Un nuevo clasico se disputa
- ClarinHabía decepción por la derrota pero nunca tristeza porque aquellos hombres eran fieles defensores de ese espíritu que aún hoy sobrevive en el rugby argentino y que antepone la amistad a un resultado deportivo. Por eso, ese 14 de julio de 1935 Juan Lavenás, Arturo Rodríguez Jurado y otros rugbiers de Atlético de San Isidro no lo dudaron y, entre alcohol y alegría, aparecieron semidesnudos para festejar el simple hecho de compartir. Esa reacción rebelde no cayó bien en la Comisión Directiva de CASI y los protagonistas de la travesura fueron sancionados. Sin saberlo, aquellos dirigentes encabezados por Julio Urien habían liberado la semilla de la fundación de un nuevo club que vio la luz apenas cinco meses más tarde por el empuje de 250 personas. Pero con San Isidro Club no nacería de manera vertiginosa solamente una nueva institución: con SIC vio la luz el adversario clásico de CASI de toda una vida.
El choque que paraliza a un pueblo detendrá también los corazones del rugby argentino dentro de apenas 96 horas. Es que el sábado, en el último partido que se jugará en Buenos Aires Cricket & Rugby (el club vendió su predio), CASI y SIC definirán el Torneo de Buenos Aires en el 106º capítulo de un duelo apasionante teñido por partidos imborrables, jugadores notables e historias que jamás se olvidarán.
Los números indican que CASI ganó 56 partidos contra 40 triunfos de SIC y nueve empates. La estadística también habla de los 32 títulos de Atlético y los 24 de San Isidro Club. La historia también cuenta que la última coronación de CASI hace ya 20 años no fue vivida con euforia porque apenas unos días antes la mitad de San Isidro había quedado perpleja ante la detención de Alejandro Puccio, uno de sus hijos mimados. Y esa historia narra que SIC gozó en las últimas tres temporadas sacando chapa definitiva de equipo que juega mejor que el resto bajo presión.
Esos números, esa estadística y esa historia llevan al 9 de mayo de 1937 cuando un domingo lluvioso, en la cancha de CASI, el local recibió a quienes había echado dos años antes. Y aquel equipo nuevo se impuso 3 a 0 en el primer duelo del clásico con un penal de 25 yardas del apertura Horacio Meyer Arana que tocó el travesaño y entró.
Muchas batallas se escribieron después en 68 años. Y muchas memorias quedaron, como aquel penal de Marcelo Rodríguez Jurado en el último minuto que le dio el título de 1971 a SIC en la cancha de Atlético; o el 15 a 0 del 74 que le permitió a CASI festejar en la zanja; o los disfraces, la banda de música y el elefante del circo que un try de Arturo Rodríguez Jurado les obligó a guardar a los hinchas de la Academia luego del 18 a 17 para SIC en el 75; o la victoria 38 a 18 de San Isidro Club del 93 que llegó con la yapa del descenso de Atlético; o la final de 2003 en la que San Isidro Club se impuso por 20 a 9 ante 10 mil personas...
Paseos en autobomba, camellos contratados, disfraces de Batman y de la Pantera Rosa; insólitos pedidos a la Municipalidad de San Isidro para que las calles del centro se corten al tránsito; solicitadas de cargadas publicadas en los diarios, pasacalles y pintadas en aerosol son anécdotas que aún hoy se reviven en cualquier esquina sanisidrense con una rivalidad que nació en colegios como San Juan el Precursor, Marín o Nacional y con los años siguió en el boliche de moda o en algún bar. Nadie se atreve a afirmar que alguien jugó en los dos clubes aunque el propio Marcelo Loffreda, entrenador de Los Pumas e ícono de SIC, alguna vez jugó un seven para CASI y todavía guarda la camiseta que utilizó y en julio de 2001 los rugbiers de ambos formaron un combinado jugando con una camiseta especial (con partes de cada club) ante Bristol de Inglaterra... Unos dicen que tienen un club completo, una cancha "en serio" y toda una historia detrás forjada a puro título; otros aseguran que son el rugby puro y el equipo más ganador de los últimos años.
CASI y SIC se enfrentarán el sábado ante una multitud en una verdadera fiesta del rugby a la que no le faltará nada. Pero, sobre todo, a la que le sobrarán recuerdos. - OleSIC-CASI, más que una final
Los equipos de San Isidro se enfrentan para definir el campeonato de la URBA. Los Zanjeros buscarán el tetracampeonato y los Bosteros quebrar la racha de veinte años sin títulos. El orgullo del barrio está en juego y ninguno quiere salir derrotado.
Los dos equipos de San Isidro definirán el campeonato de la URBA, SIC y CASI van por algo más que un título. Para los dirigidos por el Chapa Branca es a todo o nada. Hace veinte años que no ganan nada y después de un año medio irregular llegaron a la final tras vencer en un agónico final a Hindú. Los de Juan José Angelillo buscarán el tetracampeonato por tercera vez en la historia y quieren repetir la final de 2003 que lo vio campeón frente a su clásico rival.
SIC es el candidato, no sólo por haber tenido un mejor año sino porque es un especialista en este tipo de finales. Jugadores experimentados en la pareja de medios como Vitale y Cilley, buscarán llevar a su equipo a un nuevo título. Con el scrum, su fortaleza de siempre, tratarán de llevarse por encima a los aguerridos forwards del CASI, que no tendrán que desordenarse, porque eso le facilitaría las cosas a sus primos.
Con la vuelta del ala Juan Pablo Angelillo, cuentan con un pack potente y consolidado en las formaciones fijas, aunque en la semifinal con Alumni no hayan tenido un muy buen line. También cuentan con sobrada experiencia por el lados de los backs, decisivos en la victoria contra los de Tortuguitas. El más ganador de los últimos años irá como favorito, algo que no le molesta a la hora de entrar a la cancha.
CASI no tiene nada que perder y buscará un título que puede dejar al equipo más ganador de la historia en el lugar que corresponde, en la elite. Una sequía de veinte años, dos descensos y una final perdida en 2003, no tienen que pesar sobre las espaldas de estos quince jugadores que son los que le pueden dar la chance de una nueva vuelta. Seguramente que no pensarán que en frente está su rival, porque para ellos eso pasa a segundo plano, es un condimento que se podrá saborear después en caso de una victoria. Primero tienen que salir campeones, que es su objetivo.
Sin cambios con respecto a los que bajaron en semifinales a Hindú, el mejor equipo de la temporada. Llegan muy bien de la cabeza, algo fundamental para este deporte. Basará su juego en los forwards, su fortaleza, y tratarán de sacarle ventaja con la velocidad de sus tres cuartos. La confianza y la actitud que demostraron en el partido del sábado pasado le permiten ilusionarse a todos los Bosteros, que trasladarán toda su euforia al Buenos Aires, para hacer lo suyo desde las tribunas.
A partir de las 18 las palabras quedarán de lado. Todos los comentarios de la semana pasarán a la historia y se definirá en la cancha. El orgullo de San Isidro está en juego y ninguno de los dos querrá salir perdedor de esta nueva edición del clásico. En ochenta minutos se define un año y los dos dejarán la vida para cerrar la temporada de la mejor manera: gritando Dale Campeón. -
Fue triunfo para el CASI nomás!!!
Festejá Robert Festejá!
Además de haber sido un triunfo histórico (porque salió campeón después de 20 años), lo terminó ganando con mucho esfuerzo sobre el final, anotando un penal faltando 2 minutos para el final.
Felicitaciones CASI! -
No tengo voz... PERO TENGO UNA ALEGRIAAAAA WUIIIIIIIIIIIIIIIII
Bueno, fue un partido de puta madre, con mucho sufrimiento, y viendo como los zanjeros AMARGOS no cantaban nada. Nosotros, tras los dos tries igual seguíamos cantando y alentando como si hubiera fiesta, y en realidad la había. En fin. LA ACADEEEEEEEEEE LA ACADEEEEEEEEEEEEEE
Saludos,
ZANJEROS AMARGOS!!!! buuuuuuuuuu buuuuuuuuuu -
Partidazo!!!
Pude ver la repeticion a la madrugada. Sin saber el resultado, y lo disfrute como hace mucho con un deporte.
Hasta el ultimo minuto no se sabia de quien era el partido... y calladito calladito el Casi se lo llevo- No por nada es la acade...
