Mi hermano Germàn jugaba al fútbol desde que era muy chiquito. Yo le llevo 5 años y con mi mejor amiga Fany siempre ìbamos a los partidos. A medida que crecìamos la sexualidad que nos aportaba ver a los chicos hacìa que nos pasemos horas hablando de ellos y jugando entre nosotras con besos y caricias obsenas. Llevàbamos una estadìstica personal del equipo, el crecimiento de los vellos en las piernas, si se habìan afeitado la barba y el bigote y ni hablar cuando empezaba un jugador nuevo. Ellos ni se imaginaban como jugàbamos juntas pensando en ellos. A nuestros 24 años seguíamos solteras y tan fanàticas del equipo como al principio. Germàn se empezò a fijas en Fany y yo sabìa (aunque ella nunca me lo admitiò) cuanto le gustaba el pendex. A veces ella se quedaba en casa a dormir y Germàn espiaba a Fany cuando se duchaba. Obviamente Fany se dejaba ver, pero ese no es el punto aquì. Mi mayor fantasìa era estar con dos hombres a la vez y si eran de color (negros de piel) màs me excitaba. Un dìa Germàn avisò en casa que el fin de semana irìan a dormir dos chicos del equipo “Chicago Fire” de EEUU que habìan venido a un cuadrangular. No lo podìa creer. No importaba si blanco o negros yo tenìa que lograr que una noche todos se vayan y quedarme sola con los dos visitantes. Convencì a Fany que invitara por primera vez a Germàn a tomar algo el sàbado a la noche, le roguè que se animara y le prometì que pase lo que pase yo iba siempre a ser su amiga. Fany se alegrò aunque a mì me dijo que solo lo hacìa por mì. Algo celosa estaba, me pareciò, pero seguro iba a entretener a mi hermano. Ella sabìa como.Uy mis viejos! Les saquè entradas para la funciòn de teatro de Enrique Pinti y les reservè una cena para dos en un restaurant muy paquete de Puerto Madero. Gastè casi medio sueldo, les dije que los querìa mucho y que hacìa un mòntòn que no salìan a divertirse. Estaban no contentos, re contentos. Todo marchaba a la perfección.Llegò el viernes por la tarde. Me puse un short de jean al cuerpo y una musculosa que dejaba entre ver mis lolas firmes y redondas. No sabìa como disimular mi anciedad. Por fin llegaron.-Les presento a Ryan y a Sàmuel. Dijo Germàn- Hello, hello. Saludè en mi inglès bàsico. Era un sueño. Bah!! Era mejor que un sueño porque era real. Ryan era blanco, asustaba su blancura y Samuel era taaaan negro. Empecè a sudar, caminaba y en el aire una estela de flujo flotaba ondulante. Fui al baño, y de solo imaginarme con ellos... Fue una masturbación ràpida, violenta pero el orgasmo que logrè…..sòlo con Fany lo lograba, pensè en ella y la llamè para contarle. Por fin el sàbado. Germàn obviamente querìa salir con Fany pero le daba “no se què” dejar solos a los chicos. Me ofrecì a hacerles compañía, (que buena hermana, jajaja). Eran la 21 hs y todos se fueron.Ryan y Sàmuel miraban tele en el living. Yo me puse una minifalda a cuadritos con un top celeste haciendo juego (el corpiño y la bombacha, no hacìan falta). Les propuse pedir comida a Mac Donals y mirar unos videos. Se miraron entre ellos y no me sacaban la vista de encima. Creo que les gustè. Aceptaron.Llegaron las hamburguesas y empezò la funciòn, tenìamos tiempo pero querìa hacerles tantas cosas… Còmo empezar?, me preguntaba.Nos sentamos en el sillòn Ryan, yo y Samuel. Prendì el video y apaguè la luz, sòlo dejè un velador. Còmo perderme sus caras y que ellos se pierdan la mìa.No necesitè hacer nada para empezar, la tele fallò y yo me arrimè de manera muy casual para arreglarla. Sabìa que la pose que puse dejaba que se viera la cola y pensè que les habìa gustado. Me volví a sentar y Sàmuel rozò con su pierna la mìa. Lo mirè y sonreì. Ryan ya habìa pasado su brazo alrededor de mi cuello y su mano caìa despreocupada sobre mi lola. El pezòn se despertò en el acto y vì como una mano negra subìa por mi pierna y se perdìa en la inmensidad de mi sexo.El partido habìa empezado.Cuando vieron que cerrè los ojos y que me dejaba llevar por las emociones comenzaron a desnudarme. Notè cierta torpeza en Ryan, en cambio Sàmuel no paraba de lamer mi cuello y besarme las tetas con locura y desparpajo. Hablaban en inglès, no entendìa nada pero dibujaban tan bien en mi cuerpo con sus manos que no me importaba.Ryan se sentò, yo le arranquè la remera y puse mi conchita que ya estaba hùmeda, muy hùmeda, en su cara. Era un experto como chupaba y chupaba. Sàmuel se bajaba el pantalón. Que placer fue ver esa verga negra, erecta, brillosa. La tomè en mis manos y comencè a pajearla. Al principio lento y cuando acelerè: Ayyy!!!!!! llegò un orgasmo inesperado que me hizo temblar. Cai sentada en el sillòn y chupè con furia ese trozo negro que me hacìa delirar y en un momento tenìa las dos vergas frente a mì la blanca y la negra. Me dediquè a las dos, un ratito a cada una. Era una mezcla de razas, olores, humedades que sentì un deseo intenso. Querìa que me penetren, ¿quien serìa el primero?, me preguntè.Sàmuel se sentò en el sillòn. Yo incrustè mi concha y sentì como su pedazo entraba rabioso, jugò entrando y saliendo con fuerza, me levantò y se acostò en el piso mientras le hacìa una seña a Ryan. Me acomodò, puso sus dedos en mi boca para que los escupa y los pasò por mi cola. Sabìa lo que venìa y eso me calentaba. Besaba a Samuel cuando sentì algo duro que entraba despacio, y suave por mi cola. Enseguida me acomodè para que estemos màs còmodos los tres. Ryan, al que yo creìa inexperto sabìa lo que hacìa y que bien lo hacìa!!!Era la primera vez que me penetraban asì, doble y con esa sensación de placer llegò mi segundo orgasmo. Sàmuel acelerò su ritmo, Ryan echado encima mìo siguió la onda. Ya se venìan y querìa disfrutarlos a los dos. Samuel empezò a maldecir: -Fack you!! Fack you!! Y cerrò los ojos ahogàndose en un grito mientras yo le chupaba esos labios carnosos de color morado, DELICIOSOS!!. Ryan se zafò, no entendì, pero me di cuenta en seguida que era lo que querìa hacer, me llevò colgada de espaldas y me tirò en el sillòn se puso arriba y me penetrò por la concha. Llamè a Samuel y se la empecè a chupar de nuevo. Bailàbamos los tres a un ritmo endemoniado. Ya ìbamos 2 a 1 y ganaba yo. Ryan gimiò, gimiò y mientras èl gritaba de placer, yo tuve mi tercer orgasmo. Acabamos juntos, le rogaba que siguiera, que no pare y ahì sentì un lìquido caliente que me regaba la cara, las tetas, todo. Sàmuel calladito habìa acabado de nuevo. Parecìa que no se terminaba nunca. Ya eran cerca de las doce de la noche. Nos duchamos, nos cambiamos y comimos las hamburguesas.Fueron llegando de a uno, primero Germàn (su cara de felicidad lo delataba) y después mis viejos. Charlamos, nos reimos y a dormir.Los chicos se fueron, el tiempo pasò…Fany estaba conmigo cuando me hice el Evatest, diò positivo. Me abrazò, lloramos y nos reimos solo de pensar: Serà blanco o negro??