César:
También me antoje cuando me contaste tu pajita del colectivo, viajar juntos a buenos aires, sentaditos en el último asiento de dos del cole, solitos y con algunos otros pasajeros desparramados mas adelante, asi que los 2 solitos atrás, como buenos noviecitos que somos, y dormidos los dos, vos con tu cabeza apoyada sobre mi pecho durmiendo y yo mirandote, espiandote como dormías, espiando tus tetas que asomaban por tu generoso escote, y vos ahí dormidita, inocentemente dormidita, con tus manos apoyadas sobre mi pierna. Quería dejar de espiarte y pensar, pero no podía, era imposible dejar de mirar esas hermosas tetas, mi pija empezaba a pararse, ya era inevitable, y mi mente ya había encendido los motores como cada vez que te veo, y ya no había vuelta atrás. Tome una de tus manos, suave muy suavemente, y note que no te despertabas, asi que despacito muy despacito, apoye tu mano, bien contra mi pija, al sentir tu mano ahí, apoyada en toda mi pija, por sobre el pantalón, mi cerebro revento de calentura, empece a mover tu mano de forma casi imperceptible, sobre mi pija, como si estuvieras jugando con ella, y vos solita, y dormida empezaste a tocarla, pasabas la mano de arriba abajo, una y otra vez. El calor ya habia dominado todo mi cuerpo, mi cerebro solo veía a una hermosa hembrita durmiendo sobre mi y jugando con mi pija, ya no importaba nada, así que despacito desabroche mi pantalón y baje mi cierre, tu mano seguía jugando, pero ahora, sin el pantalón en el medio, agarraste mi pija sobre el boxer, y la agarraste toda tomándola fuerte, yo gemí y no se si te despertaste o me pareció a mi, pero note que paraste un segundo, me pareció que miraste que tenías entre manos, y yo pense, " se desperto y ahora que le digo" .....pero no, tu mano mas atrevida, subió y se metió por debajo del boxer buscando mi pija, cuando sentí tus dedos sobre la piel de mi pija, me estremecí, y esa fue una de las sensaciones mas hermosas que había experimentado (y que nunca me voy a olvidar, es una de las mejores sensaciones que he vivido putita linda) ahora directamente me pajeabas, lentamente, te mire mejor y vi que estabas con los ojos abiertos, nuestras miradas se cruzaron, pero no dijimos nada, simplemente seguimos jugando, yo aproveche y subi tu remerita hasta tu cuello, dejando tus hermosas tetas libres, y mis manos jugaron con ellas, las toque como si fuera la última vez, pellizque tus pezones paraditos, moje mis dedos con mi saliva y jugué con ellas, agarre tu cabeza y te la empuje despacito hacia abajo, y no encontre resistencia, te empuje hasta que tu cara chocó con mi pija, y vos, sacaste tu lenguita y me la lamiste con tanta pasión que creí acabarme al segundo de tenerte ahí. Después agarraste mi pija, la apoyaste en tu boca, y giraste la cara, mirándome directo a los ojos, con mi pija en tu boca, y mirándonos empezaste a mamarmela de punta a punta, te la tragabas toda, mientras mirabas mis ojos con toda mi pija en tu boca, le pusiste un ritmo lento, pesado e infernal, el jueguito duró un par de minutos, cuando estaba por acabarme, te agarre de tus pelos, y me asegure de que no salieras de ahí, y que te tragaras toda la lechita de tu machito, y asi mirándonos, mi pija exploto en tu boca, y vi como te la tragabas toda, senti como mis chorros fuertes te llenaban la boquita ahhhhhhhhh después me la limpiaste con mucha pasión con tu lenguita hasta que no quedo ni una sola gota. Y despuès, te deje dormir usándomela de almohada. Ahhhhhh que calentura dios.
Ahora me gustarìa saber como te gustarìa que siguiera el viajecito.
Rita:
Despuès de dormirme un rato arriba de tu pija calmada, y habiendo pasado un par de horitas en las cuales dormimos los dos felices y relajados, vos por haberte acabado en mi boquita, y yo por haber tomado una rica lechita tibia, orgasmos para los dos, fisico para vos y mental para mi, me despertè.... sintiendo debajo de mi cara tu pija blandita, y aprovechando esa sensaciòn y esa contextura casi inèdita para mis sentidos, pasè mi cara por ella, disfrutè de sentirla inocentemente relajada, y segùi pasando mi cara un poco mas, y otro poco más, pasandomela por toda la cara.... vos dormìas, pero en un ratito te despertaste, y ya para ese momento la consistencia de tu pija no era la misma, habìa comenzado a ponerse semi rìgida, cosa que tambièn disfrutè a morir mientras durò...
me acariciaste mi cabeza, mi pelo, jugaste enredando tus dedos en el, peinàndome con ellos de punta a punta mi pelo negro, y en esas caricias sentì que tus manos hablaban aunque tu boca no dijera nada...
asi como estaba, aun recostada sobre tu pija, te mirè, me miraste, fue una mirada que lo dijo todo, una miradà màs clara que cualquier palabra que pudieras haberme dicho en ese momento... sentiste lo mismo, sentiste que mi mirada era un reflejo de mi corazòn, la sensación fue fuerte para ambos, tan fuerte y tan ìntima y tan nuestra, y tan intensa, que rozaba el temor…
Como encontrè en tu mirada una sensaciòn muy parecida a la mia, dejè de mirarte, para aliviar nuestros sentimientos tan ambiguos como fuertes... tan nuestros.
Y como lo que ambos sentimos tiene tantos matices, nos dedicamos ahora a un matiz màs simple, màs visceral, màs instintivo, màs animal.... volvì a mirarte pero ahora con carita de nenita salvaje que busca un macho con el cual calmar sus hormonas, sus tetas, su cola, su conchita... sus manos, su boca, su lengua, su calentura, sus ganas de que le peguen una buena cogida...
Me miraste, reconociste esa mirada como la reconocerìas en millones, y te sonreiste por dentro, aunque por fuera me respondiste con otra mirada, tan perversa y animal como la mìa... y como buen machito, no pudiste evitar alternar tu mirada entre mis ojos, mis tetas, mi cuerpo de costadito acurrucado en el asiento con la pollerita a medio culo... y metiste mano, si justo ahi, en el borde de la pollerita, tanteaste los cachetes de mi cola y hundiste tu mano entre ellos y rozaste con la punta de los dedos, el bulto de mi conchita apretadito en mi bombachita blanca, que atras, dejaba mis cachetes completamente al aire, de tan hillito que era... y paseaste tu mano un buen rato desde mi tatuaje, bajando por la rayita de la cola, hasta mi conchita, ida y vuelta, ida y vuelta, y debajo de mi cara, sentìa que tu pija se hinchaba màs y màs... molestaba debajo de mi cachete,y me humedecìa la cara con el juguito de su calentura.... girè la cara intentando olértela (amo ese olorcito a machito), y cuando lo hice, me humedecì toda la boca con las gotitas de placer que ya brotaban de tu pija ahora durisima.... saquè mi lengua, no pude resistirme a eso, y lamì suavemente toda la cabezota enorme y dura de tu miembro, y me sentì muy puta por no poder soportar la tentaciòn de hacerlo, cuando hacìa apenas un par de horas habìa tragado chorros y chorros de tu lechita... cuando sentiste mi lengua pasando por toda tu pija, limpiandotela aplicadamente, lograste dejar de mirar mi culo, mis piernas y mi cintura, y me clavaste la mirada en mis ojos, y dàndote cuenta de mi sensaciòn de auto sometimiento, me dijiste dulcemente y casi al oido: CHUPA, DALE ATORRANTITA... CHUPA DE NUEVO QUE LOS DOS TENEMOS EL MISMO VICIO... YA SABEMOS EL SECRETO: YO SIEMPRE SOÑE CON TENER UNA HEMBRITA VICIOSA DE LECHITA COMO VOS, Y VOS SIEMPRE SOÑASTE CON TENER UN PETE COMO ESTE... ASI QUE DALE, DALE DE NUEVO....
Me volvì loquita, me prendì de nuevo de tu pija como si fuera el ùltimo pete de mi vida, te lo hice suave, lento y profundo, alternando con lamidas traviesas, y tanto cuando la tenìa hasta la garganta como cuando la usaba de chupetìn, te miraba a los ojos, con expresiòn de regaladita total, y vos me devolvìas la misma mirada, yo regalada por tu pija y vos regalado por mi boca y mi lengüita....
Tu pija no daba màs, pero mi conchita ahora ya no daba màs tampoco, me acorde de eso cuando una manito volviò a hacer el mismo recorrido de antes, pero esta vez por debajo del hilito de la tanguita, seguiste mi rayita hacia abajo, jugueteando un poco con el agujerito de mi cola por fuera, pero presionando un poquito como amenazando con una culeadita con dedito... pero cuando hacìas eso, mi colita se iba hacia adelante como evitàndolo... sonreiste, no se que pensaste, pero seguiste hacia adelante y ahora ese mismo dedito travieso se apoyò en mi clìtoris, mojadito otra vez con la calentura de mi conchita, mientras yo tenìa tu pija hasta los huevos en la boquita, tu dedo iba y venìa entre los labios de mi conchita, con tu mano metida desde atràs de mi cola, debajo de mi pollerita... empecè a moverme como si me estuvieras cogiendo sobre tu dedo ni siquiera hizo falta que lo muevas, solo lo acomodaste suavemente en el punto justo, y yo sola empecè a frotar mi conchita sobre èl, con movimientos cortitos y rapidos alternando con otros màs largos que hacìan que tu dedo mojado fuera hasta mi culito.... y de nuevo cortitos, y de nuevo hasta el culito... tu lechita ya querìa salir de nuevo, y me di cuenta cuando con la otra mano, cada tanto apretabas mi cabeza hundièndome la pija hasta el fondo para que me ahogue y me quede quietita.... un ratito y me soltabas, otro poco me dejabas mamar, y de nuevo me la clavabas toda quietita... y asi, mientras tu dedo no dejaba de ser usado por mi conchita para una paja especialmente caliente....te diste cuenta de que la calentura me superaba, y en ese momento empecè a chupar màs intensamente, y te diste cuenta de que se te estaba por escapar la leche en mi boca de nuevo, y como no querias, lo unico que se te ocurriò para frenarme es, en uno de mis movimientos màs largos, cuando dejaba que tu dedo llegara hasta mi culito, aprovechar y metermelo de una casi entero.... reaccionè tirando la cola hacia adelante, pero no me durò demasiado la reaccion, porque mi calentura me pedia pija por donde sea, y ese dedo, en mi mente, era como estar recibiendo una pija por atràs.... y te gustò tenerme asi con el dedito en el culo como una muestra de que `cuando sabìas calentarme, podìas hacerme lo que quisieras, que yo me dejarìa como la putita regalada que soy con vos.... me miraste, tu noviecita con tu dedito en el culo recaliente mal, a punto de acabarse, y con la pija clavada en la boca esperando lechita... era mucho para vos, y era mucho para mi... a un segundo de acabarnos, me sacaste rapìdo el dedito al mismo tiempo que me sacaste la pija de mi boca...
te mirè casi enojada, querìa acabarme ya.... entendiste mi enojo, y en cierto modo lo disfrutaste, porque sabìas que en un segundo se me pasarìa...
te sentaste bien atràs, me ayudaste a incorporarme y sentarme bien, bajaste aun mas el cierre de tu pantalon y te lo bajaste hasta debajo de la cola, aprovechando que todos dormìan y que casi no habìa luz por estar en autopista.... pero la luz era suficiente para que los dos gatitos en celo se vieran... vi esa pija dura y parada apuntando al cielo y sentì tus manos acomodàndome y alzàndome para que me siente encima tuyo de espaldas a vos.... subiste apenas mi pollerita hasta medio culo, miraste, miraste tu pija, ensartaste la cabeza durisima en la entradita de mi cola, y soltaste mi cuerpo rapidamente para que no pudiera sostener el peso, y para cuando tomè el control de mi equilibrio, la tenìa clavada hasta la mitad del tronco.... gemì, me quejè, despacito pero vos lo escuchaste, y agarràndome con una mano rodeandome la cintura apretandome hacia tu pecho, y la otra manoseando mis tetas, me besaste la orejita para que me afloje, como buen hijo de puta que se aprovecha de su experiencia... y como no podìa ser de otra manera, inevitablemente aflojè mi cuerpo, y me sentè màs y màs abajo, clavàndome màs y màs tu pija en el estrechito agujerito de mi colita.... sentì mucho calor, una mezcla de dolor y de calentura extrema, y solita empecè a subir y bajar sobre ese fierro duro clavado en mi colita, y cuando ya el movimiento estaba asegurado, me soltaste y te agarraste de mi cintura, solo para afirmarme màs cada vez que bajaba, para asegurarte que tu noviecita se comiera por la colita, toda tu pija de punta a punta como tenìa merecido...
y mirando como tu pija entraba y salia, empezaste a descargar en mi cola, chorro a chorro tu lechita, mientras yo me hacìa una terrible paja para calmar mi dolor, que no tardò màs de 10 segundos en terminar en un fuertìsimo polvo cuyas contracciones pudiste sentir una a una de punta a punta de tu pija mientras todavía me estabas llenando la colita de leche.
Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh
Asi te gustó? Sacamos pasaje de vuelta o serà demasiado? Jajaja.