Te digo la palabra, me dices la oración - Capítulo X
-
Oí fuertes ruidos arriba, voces, golpes contra el suelo y las paredes, alaridos lastimeros y al final un llanto desgarrador y no lo dudé: tenía la certeza de que algo grave la había pasado y subí los escalones de dos en dos, abrí la puerta y...¡ring, ring, ring, ring! las siete de la mañana.
frugal -
Dicen que para piropos los de antes ( "Vales más pesetas que merengues se necesitan para romper una campana; !guapa!"), pero es que ya se ha perdido esa costumbre, ya fuese bonita o machista, como la definían algunos, aunque había algunos que... ( "Bendito sea el borrego al que le esquilaron la lana, para confeccionar la sotana del cura que te bendijo; ¡tía buena!") y es que había gente "pa tó".
evocación -
El amor es como aquella rosa de cristal, que la luz del sol le daba forma a lindos reflejos de sublimes coloridos, su inconmensurable fragancia me enbriagaba. Como si de un Arco Iris se tratara la aterciopelada belleza de sus encarnados petalos me cautivo.
fragancia -
... y se fue, siguiendo inconscientemente ese aroma, esa fragancia que le hacía olvidar hasta de su nombre...
Se fue, y a medida que se alejaba, sus pasos, poco a poco, desaparecían. Ahora, ya muchos años después, no estoy segurá de si existió realmente o si tan sólo fue un sueño.
Cita

10