#1 Infección y Prevención
Infección y prevención
Los virus informáticos llevan entre nosotros un par de décadas, han evolucionado y esa evolución se traduce a una simple palabra muy nombrada en la actualidad, malware, un conjunto de amenazas informáticas que engloba lo que conocemos como troyanos, gusanos, rootkits, backdoors, spyware y otros códigos maliciosos.
Cada día son más las amenazas que circulan por Internet intentando engañar de alguna manera (por lo general a través de técnicas de Ingeniería Social) a aquellos usuarios que no se encuentran lo suficientemente informados para infectar sus computadoras. Lamentablemente, la cantidad de usuarios infectados es elevada, siendo la mayoría de estas infecciones producto del engaño.
Una de las cosas que más llama la atención es el hecho que prácticamente ya no se ven códigos maliciosos que innoven en cuanto a sus acciones; es decir, la generalidad de malware sigue utilizando las mismas técnicas y metodologías de infección utilizadas durante los últimos años, muchas de las cuales explotan vulnerabilidades solucionadas hace tiempo.
Suponiendo un ejemplo sencillo que a cualquier usuario le podría suceder utilizando su computadora cotidianamente:
Bajo esta problemática ¿por qué cada día hay más usuarios que se transforman en víctimas de los códigos maliciosos?
Si bien la pregunta puede parecer compleja, si se toma como premisa que la mayoría de las infecciones son evitables con sólo prevenir, el tema se simplifica.
Esto no significa que se debe subestimar al malware ni crear una falsa sensación de seguridad para minimizar el peligro, sino que debe tenerse en cuenta que la principal causa por la que los códigos maliciosos se siguen propagando es la conducta de los usuarios. Al hacer doble clic sobre enlaces de procedencia dudosa, al no explorar los archivos que se descargan con un antivirus, al navegar por páginas web de dudosa reputación, simplemente se aumenta la posibilidad de infección.
En base a esto, la segunda pregunta que se podría hacer es: ¿cómo se puede prevenir una infección? Siendo proactivos (pensando antes que el daño ocurra) y con educación.
La mayoría del malware necesita de la intervención del usuario para lograr sus objetivos de propagación e infección, por ello es de gran importancia la capacitación en los usuarios para lograr crear nuevos y buenos hábitos de conducta. Si a esto se le suma la instalación de una herramienta antivirus con capacidades de detección proactivas como ESET NOD32, se dispondrá de un sistema informático seguro.
Los buenos hábitos de conducta siempre tienen buenos frutos, ya que la única ambición que se persigue es hacer un uso seguro, responsable e inteligente de los sistemas, lo que equivale a garantizar una mejor y eficaz protección contra todo tipo de malware.
Conclusión
“El que no sabe, es como el que no ve”, por ende, el usuario que no tenga conocimientos sobre el impacto que genera un simple clic sobre un enlace de procedencia dudosa, no logrará protegerse contra los programas dañinos y/o prevenir una potencial infección.
El conocimiento desde lo humano y la proactividad desde lo tecnológico, dan como resultado que cada día haya menos usuarios infectados y sistemas con mayor nivel de protección. Por eso, desde hace tiempo ESET se encuentra realizando una campaña de capacitación y educación a través de su Plataforma Educativa, seminarios dictados en Latinoamérica y artículos sobre seguridad antivirus como los publicados en este foro.
Copyright © ESET, LLC. Este artículo se encuentra bajo licencia Creative Commons de Atribución, No Comercial y Compartir Obras Derivadas Igual. (by-nc-sa).
Los virus informáticos llevan entre nosotros un par de décadas, han evolucionado y esa evolución se traduce a una simple palabra muy nombrada en la actualidad, malware, un conjunto de amenazas informáticas que engloba lo que conocemos como troyanos, gusanos, rootkits, backdoors, spyware y otros códigos maliciosos.
Cada día son más las amenazas que circulan por Internet intentando engañar de alguna manera (por lo general a través de técnicas de Ingeniería Social) a aquellos usuarios que no se encuentran lo suficientemente informados para infectar sus computadoras. Lamentablemente, la cantidad de usuarios infectados es elevada, siendo la mayoría de estas infecciones producto del engaño.
Una de las cosas que más llama la atención es el hecho que prácticamente ya no se ven códigos maliciosos que innoven en cuanto a sus acciones; es decir, la generalidad de malware sigue utilizando las mismas técnicas y metodologías de infección utilizadas durante los últimos años, muchas de las cuales explotan vulnerabilidades solucionadas hace tiempo.
Suponiendo un ejemplo sencillo que a cualquier usuario le podría suceder utilizando su computadora cotidianamente:
Llega un mensaje de correo electrónico o algún cliente de mensajería instantánea en un idioma extranjero. Dicho mensaje contiene un enlace y se comete el error de hacer clic sobre él descargando un archivo comprimido o ejecutable. Si se ejecuta este archivo esperando ver algo de interés, se infecta el equipo, logrando el objetivo del creador del malware. Ante esta acción inesperada, el usuario podría pensar que el archivo estaba dañado o corrupto.
Este ejemplo refleja una situación actual de lo que ocurre con muchos usuarios.Bajo esta problemática ¿por qué cada día hay más usuarios que se transforman en víctimas de los códigos maliciosos?
Si bien la pregunta puede parecer compleja, si se toma como premisa que la mayoría de las infecciones son evitables con sólo prevenir, el tema se simplifica.
Esto no significa que se debe subestimar al malware ni crear una falsa sensación de seguridad para minimizar el peligro, sino que debe tenerse en cuenta que la principal causa por la que los códigos maliciosos se siguen propagando es la conducta de los usuarios. Al hacer doble clic sobre enlaces de procedencia dudosa, al no explorar los archivos que se descargan con un antivirus, al navegar por páginas web de dudosa reputación, simplemente se aumenta la posibilidad de infección.
En base a esto, la segunda pregunta que se podría hacer es: ¿cómo se puede prevenir una infección? Siendo proactivos (pensando antes que el daño ocurra) y con educación.
La mayoría del malware necesita de la intervención del usuario para lograr sus objetivos de propagación e infección, por ello es de gran importancia la capacitación en los usuarios para lograr crear nuevos y buenos hábitos de conducta. Si a esto se le suma la instalación de una herramienta antivirus con capacidades de detección proactivas como ESET NOD32, se dispondrá de un sistema informático seguro.
Los buenos hábitos de conducta siempre tienen buenos frutos, ya que la única ambición que se persigue es hacer un uso seguro, responsable e inteligente de los sistemas, lo que equivale a garantizar una mejor y eficaz protección contra todo tipo de malware.
Conclusión
“El que no sabe, es como el que no ve”, por ende, el usuario que no tenga conocimientos sobre el impacto que genera un simple clic sobre un enlace de procedencia dudosa, no logrará protegerse contra los programas dañinos y/o prevenir una potencial infección.
El conocimiento desde lo humano y la proactividad desde lo tecnológico, dan como resultado que cada día haya menos usuarios infectados y sistemas con mayor nivel de protección. Por eso, desde hace tiempo ESET se encuentra realizando una campaña de capacitación y educación a través de su Plataforma Educativa, seminarios dictados en Latinoamérica y artículos sobre seguridad antivirus como los publicados en este foro.
Más información:
Plataforma Educativa de ESET Latinoamérica
Blog del Laboratorio de ESET Latinoamérica
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