#20 Re: Me gusta sobremanera.
Retomo el tema, debido a que recibí una respuesta por parte de este foro a mi correo.
Desde mediados del mes de julio, algo pasó en nuestras vidas, y ninguno de los dos ha vuelto a las andadas, ni hemos tocado el tema. A continuación les narro lo que ocurrió…
Duramos un tiempo llevando la vida normal, hacíamos el amor con dulzura, aparentemente las acciones lujuriosas estaban erradicadas. A veces hablábamos delo que habíamos hecho, y hasta nos reíamos. Un sábado estábamos descansando y comenzamos a ver unas fotos tomadas desde el móvil de ella. Eran fotos de su trabajo fue cuando vi una donde estaba con un conjunto de escote negro muy ajustado el cual era de su jefa, y lo usó en una ocasión imprevista donde debían atender una delegación proveniente de otro país. Creo tener buena vista y le dije, la aureola del seno se te salió del escote. ¡Claro que no! respondió ella. Fue cuando la pasé a la PC, y maximicé la foto, se dio cuenta que al menos para ese momento media teta la tenia afuera., y muy voluptuosas que son)No dijo nada, pero si vi señal de vergüenza en sus facciones. Ella me aclaró que los juegos o fantasías, siempre lo hacíamos bien lejos de su trabajo y el mío, y esta había sido un terrible descuido. Les confieso que por dentro me sentí celoso, pero inmediatamente mi miembro había alcanzado una erección exorbitante. Varias veces en su ausencia tendí a masturbarme viendo la foto, y la gente a su alrededor, y pensar que todo había sido natural.
En la última semana de julio, le salió un viaje a una isla en nuestro país, era sólo ella, pero decidió agregarme al paquete, les confieso, que casi no logro ir con la cantidad de trabajo para esos días, además no encontraba la excusa para poder ausentarme. Me arriesgué y l partí al fin al cabo era del jueves hasta el domingo, sólo dos días estaría fuera del ambiente laboral. Para no entrar en detalles, hicimos compras, nos bañamos en la piscina del hotel, y hasta nos embriagamos.. Es anoche estábamos en la discoteca, mucha gente todavía portaba el traje de baño, ella con su falda blue jean, portaba debajo una tanga de color rosa, y en el busto la otra parte del traje de baño. Muchos tipos no le quitaban la mirada de encima, y bueno ya yo estoy acostumbrado a eso, en un momento me dijo: ya vengo voy al baño, me di cuenta por su tono de voz que estaba bastante pasada de licor. Los muchachos bailaban Reaggeton de forma vulgar, yo me reía en un rincón mientras saboreaba mi vodka con jugo de naranja y granadina.
Al llegar, se sentó al frente mío, en lugar de al lado, las butacas eran de piedra (a lo pica piedras), se hizo como si no me conociera, y comenzó a menear lo hombros ( yo me dije, ahora si las copas dieron su efecto), me disponía a pararme para invitarla a irnos a la habitación, cuando abre las piernas, y veo su sexo, ese que siempre me ha gustado, de labios carnosos se mostraba un poco rojizo, e irritado, me imagino que la tanga húmeda se secó junto a la arena. El tipo al lado mío ni se percató que yo lo estaba mirando, vi como la miraba fijamente a ella y como él pasaba su lengua entre sus labios, como saboreándose. Les manifiesto que sentí un profundo temor , y vergüenza inmediatamente me senté al lado de ella y con mi codo, hice que su falda se cerrara, aunque ella seguía con las piernas abiertas, estoy casi seguro que ya no se le veía nada. Ella me dijo al oído: ¿matas el tigre, y ahora le tienes miedo al cuero? Vámonos de aquí le dije. Cuando salíamos el tipo se me acercó demasiado, y me dijo al oído, ¡dale lo que ella quiere, los borrachos siempre hacen lo que se han reprimido en condiciones normales! . Me costaba mantener el paso con ella y su peso, es muy alta, nos fuimos a la orilla de la playa, la cual esta muy cerca de la discoteca. No pronuncie palabra alguna durante un buen rato sólo veía las estrellas. Fue cuando ella me dijo, quisiera que me la agarraran ahorita delante de ti, me la besaran, y me pudieran ver las tetas, ya se había quitado la parte posterior del traje de baño, la única indumentaria que portaba era la falda, ya que las zapatillas de playa reposaban en la arena. A o lejos se escuchaba la música de la discoteca. Confesaré que el miedo cesó, y en su lugar una erección ocurrió en mi miembro. Un “buenas noches”. Nos exaltó a ambos. Era el tipo de la discoteca, tría en una mano una botella de vino, y en su otra mano traía varios vasos de plástico sosteniéndolos con sus dedos. Ella no se tapó los senos en su lugar me miró y se sonrió, me tomo la cabeza, y acercó mi oído a su boca, y me preguntó: ¿seguimos o paramos?. El tipo servía los tragos como si no pasara nada, como si ella no estuviese con ambos prácticamente desnuda. El tipo me preguntó que deseaba quedarse allí, pero que si yo no lo permitía podía irse, y que podíamos quedarnos con su botella. No respondí a la pregunta, al parecer mi silencio lo interpretó como un si. Se sentó al frente de nosotros, ella le dijo salud y abrió las piernas, para que el viese los más hermoso para mí que existe en este mundo. Es preciosa, créanme lo que les digo.
Comenzó a relamerse los labios, colocó el vaso en la arena, se fue acercando a ella, pensé que la besaría en los labios, yo me comencé a pone nervioso y a ver para los lados para percatarme si venia alguien, cuando vine a ver la cabeza de el estaba entre las dos piernas de mi mujer, sonaba como el chasquear del agua, al parecer ella estaba muy mojada, ella gemía , y me decía te gusta papi lo que ves, entre otras palabras, yo estaba como petrificado, excitado, pero inmóvil, tomó mi cabeza con un brazo y me la acercó a uno de sus senos desnudos. Me dijo ¿quieres que me penetre, lo haría por ti? Al mismo tiempo se meneaba como una loca. Le respondí quiero verte llegar al orgasmo así. Mi verdadera emoción era responderle un no rotundo, sin embargo no quería que se quedara en el camino. Comenzó a dar gritos como hace mucho tiempo no lo hacía, había alcanzado el orgasmo. El tipo se disponía a penetrarla cuando le dije que no lo hiciera. El me respondió no me voy a quedar así, y con su mirada me hacía un gesto para que viera su pene. Le respondí ¡no la penetres!. Fue cuando el puso su miembro en los labios de mi mujer, y ella comenzó mamárselo hasta que acabó. El tipo se paró nos dejó la botella y desapareció con la noche. Ella no pronunció palabra alguna en ese momento. Desd e aquel entonces, ella casi no me habla, sólo lo necesario, no hemos vuelto a TENER RELACIONES DESDE ESA NOCHE EN EL HOTEL DESPUÉS DEL SUCESO. Ustedes se preguntaran que me pasó, pensé en el SIDA u otra enfermedad venérea, me dieron celos entre otras cosas, creo que lo que realmente me gustaba era que la viera, en este momento está con su madre todos lo fines de semana me deja solo, creo que la estoy perdiendo.