#10 Re: ¿Quién mató a Goliat?
Bravo!
Por eso mismo he puesto en algún otro panel una alegoría que escribí y que tiene mucho que ver con una "fe" verdadera. Una "fe" verdadera no se basa a escrituras (aunque hay mucho que aprender en ellas). Una fe verdadera se basa en el amor. Esta es la única base que no falla, aunque vangan momentos muy difíciles. La biblia, si la revisamos bien, no tiene grandes fundamentos. No existe un solo punto de lo que se supone es el original ¿por que? por que nunca lo hubo. Pero eso es otro punto. Te felicito por mantenerte firme, reconociendo la verdad. Eso es humildad y sinceridad. Te regalo un poquito de esta alegoria que un dia, cuando me sentia despertar, vine escuchar dentro de mi mismo. Ojalá (y no me refiero a Alá) y te guste.
Algunos apuntes sobre el amor y la vida después de la muerte
Para tratar de explicar esto, voy a recurrir a ejemplos.
Supongamos que en el momento de cobrar conciencia, en el momento de nuestra concepción, recibimos un regalo inimaginablemente maravilloso, el cual vamos a decir, que por ser tan perfecto nunca terminamos de comprender.
¡Estábamos muy tiernos cuando lo recibimos! por lo que todavía pasa un lapso antes de que podamos abrir nuestro importante regalo. En ese lapso, lo más común es que nos “olvidemos” de nuestro regalo. Comúnmente esto sucedió cuando teníamos entre 3 y 7 años de edad.
Como este regalo es más necesario que la vida misma que disfrutamos, el olvidarlo nos acarrea muchísimos problemas y por lo tanto, hasta no recordarlo, no podemos avanzar hacia nuestra meta, cualquiera que esta sea.
Afortunadamente hay veces en que lo recordamos así, fortuitamente.
Pero en la mayoría de las personas eso no sucede; Habrá que esperar que alguna otra persona se de cuenta que nosotros no hemos abierto nuestro regalo nos ayude a recordarlo. Está persona sabrá distinguirlo porque ella misma ya abrió su propio regalo.
En rarísimas ocasiones te traerá el regalo así como viene de la fábrica.
Casi siempre, la persona que nos ayuda a recordar trae nuestro regalo envuelto en una caja grande, o en una pequeña o mediana. Hay veces que lo trae metido en muchas cajas, una dentro de la otra, como el clásico regalo sorpresa. Hay veces que lo trae envuelto con un papel sencillo y hay veces que lo envuelve con un arreglo sofisticado, listones, moños y tarjetas.
Comúnmente, esta persona cree o nos quiere hacer creer que debemos darle el mismo valor a la envoltura que al regalo… ¿y por que no guardar las envolturas si aquí recibimos este regalo maravilloso que habíamos olvidado?
De cualquier forma que haya sucedido, habrá quienes no se sorprendan en absoluto al distinguir el regalo y lo menospreciemos arrumbándolo en cualquier lugar. Lo verán de vez en cuando y esté se empolvará entre tantos otros olvidos.
Algunos ni siquiera lo abrirán o lo hacen muchos años después…
Otros, después de contemplar tan impresionante regalo lo guardarán en su estuche para que nada lo vaya a maltratar o le encontrarán un lugar especial en una vitrina de la casa o del trabajo donde luzca bien.
Y otros, felices por haber recibido el regalo, hasta tirarán la envoltura pero habrá muchos más que agradecidos llevarán cargando consigo la caja, los listones y todo lo demás… aunque les sea incomodo, les estorbe hasta para caminar, etc.
Ese regalo es una pluma muy hermosa de tinta roja. Algunos la llevarán en su bolsa a todas partes y quienes la vean verán cuan linda es. Y ahí estará luciendo su belleza intactamente. Será un lugar para lucirla a más gente.
No faltará quienes la usen de vez en cuando, como para no acabarse la tinta en cualquier papel sin importancia…
Personas habrá que mientras la llevan no dejarán de admirase de tenerla en sus manos: La investigarán y escribirán con ella hasta en las piedras del camino.
Esa pluma es el amor verdadero. Esa tinta es nuestra propia vida. Esos papeles en los que escribe son las vidas de otros seres de la existencia.
Esas cajas, papeles de envoltura, listones, moños, tarjetas, etc. son las doctrinas.
Y cada vez que escribimos con nuestra pluma en esas vidas, la tinta de nuestra vida queda grabada permanentemente en otras vidas porque no hay borrador para esa tinta. Es la única tinta permanente.
Es importante recordar esto: La pluma es el amor y la tinta es nuestra vida.
El día en que nuestro cuerpo físico deja de manifestar a nuestra Conciencia Individual (lo que llamamos la muerte), sentimos que la pluma ya no escribe en nuestro papel con esa tinta exclusiva de nuestro ser amado; Y que tampoco nosotros podemos escribir nuestra propia tinta en el ser que ya no vemos. Descubrimos la importancia de escribir y ser escritos.
Y curiosamente, todo aquello que nos escribiera en otro tiempo comienza a “hablarnos” en un “hueco” profundo que se abre en nosotros mismos.
UN GRAN FENOMENO ESTA SUCEDIENDOSE
Cuando la única fuerza indestructible como Nuestro Ser es, por convicción, no por mandato, el motor y objetivo real de nuestra Conciencia Individual, sucede un fenómeno paranormal que a pesar de ser tan obvio pasa desapercibido durante la mayor parte de vida de nuestro cuerpo físico.
Nos es difícil distinguir que es precisamente este dolor, este vacío lo que nos muestra que al amor sigue vivo. El amor no murió. Hay una continuidad del amor expresado como la aparente ausencia de quien amamos y se ha ido de su cuerpo físico. ¡Pero el amor no murió! ¡El amor sigue vivo!¡Pero el amor no murió! ¡El amor sigue vivo!
¡Pero el amor no murió! ¡El amor sigue vivo!
¡Pero el amor no murió! ¡El amor sigue vivo!
¡Pero el amor no murió! ¡El amor sigue vivo!!
Se ha creado un “hueco” permanente en la vida de aquellas personas a donde quedo escrita la tinta roja y en ese “hueco” va a habitar la Conciencia Individual de aquella persona amada. Recordemos que fue en ese lugar a donde se escribió La Vida Real.
Esto no es buenos deseos ni tampoco doctrina.
Esto es Física.
La fuerza incontenible del amor nos une al ser que hemos dejado de ver. Esto es un hecho.
Si este amor existe, si lo llegamos a descubrir en nosotros mismos, nos permitirá entender que es posible la existencia de nuestra bien amado, mas allá de las fronteras de lo desconocido. Precisamente por que ha cruzado la cero dimensión es que no podemos asomarnos más. Porque nosotros vivimos en las dimensiones. Pera la única fuerza incontenible, el amor, nos mantiene unidos al ser que hemos dejado de ver.
Esto no es una opinión.
ESTO ES UN HECHO.
Durante el fenómeno de nuestra propia vida sólo hay una fuerza que puede hacer lo imposible para la razón, que puede esclarecer el misterio de lo que llamamos La Vida y La Existencia: Esta fuerza absoluta e incontenible es el Amor. Si toda la vida se ocuparan nuestras conciencias individuales y colectivas en tratar de desentrañar la Verdadera Identidad del Amor, se habría tomado la única decisión trascendental.
La Inteligencia debe, para su correcto funcionamiento y aprovechamiento, someterse a la jerarquía del amor para que el Amor, como objetivo de nuestra conciencia, trascienda la barrera de estas dimensiones. Esta es la causa obvia de que estemos aquí. Es la inteligencia al amor como los sentidos a nuestro ser físico.
Un abraso a todos los que leen.
Moyocoyatzin