Ensalada de situaciones, Ronda III - Año 2012
- ASESINO PROFESIONAL
Soy asesino profesional y mato a la gente por dinero.
No tengo ninguna clase de escrúpulos.
Aunque, bueno, eso pensaba hasta ayer al mediodía, cuando el amigo de un viejo conocido me encargó un trabajo por 50.000 dólares.
Habíamos mantenido una reunión en uno de los bares más exclusivos de la ciudad de Buenos Aires y el tipo me informó que la plata del contrato ya estaba depositada en mi cuenta bancaria en Suiza.
Eso para mí fue más que suficiente.
Hice un par de visitas al sitio del banco por Internet y comprobé que la afirmación era cierta.
Yo siempre guardo mis valores en Suiza porque toda mi vida fui a lo seguro. No me importan los misiles rusos o yanquis, ni tampoco los decadentes ingleses y menos los franceses de la vieja Europa. Yo deposito mi dinero en Suiza y con esos valores espero afrontar mi vejez.
Es que han sido años muy duros para mí.
Siempre estuve dedicado a calcular de manera precisa el destino de mis balas y además con la obligación de huir sin que me atrape la policía. Hasta hoy he matado más de treinta personas aunque tal vez la cuenta no sea exacta. Una noche debí balear desde casi una cuadra de distancia al yerno del presidente de Tanzania usando un Barret M82 de mira telescópica y nunca supe bien si terminé por matarlo o el infeliz quedó tan solo inválido hasta el final de sus días. En fin, son todas cuestiones estadísticas de las que prefiero no opinar.
Lo cierto es que ayer al mediodía el amigo de un viejo compañero me encargó asesinar a la esposa adolescente de un desconocido jeque árabe que vivía en Argentina.
Seguro que este hombre que me encargó el trabajo recibió una suma mucho más importante que la mía pero bueno, ya les dije, soy asesino profesional, estoy conforme con los 50.000 dólares que me depositaron en Suiza y nada de lo demás me importa demasiado. Y entonces conseguí el mejor rifle de mira telescópica del mundo, otro Barret,el M 99 con cerrojo y me instalé en el piso ático de un edificio cercano del barrio de Palermo dispuesto a cumplir con mi contrato.
Buenos Aires tiene la mezquita más importante de América Latina, valuada en decenas de millones de dólares. Tiene biblioteca, jardín de infantes, escuela primaria y secundaria, salas de conferencias, áreas para vivienda de imanes, sector para deportes, confiterías, playas de estacionamiento y parquización a todo su alrededor.
Lo único que yo debía de hacer era disparar desde el ático y meterle una bala en la frente a la muchacha casada con el jeque árabe.
Ése era mi único cometido. Ése era mi único propósito.
Hasta que bueno, entonces sucedió que la vi.
Fue como una especie de resplandor que acabó por empañar hasta la mira telescópica del arma que disponía para mí.
Era tan hermosa que resultaba difícil de describir.
Ella caminó hacia un costado, donde casi no la iluminaba el sol, y se quedo en una posición estática, detrás de los árboles más grandes del parque porque las mujeres (eso creo) no pueden entrar a las mezquitas. Y entonces noté los enormes ojos negros y el pelo brillante que rodeaba su rostro y sus orejas. Miré su nariz perfecta y armoniosa y sus hombros pequeños y cercanos y también el velo y la belleza que cubría su rostro y su mirada indescriptible e interminable para mí.
Fue todo como un ritual que se llevaba los sentidos del paisaje.
Fue como una especie de nube que nublaba todo aquello que pasaba entre nosotros pero sin embargo igual le disparé.
Estaba matando a la belleza y nada me importaba. Los designios de la muerte son muy duros de entender. Yo tan solo apretaba el gatillo hasta matarla y vaya uno a saber lo que iba a pasar después.
Y bueno, tal vez pronto me retire al centro de Europa y pase una apacible vejez. Me está comenzando a costar mucho apretar el gatillo y es probable que por el resto de mi vida recuerde los enormes ojos negros de esa joven mujer.
Tal vez tenga mucho dinero guardado en el banco de Suiza y camine en paz por Locarno, paseando a mi perro a orillas del Lago Mayor, la verdad que no lo sé.
Soy asesino profesional. Mato a la gente por dinero.
No me obliguen a repetirlo otra vez.
NÉSTOR RAVAZZA
738 palabras -
EN EL LÍMITE (Obra de Jmatt)
Tiene una cuota de humor que hace ameno el texto, pero le juega en contra que no es muy creíble la parte en que los detectives cuentan sus aventuras en el boliche, si fuera un boliche donde se juntan asiduamente todos detectives podría ser creíble. La historia en si esta buena, los diálogos con un léxico adecuado para la escena y la historia de narcos palpable
- LÍBRANOS, SEÑOR
Marta me advirtió que había gente:
Querido, te están esperando estos policías.
Miré asombrado: tres uniformados en la sala.
Bueno, ustedes dirán.
Por favor, señora, déjenos solos con su marido.
Marta salió; cerró la puerta.
Soy el oficial Delbono se presentó uno. Discúlpenos, pero necesitamos su declaración. ¿Nos dice qué hizo el domingo durante todo el día?
Me levanté tarde; a las once salí a comprar algunos comestibles para una reunión de amigos. Llegaron a las tres. Conversamos, comimos empanadas y bebimos algo. Jugamos unas partidas de ajedrez. A eso de las nueve se fueron. No cené, miré televisión y me acosté.
¿Podría anotarnos los datos de ellos? Necesitamos su confirmación.
Lo hice.
¿Cuándo se reúne con estos amigos?
Los domingos, por turno en casa de cada uno.
Delbono me mostró una fotografía.
¿La conoce?
Creo que es la doctora Gabriela Michel. ¿Le ha pasado algo?
Eso después. Ahora dígame, ¿cómo la conoció? ¿Qué tipo de relación mantiene con ella?
Vacilé, echando una ojeada a la puerta tras la cual imaginaba a Marta.
La conocí hará unos... ocho años. Es odontóloga. Fui a atenderme, comenzamos a hablar y después a salir juntos Pero nos hemos distanciado; hace ya dos años que no nos vemos.
¿Por qué dejaron de verse?
¿Es necesario esto?
En algún momento deberá decirlo; cuanto antes, mejor.
No debería haberles contado nada, pero... Ella se casó.
Así que lo dejó.
Les voy a decir lo que sé, pero por favor, no me tengan más sobre ascuas; díganme qué le pasó.
Delbono me miró muy serio.
Murió.
Me estremecí.
¿Cómo? Digo... ¿muerte violenta?
Por ahora, muerte dudosa. No le puedo contar más. Explíquenos cómo fue que se dejaron.
Gaby aceptaba que yo no me divorciaría. No es que fuera sexo nada más. La quería, pero también quiero a mi mujer, tengo familia, problemas económicos... Sufría por no poderme ver los fines de semana y todo eso. Le había sugerido que se consiguiera otro novio. Se ofendió, pero al fin recapacitó. Un día me contó que había conocido a un señor viudo, que le había ofrecido todo, y estaba de novia con él. Le costó decírmelo; según ella, me seguía queriendo.
¿Después, qué pasó?
Yo lo tomaba con calma, pero Gaby decía que yo lo había sido todo para ella... Me ofreció en el futuro todo lo que pudiera darme, excepto... bueno, era muy puntillosa en eso. Nos dejamos de ver; quería que le hablara seguido por teléfono porque no se adaptaba... Hace un año se casó. Últimamente la llamaba como máximo una vez por mes.
¿Cuándo fue la última vez?
Hará unos quince días.
¿Notó algo especial entonces?
No...
¿Antes, dónde se citaban?
Ella vivía con los padres. Primero íbamos a hoteles, pero se sentía incómoda. Hasta que un día Gaby compró un departamentito como inversión, y ya que lo tenía empezamos a vernos allí.
¿Usted tenía llave?
No. Una vez quiso dármela, pero no acepté.
¿Adónde la llamaba?
Al consultorio. En el departamentito tenía plantas y las cuidaba. No quería venderlo ni alquilarlo.
¿Nunca le habló de suicidio?
Sí. Antes de conocerme había estado deprimida. Había pensado suicidarse; decía que yo le había salvado la vida.
Si lo de la reunión del domingo con sus amigos es cierto...
¡Claro que es cierto!
Igual debemos comprobarlo. Le digo que si es así, no tiene nada que temer, porque la vieron viva a las cinco, y a las siete la encontraron muerta en el departamento.
¿Cómo... murió?
Veneno. Parecería un suicidio. ¿Dice que últimamente no le habló de suicidarse? Usted fue su amigo íntimo.
Esas conversaciones fueron muy al principio.
Lo raro es el veneno que eligió: ácido oxálico. Poca gente sabe que es venenoso. Bueno, ella era odontóloga. Y usted es químico. ¿Sabe que es venenoso?
Claro.
¿Tiene ácido oxálico acá o puede obtenerlo en otro lugar?
En casa no tengo venenos. En cuanto a conseguirlo, se vende por kilo en las ferreterías, así que...
¿Podría haberse enterado el marido y haberla matado por celos?
¡Qué puedo saber yo!
No lo molestamos más. Después lo llamaremos para que firme la declaración. Todo quedó grabado aquí. Le agradecemos su colaboración.
No faltaba más. Si me precisan, llámenme a la oficina y déjenme un mensaje de que llamó el señor Delbono. Por favor, no mencionen a la Policía.
Por supuesto. Estamos en la seccional décima.
Se van. Marta está asustada.
¿Qué querían?
Parece que una dentista se suicidó o la mataron; yo estaba en la lista de pacientes.
¿Tanto tiempo para eso? ¿No andarías en líos con ella?
No, por favor. Pero pueden pensar que sí.
¿Qué te preguntaron?
Desde cuándo era paciente, cuándo me atendió la última vez, si no estaba liado con ella, porque parece que andaba con varios... Pero yo estoy justificado, porque cuando murió estaba aquí jugando al ajedrez con los muchachos.
¿Cómo murió?
Veneno.
¿Todo eso te dijeron?
Sí, porque se nota que no sospechan de mí.
¿Van a interrogarte otra vez?
No, supongo. Me harán firmar la declaración y seguro les preguntarán a los muchachos.
Bueno. Vamos a cenar, que se enfría.
Luego me encierro en el escritorio y medito. Gabriela se había adaptado: tenía marido, hogar, y las llamadas del ex-amante. Esas llamadas fueron afectándome lentamente. Primero ella las necesitaba; después fui yo. Me avergüenza admitirlo, pero extrañaba el sexo con ella. El problema tenía solución, reducible a la desaparición del marido. Era abominable desear que muriera un hombre bondadoso como me lo pintaba Gabriela. La odiaba porque inducía en mí ese abyecto deseo de que desapareciera el marido.
Casi podía verla sacar el sobre de sal de fruta, siempre en perfecto orden, como todos los domingos; verterlo en un vaso de agua; beberse la solución de oxalato de sodio, tan venenosa como el ácido oxálico; arrojar el sobre por el inodoro. Lista para retirarse, quizá gritó al sentir los primeros síntomas, sin ser oída.
Me he librado de desear la muerte de un hombre que no me había hecho absolutamente nada. - · [FONT="&]El sicario de ilusiones[/FONT]
Has hecho bien,Germán, en comenzar con la imagen de las palas del ventilador, como lasclásicas pelis de cine negro americano. Bien también por el tono despectivo ycoloquial en como pintas el ambiente de sábanas sucias y el no recordar conexactitud el nombre de la mujer, pero no las llamaría mujeres de la vida o prostituta, sino que siguiendo el tonocrudo de tu relato, fulanas, putas, o cualquier otro apelativo despectivo. Creoque el vestuario se escribe corsé, y culotte. Lo de los tacos desgastados, muybien descrito, me hizo recordar como llaman, acertadamente, a las prostitutas de calle en París, Troittoirs( trotadoras de aceras).
Luego ya todo se enreda y sigue un ritmo cada vez másfrenético y loco. Has decidido contar la historia con varios ríos de acción loque dificulta la lectura.
( me costó entender la parte de la muerte deleditor)pero me parece una propuesta valiente y difícil por su complicada trama, por lo que teaplaudo.
El final muy bueno, con esa locura llevada a puntosextremos y en la que ya no se diferencia la realidad de la imaginación.
EN EL LÍMITE
Hola Juan Jorge.
Tengo la impresión,igual me equivoco, que a veces enredas las frases con intención y voluntad decomplicarlas. La del comienzo del relato es tan barroca que roza la ironía.(Crepúsculo repentino, pincelada de gris a bucólico paisaje de verdespraderas). Creo que mientras la escribes te sale una sonrisa, ( la misma que se me queda a mi cuando te leo), porque contrastamuchísimo el pasaje bucólico con todo lo bruto que viene después.
Me pierdo en algunostérminos al que no le pillo el guiño ¿Qué diferencia hay entre gauchos ygaúchos además del acento?
Los ágiles diálogoscoloquiales, me hacen casi escuchar lo que dicen y hasta con el acento que lodicen.
Rimbombante ( con 2 emesdespistao)
La parte final, en queel escenario son los muertos acribillados bajo la llovizna de yeso no puede sermás visual compañero.
Y lo mejor. Me pareceimpagable el personaje de Edson, una caricatura enorme, un personaje dematrícula de honor. abotargadas o abotagadas, papadas de catarata de carne enmovimiento….GENIAL.
-
-
Más que nada, buena gente - Moderador
04/04/2012#16 Re: Ensalada de situaciones, Ronda III - Año 2012Asesino profesional
Nes, fui leyendo el cuento con un ritmo inigualable, con mucha adrenalina, como si yo fuera el personaje. ¿Lo hiciste con ese objetivo? Si es así, lo has logrado
Después, me dio lástima la muchacha. Soy demasiado buena para estas cosas.
Pero me gustó, te repito, el ritmo con que lo narraste. -
-
Hola atara:
Chuy es una localidad ubicada en el norte de Uruguay, justo en el límite con Brasil. Una parte de la ciudad es uruguaya y la otra brasileña. Por esos lares se hablan las dos lenguas, portugués brasileño y español rioplatense, y apareció un menjunje llamado portuñol, que es una mezcla deformada de ambos en conjunto.
Gaucho se le dice en Argentina, y gaúcho en el sur de Brasil (se pronuncia gaúsho).
Suerte que te ha gustado y, si, suelo hacer esas cosas de las que te has apercibido. Gracias x tus conceptos (y edité la M equivocada).
Sds.
Juan Jorge - Muchas gracias por tu comentario Anita, y es cierto, tengo que rever los verbos. De todas maneras no me alegra que te hayas visto dentro de la historia, es muy funesta, macabra, y vos estas para otro tipo de historias...
Escrito por Anitaa
-
Hola a todos. Nuevamente, y para no perder la costumbre de los últimos meses una fuerte tormenta con vientos huracanados se abatió sobre la zona de la Ciudad de Buenos Aires en donde vivo. Un verdadero desastre. Centenares de árboles caídos. Techos y chapas que volaban por el aire y naturalmente se desprendió el cableado aereo y me quedé sin Internet y TV por cable. Hoy precisamente comienza un paréntesis de 4 días feriados por la Semana Santa. Así que, aunque voy a reclamar a la compañía que brinda el servicio, lo mas probable es que este varios días desconectado. Escribo esto desde un Cyber Bar. Les mando un cariño grande a todos. No me extrañen. NES.
En realidad me fue saliendo a medida que lo escribía. Ese tipo de asesino siempre nos perturba a todos. Cariños Anita, muy buen finde!
-----Agregado el 5/4/2012 a las 11 : 46 : 21----- -
Venganza
¡Como no! No podía faltar una prostituta en un policial.Y esta además es lista J. Me has dado una idea para otro juego, me suele pasar esto, que ustedes me inspiran.
No has necesitado e llenguaje grueso, que se suele utilizar en el policial, para describir las acciones.
Capacidad deductiva,orden cronológico y hasta un asome de amor agradecido para el Negro Vasta. Ysobre todo VENGANZA. ¡Biennnnnn por Raquel y sus amigas!¡Bien por tu imaginación Susana Despistada!
ASESINO PROFESIONAL
Tiene razón Anita cuando te habla del ritmo. Has utilizado la misma técnica de cerrar el cuento como al principio que usaste enSoy hombre de General Mansilla. Las mismas interrogaciones tuyas de dudar sobre algo ( estoy convencida que si que sabes que las mujeres pueden entrar en las mezquitas, por otra puerta, otra sala de lavados, otra sala de rezos y separada de los hombres), tu que te has informado seguro del modelo de la sarmas, miras teléscópicas y calibre de balas, como vas a dejar pasar un detalle tan evidente.Además recuerdo un relato tuyo o una mención sobre una película ambientada en el Sahara te marcó de por vida.(Es que te h eleído mucho).
Al margen de estos trucos del almendruco tuyos,decirte que has escrito un relato perfecto, con los condicionantes de un policial, y sin embargo, con sensibilidad absoluta. Es fácil dejarse llevar por los tópicos, tu no lo has hecho. El asesino profesional que has pintado es un hombre sensible a la belleza, no son unas piernas, o un culo, ( que seguro quetambién), lo que le llama la atención de la mujer, sino el brillo de su pelo, las orejas, el perfil de su nariz, sus pequeños hombros.
Otra cosa es el lenguaje que utiliza el protagonista,sin decir diciendo ( que es como más me gusta que me cuenten), se trasluce que es un hombre culto, que ha recorrido mundo, que probablemente sepa apreciar la música,la literatura, de un buen vino, o de una mujer hermosa.
Y sobre todo me ha encantado que fuera fiel a su naturaleza sin escrúpulos, que su apreciación de la belleza estática no le impidiera para cumplir con su trabajo, lo que hace doblemente verosímil el relato.
Nada que indicarte que estorbe o moleste en el texto,y yo si que te lo repito otra vez: eres un gran escritor que nos haces creernos sus historias.
Buen finde para tí también Nestor.
