Originalmente publicado por
Iam
Para mi el hombre no puede destruirse, ni transformarse a si mismo en un sentido positivo, es decir "no conforme con lo que es, crea un ideal o lo copia, y trata luego de imponer ese ideal sobre lo que es", el seguir cualquier ideal surgido de la mente de un hombre llamese como se llame Jesus, Nietzsche, Masacroso o "yo mismo" jamas conducirá a "la muerte del ego", porque el centro o sea el ego sigue proyectandose en el ideal.
Las guerras o reformas , no son mas que ideales tratando de cambiar lo que es, pero ese ideal es mas de lo mismo, un parche en la vieja vestidura.
Para morir, el ego debe ver, la falacia que encierra el querer o desear el mismo cambiarse , sublimarse o matarse, en esa observacion sin accion de lo falso, sin necesidad de guerra alguna se produce el fin de la accion positiva del ego. Lo viejo termina y nace naturalmente lo nuevo.
¿Qué es para vos la muerte del yo o el yo?
Para mí es el autoconcepto de uno mismo rígido, invariable. La muerte del yo, según yo experimento y siento, no puede venir del no pensar o la inacción, sino todo lo contrario, de la entrega total a la acción, es decir, a la decisiónm, al crear, al "tirar los dados", al eterno retorno.
En todo lo que expreso y entiendo de Nietzsche. Nietzsche nunca habla de cambairse sino de ser simplemente uno mismo, por eso el león dice "yo quiero" y no "yo debo". Y más tarde dice "yo soy" (el que soy, lo innombrable, lo que no tiene forma).
La guerra es la crítica, el conflicto entre costumbre-realidad y consciencia de la misma, entre la imposición y el deseo, la prohibición de ser uno mismo (como dice Jodorowsky "a la persona se le prohíbe ser lo que es"). La guerra es siempre contra los miedos vanales, contra todo lo vanal.
Ser consiste es ser UNO, es decir, que no haya separación entre consciencia del individuo y acciones del mismo, que no haya falta de EXPRESIÓN, que no se entierre la moneda, lo que es que no se oculte por miedo.
Ése es el oficio sagrado, la unidad del ser, la expresión.
No hay falacia en el deseo de ser, ya que el deseo de ser es el primer deseo. No puede haber falacia nunca en ningún deseo, porque los deseos no son elegidos, son el propio ser. En todo caso puede haber fdalacia o ilusión en la metáfora o forma que adopta el deseo. Pero es que sólo la tirada de dados, la decisión, nos enseña las ilusiones. Sin experiencia no hay consciencia, sin tirada de dados no hay caída de las ilusiones. Lo maligno es el no-ser, es decir, la inactividad, el retroceso o deseo de muerte, deseo de "edén", el buen dormir.
Todo esto no tiene nada que ver con ningún ideal, es la consciencia de Nietzsche (y mía, en lo que se parece) expresada en palabras sobre la existencia, es decir, sobre el deseo, sobre el devenir.
Nietzsche es absolutamente anti-idealista, si se puede decir algo es que es consciencista, es decir, coloca la consciencia de las cosas por encima de las ideas, de ahí la diferencia anterior de yo quiero y yo debo y yo soy. De hecho toda su crítica al rebaño, a los "hombres superiores" (como los llama irónicamente), a los "Teseo" que matan al Minotauro, es la crítica a los ideales, es decir, a las metáforas ilusorias de los deseos, que dicen una cosa y hacen la opuesta (quieren vivir y se suicidan, etc). Es decir, los ideales como justificación de cobardía, de miedo pasado por razón.
La INOCENCIA del niño-Dios (o niño-Sol) es justamente debido al no-yo, es decir, el olvido del yo, la impermanencia total del yo. Saludos.
P.D.: esto les ayudará a entender algo sobre Nietzsche:
http://deleuzefilosofia.blogspot.com...gilles-la.html http://deleuzefilosofia.blogspot.com...gilles-el.html http://www.nietzscheana.com.ar/deleuze.htm