor, señor! Usted no lo analiza; simplemente hace una afirmación. Investíguelo, señor. Usted dice que en ese instante cuando el pensamiento declara, «yo soy celoso», ese pensamiento se piensa a sí mismo como siendo permanente. ¿De acuerdo? Bien; ¿por qué piensa ese pensamiento que es permanente? ¿No es porque ha reconocido un sentimiento similar experimentado antes? Vayamos despacio, paso a paso. Yo soy envidioso, ustedes saben qué es la envidia. Me doy cuenta de que soy envidioso y ahora pregunto: «¿Quién es la entidad que se ha dado cuenta?» «¿Y cómo sabe esa entidad, o ese pensamiento, que él es ‘envidia’?» Ese pensamiento sabe que él es «envidia», porque ha sentido envidia antes. El recuerdo de la envidia anterior aflora y la persona que lo siente dice, «aquí está otra vez». ¿Correcto? «Aquí está la envidia que he tenido antes». De otro modo usted pensaría muy distinto acerca de ello. La mente puede llamar «envidia» a ese sentimiento porque es capaz de reconocerlo. Ella ha experimentado el mismo sentimiento antes. Entonces dice... el pensamiento dice... (Interrupción de la audiencia). Señores, sé que esto es muy complejo, así que debemos ir muy despacio, paso a paso. (¿Tendrían inconveniente en dejar de toser, todos al mismo tiempo? (Risas). Esta es una cuestión muy difícil de indagar, y a menos que concedan ustedes toda su atención, no podrán comprender su muy intrincada y sutil naturaleza. En primer lugar, ahí está la envidia; uno se torna consciente de esa envidia. Entonces el pensamiento dice, «he tenido ese sentimiento antes». De otra manera ustedes no podrían reconocer ese sentimiento que han denominado «envidia». Lo que uno ha experimentado anteriormente adquiere permanencia, continuidad, por medio del reconocimiento de lo que ocurre ahora. Así, el pensamiento tiene continuidad porque él es la respuesta de la memoria, ¿verdad? Ese pensamiento, que es el resultado del recuerdo de ayer, dice: «Aquí está otra vez; es la envidia». Llamándola «envidia» y reconociéndolo, él le ha otorgado mayor vitalidad. El pensamiento es la respuesta del manojo de recuerdos que constituyen la tradición, el conocimiento, la experiencia, etc., y ese pensamiento reconoce el sentimiento que tiene ahora: la «envidia». ¡De modo que el pensamiento es el centro, o la memoria es el centro! ¿Correcto? (Pausa). Señores, el centro dice; «Esa es mi casa, yo vivo allí, ella me pertenece legalmente», etc. Uno tiene determinados recuerdos placenteros o dolorosos. Todo el manojo que ellos forman es el centro, ¿no? El centro es violencia, ignorancia, ambición y codicia; él sufre, se desespera, etc. Ese centro crea espacio a su alrededor, ¿no es cierto? ¿No? (Interrupción inaudible). (Vayan despacio, señores... ¿Un intervalo...? Ah, el caballero quiere que yo repita lo que he dicho. Lo siento, no puedo repetirlo, no puedo recordar lo que dije).
    Lo expondremos de manera diferente. Tenemos este micrófono; en torno de él hay espacio. Ese es el centro, el cual tiene espacio a su alrededor y existe en el espacio; como esta habitación, que tiene espacio dentro de ella, pero que también tiene espacio afuera. De modo que el centro tiene un pequeño espacio dentro de sí y, asimismo, tiene espacio afuera. (Otra interrupción inaudible). (No estoy hablando de creación. Sólo escuche en silencio). Por favor observe esto, señor, investíguelo, obsérvelo completamente, no sólo de manera intelectual. Es más interesante si usted realmente lo investiga. Pero si teoriza acerca de ello, entonces la discusión puede proseguir indefinidamente y no conduce a ninguna parte. Está, pues, el centro, y el centro es un haz de recuerdos. (Esto es tan fascinante, señores. Investíguenlo, por favor). El centro es un haz de recuerdos, un manojo de tradiciones, y ese centro ha sido originado por la tensión, por las presiones e influencias. El centro es resultado del tiempo, dentro del campo de la cultura: cultura hindú, cultura musulmana, etc. Ese es, entonces, el centro. Y ese centro, por ser tal, tiene un espacio exterior a él, es evidente. Y debido al movimiento también tiene espacio dentro de sí. Si no hubiera movimiento no tendría espacio. Carecería de existencia. Todo aquello que es capaz de movimiento, debe tener espacio. Por lo tanto, existe el espacio fuera y en el interior del centro. Y el centro está siempre buscando un espacio más ancho a fin de moverse con mayor amplitud. Para expresarlo de otro modo, el centro es la conciencia. O sea, que ese centro posee bordes que él reconoce como «el yo». Mientras el centro existe, debe tener una circunferencia, por supuesto. Y él trata de extender el área de la circunferencia. O sea, que ese centro existe, debe tener una circunferencia ‑por medio de drogas, lo cual ahora se llama «expansión psicodélica de la mentes‑ por la meditación, por diversas prácticas de la voluntad, etc. El trata de extender ese espacio, que percibe como la conciencia, a fin de ampliarlo más y más y más. Pero mientras existe un centro, su espacio debe ser siempre limitado, ¿no? Por lo tanto, ese espacio estará siempre confinado como un preso que vive en una prisión. Tiene libertad para pasear por el patio, pero es siempre un prisionero. Puede lograr un patio más grande, puede conseguir un edificio mejor, habitaciones más cómodas, con cuartos de baño y todo eso, pero sigue estando limitado. En tanto hay un centro, debe existir la limitación del espacio y, por consiguiente, ¡el centro nunca puede ser libre! Es como un prisionero que dice, «yo soy libre», dentro de los muros de una prisión. El no es libre. Muchas personas pueden darse cuenta inconscientemente de que no existe tal cosa como la libertad dentro del campo de la conciencia con su centro, y entonces se preguntan si es posible extender la conciencia, expandirla, por la literatura, la música, el arte, las drogas... por distintos métodos. Pero en tanto exista un centro, el observador, el pensador, el vigilante, lo que sea, estará dentro de los muros de la prisión. ¿Correcto, señor? Por favor, no diga «sí». Debido a que existe una distancia entre los bordes y el centro, en esa distancia se introduce el tiempo, porque el centro quiere ir más allá, trascender los limites, apartarlos lejos. No sé si ustedes siguen esto. Señor, no estamos tratando con teorías; si usted realmente experimenta esto dentro de sí mismo, verá su belleza.

    Interlocutor: ¿Quisiera usted examinar la tendencia a la expansión?

    KRISHNAMURTI: Usted sabe qué significa expandir. Uno puede estirar una banda de goma elástica, pero si la estira más allá de cierto punto, ésta se rompe. (Si señor, más allá de cierto punto se romperá). Uno vive en Madrás en una casa pequeña, y siente que allí falta espacio; con su familia, sus preocupaciones, su oficina, su tradición, ello es terriblemente insignificante. Y uno quiere romper con eso. Aquí está de nuevo el deseo de expandirse. Y cuando la sociedad lo presiona a uno y lo empuja a algún rincón, uno estalla, lo cual es otra vez una rebelión con el fin de expandirse. Y cuando usted vive en un estrecho departamento, en una calle populosa, y no hay espacio abierto para respirar ni oportunidad para irse de allí, entonces se vuelve violento. Sucede con los animales. Ellos tienen derechos territoriales porque necesitan espacio en el cual cazar, e impiden que ningún otro animal penetre en esa área. ¿Correcto, señor? De manera que todo exige expansión: la industria, los insectos, los animales y los seres humanos; todos ellos deben tener espacio. No sólo en lo externo sino también internamente. Y el centro dice: «Puedo expandirme tomando una droga». Pero usted no necesita tomar drogas para tener la experiencia de una clase así de expansión. ¡Yo no necesito tomar una bebida para conocer qué es la embriaguez! ¡Yo sé qué es la embriaguez, la veo! ¡No tengo que beber para ello!

    Interlocutor: (Inaudible).

    KRISHNAMURTI: No, señor, por favor, no introduzca otras cosas. Esto es muy complejo, señor. Si usted lo investiga despacio, lo comprenderá. El centro, por ser prisionero de su propia limitación, quiere expandirse. Busca hacerlo por medio de la identificación con Dios, con una idea, un ideal, una fórmula, un concepto. ¡Por favor siga esto, señor! Y el centro piensa que puede vivir de modo diferente, a un diferente nivel, aunque esté viviendo en una mísera prisión. Así es que los conceptos se tornan extraordinariamente importantes para un prisionero, porque él sabe que no puede escapar. Y como el centro es pensamiento ‑ya examinamos eso‑ el pensamiento trata de expandirse mediante la identificación con algo: con la nación, con la familia, con el grupo, la cultura, ustedes saben, expandir, expandir. ¡Pero él sigue viviendo en la prisión! Mientras existe un centro no hay libertad. ¿Correcto? (No asienta, señor. Para usted todo esto es sólo una teoría, y una teoría es tan buena como otra). ¡Vean ustedes lo que el centro hace! Él inventa el tiempo como un medio de escape. Yo escaparé gradualmente de esta prisión, ¿verdad? Practicaré, meditaré, haré esto y no haré aquello. Gradualmente, mañana, mañana, en la próxima vida, en el futuro. ¡Él ha creado no sólo el espacio que es limitado, sino que también ha creado el tiempo! Y se ha convertido en el esclavo de un espacio y un tiempo propios. ¡Ah! ¿Lo ven, señores?

    Interlocutor: ¿Cómo es que la memoria... (Inaudible).

    KRISHNAMURTI: Es muy simple, señor; usted ya formuló esta pregunta antes. Es muy simple si usted mismo lo observa. Alguien lo golpea, lo insulta, y usted conserva un recuerdo de ello. Yo lo golpeo, y usted se siente ofendido, ha sido insultado, es empequeñecido y eso no le gusta, eso queda en su cerebro, en su conciencia; el recuerdo de mi insulto o de mi adulación. Así es como el recuerdo permanece, y cuando usted se encuentra conmigo la vez siguiente, se dice a sí mismo: «Ese hombre me ha insultados, «ese hombre me ha adulado». La memoria responde cuando usted vuelve a encontrarme. Eso es todo, es muy simple. No gaste tiempo en ello.

    Interlocutor: ¿Dónde nos encontramos nosotros después de estas pláticas y discusiones?

    KRISHNAMURTI: Me temo que yo no pueda decírselo. Si usted comprende lo que se está diciendo y lo vive, entonces se encontrará en un mundo por completo diferente. Pero si no lo vive, día a día, entonces seguirá tal como está ahora. Eso es todo.
    Así que en primer lugar está el problema de que, mientras existe un centro ‑y sabemos qué queremos significar por «el centro»‑ tienen que haber tiempo y espacio limitados. Eso es un hecho, como pueden observarlo en su vida cotidiana. Usted está atado a su casa, a su familia, a su esposa, y luego a la comunidad, a la sociedad, a la cultura, etc., etc. Todo esto es el centro ‑la cultura, la familia, la nación-, y eso ha creado una frontera que es la conciencia, la cual siempre es limitada. Y el centro trata de expandir la frontera, de ensanchar los muros, pero todo sigue estando dentro de la prisión. Esto es por lo tanto, lo primero, lo que realmente ocurre en nuestra vida cotidiana. Entonces surge la pregunta (por favor, escuchen, no contesten teóricamente porque eso carece de valor): ¿es posible no tener un centro y vivir en el mundo? Este es el verdadero problema. ¿Es posible no tener un centro y, sin embargo, vivir completa y plenamente en este mundo? ¿Qué dice usted?

    Interlocutor: Uno podría llegar a ser sólo un punto.

    KRISHNAMURTI: ¡Pero un punto sigue siendo un centro! No, señora, no responda a esta pregunta. Si usted meramente brinda una respuesta, ello significa que no la ha examinado.

    Interlocutor: (Inaudible).

    KRISHNAMURTI: Sabia que iba a decir eso, señora; pero usted está todavía dentro de la circunferencia. Usted no... Usted continúa... Señor, ¿ha estado alguna vez en una prisión? No usted, señor, no personalmente. Quiero decir si ha visitado una prisión. Si lo hizo habrá visto que los muros se están ensanchando; espacios más grandes, prisiones más grandes, más y más. Pero usted sigue estando dentro de una prisión. Y con nosotros pasa lo mismo. Vivimos en la prisión de nuestro propio pensar, Con nuestra desdicha, nuestra cultura, diciendo, «yo soy un brahmín, un no‑brahmín, yo odio esto, me agrada este y no me agrada aquello, amo esto y no eso», etc. Vivimos dentro de esta prisión, uno puede ensancharla un poquito pero sigue siendo una prisión. Surge entonces esta pregunta (por favor, no contesten, porque ésta es una pregunta fundamental que ustedes no pueden responder livianamente con unas pocas palabras), surge esta pregunta cuya respuesta han de descubrir en la vida, en el vivir de cada día. De manera que nos preguntamos: «¿Es posible vivir en este mundo, dedicándonos de modo completo a nuestras ocupaciones, haciéndolo todo con tremenda vitalidad, pero sin un centro, sabiendo lo que el centro significa y sabiendo asimismo que para vivir en este mundo necesitamos de la memoria?» ¿Ven ustedes esto, señores? Uno necesita de la memoria para ir a la oficina, para funcionar allí. Si usted es un comerciante, necesita de la memoria para engañar o no a los otros, la necesita haga lo que haga. Ustedes necesitan de la memoria y, no obstante, tienen que estar libres de la memoria que crea el centro. ¿Perciben la dificultad?... ¿Entonces qué harán? (Intervención inaudible). Señor, no responda, por favor, usted vuelve a las teorías. Cuando yo he tenido un dolor de muelas, o un dolor de estómago, o cuando tengo hambre y llego hasta su casa, ¿qué es lo que usted me ofrece? ¿Teorías? ¿O me echa afuera? He aquí un problema tremendo. Y no lo es tan sólo para la India. Es un problema mundial, un problema para cada ser humano.
    Ahora bien: ¿existe un método para verse libre del centro? ¿Entienden? ¿Un método? ¿Existe? Los métodos pertenecen al tiempo, es obvio y, por consiguiente, no hay método que sea bueno, tanto si el método es de Shankara, de Buddha, de su gurú favorito o no gurú, o si lo inventa usted mismo. El tiempo carece aquí de validez y, no obstante, si usted no está libre de ese centro, usted no es libre. Por lo tanto, debe sufrir siempre. De modo que el hombre que se pregunta: «¿Existe un fin para el sufrimiento?», debe encontrar la respuesta a esto no en un libro o en alguna teoría. Uno debe descubrir, debe verlo. ¿Correcto? Por consiguiente, si no hay método, ni sistema, ni líder, ni gurú, ni salvador ‑todo lo cual introduce el tiempo- entonces, ¿qué ocurrirá? ¿Qué es lo que hará usted? Habiendo llegado a este punto, ¿qué le ha ocurrido a su mente? ¿Qué le ha ocurrido a una mente que investigó esto con sumo cuidado, sin saltar a conclusiones ni teorías, ni diciendo: «Eso es maravillosos, sino que ha hecho esto, que lo hizo realmente, paso a paso, y que así ha llegado a este punto y se ha formulado la pregunta? ¿Qué le ha sucedido a una mente así?

    Interlocutor: (Inaudible).

    KRISHNAMURTI: ¡Oh, no! ¡Por favor, señor! ¿Qué le ha ocurrido a su mente si usted ha hecho esto? (Inaudible). (No, no. Hay algo que le ha sucedido. No, usted sólo está adivinando, señor. No adivine. Esto no es un juego de adivinanzas). Su mente se ha tornado entonces muy activa, ¿no es así? Porque para analizar con tanto cuidado, sin pasar por alto un solo punto, lógicamente, paso a paso, usted ha de ejercitar su cerebro, ha de ejercitar la lógica, la verdadera disciplina. Y de este modo la mente se ha vuelto extraordinariamente sensible, ¿verdad? La mente, observando lo que ella hace, lo que ha hecho ‑o sea, vigorizar el centro‑ mediante la simple observación se ha tornado extraordinariamente alerta. ¿Correcto? Usted nada ha hecho para tornarla alerta, sino que al vigilar simplemente el movimiento del pensar, paso a paso, ella se ha vuelto extraordinariamente clara. Entonces la mente formula la pregunta: «¿Cómo ha de desaparecer el centro?» Ya en el momento de formular esa pregunta, la mente ve toda la estructura del centro. La ve, la visualiza realmente; tal como veo aquel árbol, también veo esto.

    Interlocutor: ¿Cuál es la entidad que ve la acción?

    KRISHNAMURTI: Señor, yo dije que la mente... Usted vuelve otra vez atrás, señor, pero lo siento muchísimo, no podemos retroceder. No es bueno volver a una cosa que usted no ha vivido realmente mientras estábamos en ella. Usted permanece inactivo pero piensa que se ha vuelto activo formulando una pregunta como «¿quién es la entidad que ve?» Pero usted no ha comprendido en realidad, no ha observado cómo el centro se forma por medio de la memoria, la tradición, por la cultura en que uno vive, incluyendo la religión y todo lo demás. El centro ha sido formado por las presiones económicas, etcétera. Ese centro crea espacio, la conciencia, y ésta trata de expandirse. Ese centro se dice a sí mismo (nadie se lo pregunta): «Me doy cuenta de que vivo en una prisión, y es obvio que para estar libre de dolor, de sufrimiento, no debe haber un centro». Él ve esto. El centro mismo lo ve. No es que haya algún otro arriba o debajo diciéndoselo al centro. Así es que el centro, viendo la cosa por sí mismo, se pregunta: «¿Es posible para mi no ser?». (Larga pausa). Esto significa que tenemos que volver a esta cuestión del ver. A menos que comprendan aquello, no podrán llegar a esto.

    Interlocutor: (Comentario inaudible).

    KRISHNAMURTI: Ah, no, no, no. Ver, sin emocionalismo, sentimentalismo, agrado o desagrado. Lo cual no quiere decir que usted vea algo sin sentimiento.

    Interlocutor: (Inaudible).

    KRISHNAMURTI: Eso es lo que hacen todos ustedes, señor. Usted ve esa suciedad en el camino todos los días; yo he estado aquí por los últimos veinte o treinta años y veo esa miseria cotidianamente. Por supuesto, usted la ve sin sentimiento. Si usted sintiera, harta algo al respecto. Si usted sintiera la podredumbre de la corrupción en este país, harta algo. Pero no la siente. Si usted viera la ineficiencia del gobierno, si viera todas las divisiones lingüísticas que están destruyendo este país, si usted lo sintiera, si fuera apasionado acerca de ello, usted harta algo. Pero no lo es. Lo cual significa que usted no lo ve en absoluto.

    Interlocutor: (Inaudible).

    KRISHNAMURTI: Ah, no, no. Usted dice que «ve la vida más grande»; ¿qué es «la vida más grande»? ¡Cómo necesitan ustedes retorcerlo todo hasta convertirlo en otra cosa! No pueden mirar algo de un modo directo, sencillo, honesto. A menos que lo hagan así, podemos estar sentados aquí y discutir hasta el día del Juicio Final. ¿Qué es ver, es esto, es aquello? Pero si usted viera realmente el árbol, sin el espacio ni tiempo y, por lo tanto, sin el centro, entonces, al no haber centro, cuando usted mira el árbol existe un espacio inmenso, un espacio inconmensurable. Pero primero uno debe aprender a observar, a escuchar, uno debe saber cómo mirar. Y eso ustedes no quieren hacerlo. No quieren comenzar muy sencillamente esta cosa tan compleja llamada vida. La sencillez de ustedes consiste en vestir un taparrabo, y viajar en tercera clase y hacer la así llamada meditación, o lo que sea que hagan. Pero eso no es sencillez. La sencillez es mirar las cosas como son; mirar. Mirar el árbol sin el centro.

    Madrás
    9 de enero de 1968
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    #7 Re: Creencias, Visión y claridad (para ateos y fanáticos, los 2 filos de la misma nav

    Extraordinario Gustom. justo acabo de abrir un tema en el foro de filosofía (donde suelo frecuentar más) directamente relacionado con el texto de Krishnamurti. Es´éste:

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    También pasa que, para poder ver algo es necesario, siempre uno o varios centros (en verdad dos centros como mínimo, ya lo expondré más adelante). El centro que permite percibir o ver algo es, como mínimo, de naturaleza dual o triple, porque, para reconcoer algo siempre se hace respecto de dos sistemas de referencia inconmensurables entre sí: la parte y el todo, y después una memoria, necesaria para comparar la parte y el todo y para delimitar las cosas.

    La analogía son nuestros ojos: vemos en color, que nos permite delimitar y definir mucho más que la escala de grises, porque es una superposición de un sistema ternario, en vez del gris que es binario. A más sistemas de referencias superponibles involucrados más definición: MÁS CONTRASTE Y MENOS RUIDO.

    Otra cosa curiosa es que nosotros PRECISAMENTE vemos en tres dimensiones (y tenemos así consciencia de tres dimensiones) porque SUPERPONEMOS la información de dos puntos de vista, es decir, superponemos la visión de los dos ojos a la vez, lo cual nos otorga, como dije arriba, mayor capacidad de definición de las cosas. Repitiendo: más contraste y menos ruido. Saludos.

    P.D.: sí, la comprensión es un esfuerzo, es una reflexión, es un mirar a partir de lo observado. Es una actividad

    P.D. 2: un sistema de superposición es un sistema de captar lo mismo a partir de percepciones no armónicas entre sí, es decir, inconmensurables entre sí, irreductibles una a la otra (matemáticamente se diría que son primos entre sí)

    P.D. 3: modifiqué mi primera exposición en este tema, escribiendo unas frases al final del último párrafo

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    #8 Re: Creencias, Visión y claridad (para ateos y fanáticos, los 2 filos de la misma nav

    que es eso de la tercera dimension??? que yo sepa el mundo tiene tres dimensiones mas la dimension temporal, segun la relatividad. Aunque ultimamante se cree que son 11 o aun mas segun la teoria de cuerdas.

    todo lo expuesto en el texto es posmodernismo puro, dios o los dioses no pueden existir y no existir al mismo tiempo.

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    06/07/2008
    #9 Re: Creencias, Visión y claridad (para ateos y fanáticos, los 2 filos de la misma nav

    La COMPRENSION es un fenómeno de conexión con la Mente Holográfica o Mente Superior. No es que tengamos dos mente, solo hay una mente y es común a toda la humanidad. Pasa que hemos loteado el vecindario de nuestro cerebro con sistemas de creencias (en general limitantes y condicionantes) y ello nos impide el acceso directo a la mente holográfica. Así la Mente Inferior es LINEAL y la Mente Superior HOLOGRAFICA.
    Un ejemplo de esto es la manera como investigamos y estudiamos. Vamos introduciendo LINEALMENTE, uno a uno los conceptos, tratando de COMPRENDER la manera que todos ellos tienen INTEGRIDAD en conjunto, holograficamente. A medida que profundizamos las conexiones, se va perdiendo la linealidad. Llega un momento en el cual, podemos ir, en términos arquetipicos, desde cualquier concepto de un tema hacia cualquier otro que lo componga, y siempre hay un camino y todo se explica y se integra de manera armoniosa, porque se ha llegado a la COMPRENSION, que es el factor HOLOGRAFICO de la Claridad (la relación entre la energía masculina de PRINCIPIOS y su contraparte femenina equlibradora de VALORACION).
    El concepto espacial del Universo funciona igual, por eso se dice que es INFINITO.
    La representación física de la introducción lineal de la energía de conocimiento es la lectura renglón tras renglón, la lectura lineal. La comprensión meditativa es la representación de la COMPRENSION HOLOGRAFICA. Las canalizaciones se hacen así. El canalizador recibe TODA la energía desde la entidad y la comprende holograficamente, totalmente. Pero debe decodificarla linealmente, porque si no, le es imposible trasmitirla en Tercera Dimensión.

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