Hola a todos, esta es la primera vez (que recuerde) que posteo en este foro... espero que vaya acá esto. Es una nota que me llegó, está bastante bien, espero les interese.
Saludos!
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Yo no fui...¿quién fue?
Por Michelle Delio
El spyware es mucho más artero de lo que alguna vez imaginamos.
Es evidente que esas astutas aplicaciones están saliendo de los confines de
Internet para asaltar las computadoras de los usuarios sin la asistencia de
los seres humanos cuyas PCs han caído víctimas de los programas.
Lo mismo sucede con los archivos de música, los juegos y los videoclips:
prácticamente nadie reconoce que descarga, instala o usa esas cosas en las
computadoras de sus oficinas, pero a pesar de las protestas de inocencia, de
alguna manera esas aplicaciones y archivos que consumen tiempo, espacio y
ancho de banda han logrado infectar las computadoras de las empresas de todo
Estados Unidos, según la encuesta de administradores de red y empleados
corporativos Web@Work 2004 que fue dada a conocer el miércoles.
El 6 por ciento de los empleados encuestados reconoció que habían descargado
spyware en las computadoras de su oficina. Pero los administradores de red
que respondieron a la misma encuesta estimaron que casi el 30 por ciento de
las computadoras de las redes que administran habían estado infectadas con
spyware en algún momento.
"Nadie lo instala, sin embargo esa basura está en muchas máquinas. Es obvio
que el hada del spyware aparece a altas horas de la noche e instala esta
basura en los sistemas", dijo Keith Hitchens, que se ocupa de mantener las
redes de varios clientes, entre los que se incluye una firma de relaciones
públicas de Manhattan y una editorial de revistas.
Es evidente que el hada del spyware de Hitchens es una hadita muy activa,
dedicada a visitar las empresas de todo el país en forma regular. El 40 por
ciento de los administradores de sistemas que respondieron la encuesta
indicaron que la cantidad de computadoras infectadas con spyware de sus
respectivas empresas se había incrementado en forma significativa el año
pasado.
La encuesta, que fue realizada telefónicamente por la firma de
investigaciones Harris Interactive para Websense, un proveedor de productos
de administración de Internet, reveló otras discrepancias entre lo que la
gente efectivamente hace con sus computadoras y lo que dicen hacer.
Según los resultados de la encuesta, los administradores de redes suelen
batallar contra los efectos de los virus transmitidos por email a pesar de
que los empleados aseguran que jamás hacen clic sobre adjuntos de email que
no esperan. Los administradores de redes también deben vérselas con los
problemas provocados por software no autorizado que nadie instaló y con
aplicaciones que consumen enormes cantidades de ancho de banda -como el
streaming multimedia-que nadie mira.
"Mi primera pregunta, cuando algo anda mal en una computadora o la red, es:
¿qué hizo justo antes de que se iniciara el problema? El 99 por ciento de
todos los problemas de las computadoras son provocados por lo que la gente
le hizo a la computadora. Pero el 99 por ciento de las personas, el 99 por
ciento de las veces, insiste en que no hicieron absolutamente nada raro o
inusual antes de que muriera su máquina", indicó John Vitelle, un
administrador de sistemas de Chicago.
Pero Vitelle, así como otros administradores de sistemas, también señalaron
que creían que los usuarios probablemente no mentían acerca de sus
actividades online.
"Es probable que la gente que tiene spyware instalado en sus máquinas no
tenga idea de qué es el spyware, no tenga idea de qué está descargando y
puede no haberse siquiera enterado de que descargaba algo", indicó Vitelle.
"El spyware viene en paquete con toda clase de aplicaciones 'gratuitas'. Y
algunos sitios web hacen parecer como si fuera necesario descargar un
plug-in o un programa para ingresar al sitio, de modo que la gente que no
sabe mucho de computadoras y no lee los acuerdos de licencia en los que se
detalla cómo te va a arruinar tu vida y la de tu computadora ese software
realmente ni se entera de que descargó spyware".
La encuesta sugirió que existe gran confusión en torno del spyware, indicó
Curt Staker, presidente de Websense. Un tercio de los empleados que no
pertenecían a áreas técnicas manifestaron que no creían que sus computadoras
pudieran estar infectadas con spyware descargado junto con otros archivos en
los sitios de intercambio de archivos peer-to-peer, o al menos no estaban
seguros de ello. (Es probable, claro, que la aplicación que utilizan para
descargar esos archivos ya haya instalado spyware en sus máquinas .)
Staker insta a los profesionales del área informática a esforzarse más por
informar a los empleados acerca de qué es el spyware y qué les puede hacer a
las computadoras y redes. Los gerentes de informática encuestados estimaron
que el 10 por ciento de todas las llamadas que recibe el mostrador de ayuda
del sector tiene que ver con aplicaciones no relacionadas con el trabajo,
generalmente, problemas creados por el spyware.
Los administradores de redes también manifestaron su molestia con las
aplicaciones que enlentecen las redes, como el streaming multimedia. Según
la encuesta, la utilización por parte de los empleados de aplicaciones no
vinculadas con el trabajo y la consecuente exigencia de ancho de banda han
hecho funcionar con lentitud un proyecto de misión crítica en un tercio de
las empresas a las que pertenecen los encuestados.
El 21 por ciento de los empleados que respondieron la encuesta indicaron que
utilizaban el streaming multimedia para fines tales como escuchar radio por
Internet o ver noticieros en vivo a través de la Web. Pero sólo el 6 por
ciento reconoció haber descargado y almacenado videoclips o música que nada
tuvieran que ver con su trabajo en las máquinas de la empresa.
Sin embargo, los gerentes del área informática que fueron encuestados
estimaron que, en promedio, casi el 10 por ciento del espacio de
almacenamiento en disco de la red corporativa estaba ocupado por archivos no
relacionados con el trabajo, como MP3s, fotos y películas.
Las discrepancias entre la realidad y la percepción no fueron exclusividad
de los empleados: los administradores de sistemas también revelaron sus
pequeñas distorsiones mentales.
El 93 por ciento de los administradores que respondieron la encuesta
indicaron que confiaban en que el software antivirus empleado por su empresa
fuera capaz de impedir que los virus atacaran sus redes. Pero dos tercios de
esos mismos administradores también manifestaron que sus redes se habían
visto infectadas por virus últimamente.
La mayoría de los empleados entrevistados apuntaron que pasan entre una y
cinco horas semanales utilizando la conexión a Internet de su oficina para
uso personal; la mayoría aseguró que en promedio destinaban 3,3 horas
semanales al uso de la Net sin fines laborales.
Pero cuando se les preguntó a los gerentes de informática cuánto tiempo
creían que pasaban los empleados en sitios web no vinculados con su trabajo
en horario laboral, estimaron que debían ser unas seis horas a la semana.
O bien los empleados no reconocen -o ni siquiera saben-cuánto tiempo pasan
en realidad navegando con fines personales, o bien los gerentes de
informática son un puñado de pesimistas o usuarios asiduos de la conexión a
Internet de su empresa con fines propios, señaló Staker.
El 14 por ciento de los empleados admitió que jugaba juegos online o
descargados en horas de trabajo. El tiempo promedio que le destinan al juego
es de 2,3 horas semanales. Los hombres pasan más tiempo con los juegos: 2,91
horas a la semana contra 1,74 horas en el caso de las mujeres.
Pero no teman, empresarios: el 27 por ciento de los encuestados indicaron
que sienten que usar Internet por motivos personales aumenta su
productividad en el trabajo. El 57 por ciento consideró que su productividad
no aumentaba ni decrecía.
Y cuando se les preguntó si renunciarían a su café matutino o a la
posibilidad de usar Internet en el trabajo para fines personales, el 49 por
ciento de los empleados respondió que preferirían renunciar al café de la
mañana.
El 46 por ciento, en cambio, señaló que se quedarían sin acceso a Internet
pero no sin cafeína.