- Una foto, mil palabras
Ronda VI, Año 2012
Objetivo
Escribir un texto basándose en la foto propuesta, trabajar conjuntamente los textos publicados y elegir un texto ganador de la ronda.
Reglas
- Se pueden publicar hasta dos textos por usuario.
- El texto puede ser cuento, prosa poética, poesía, etc.
- El tema del texto es libre, pero debe estar basado en la fotografía propuesta.
- El texto debe tener una longitud máxima de 1000 palabras, sin contar el título.
- Cada texto debe tener un título.
- Antes de publicar, se recomienda revisar gramática y ortografía. Para verificar que el formato sea el correcto conviene Previsualizar antes de publicar.
- Durante las dos primeras semanas del juego se publican textos. Durante la tercera semana se pueden editar los textos la cantidad de veces necesarias, además de seguir publicando. La cuarta semana del juego es para votar.
- Durante las semanas de publicación y edición de texto se recomienda leer y comentar los textos publicados para colaborar en la corrección de los mismos.
- La edición de textos se debe realizar en el mensaje en que fue publicado y se recomienda escribir un nuevo mensaje avisando que se modificó el original.
- La votación la pueden realizar los usuarios que hayan comentado, al menos, los cuentos elegidos (o los comenten al momento de votar).
- Al votar se eligen dos textos, al primero se le otorga dos puntos y al segundo un punto.
- Si al finalizar la ronda de votación se produjera un empate, durante la siguiente semana se desempatará.
- El autor del cuento ganador propondrá la fotografía a usar en la ronda siguiente (la deberá enviar por e-mail al coordinador del juego).
Cronograma
Etapa de publicación de textos: Desde Lunes 16 de Julio y hasta el Lunes 30 de Julio.
Etapa de edición y publicación de textos: Desde el Lunes 30 de Julio y durante una semana
Etapa de votación: Desde el Lunes 6 de Agosto y hasta el Lunes 13 de Agosto.
Todas las horas son de Buenos Aires, GMT-3.
- Este juego ha sido creado por themanofthemask.
- Coordinador del juego: anitta
Foto propuesta por Harakiri y Despistada, ganadores de la Ronda V de 2012 es:Última edición por Anittaa; 13/08/2012 a las 14:27
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Lo empecé a escribir para “una foto” mientras pensaba en las características del género en “Ensalada”, y creo que se me mezclaron los tantos. Siguiendo la idea inicial, lo dejo acá.
LA EXPOSICIÓN
El pronóstico parecía demasiado inseguro y negativo: no tardaría en desatarse la tormenta, sin embargo decidimos ir y llevar la cámara por si acaso. Mejor traerla de regreso sin pena ni gloria que lamentar después su falta en el momento oportuno. No habiendo nada para arriesgar, salvo el tiempo del viaje y la mojadura, porque la entrada era gratuita, decidimos concurrir a aquella exposición de arte robótico que tanto nos habían recomendado. Con los primeros relámpagos alcanzamos la puerta de entrada, después la lluvia arreció, pero al menos ya estábamos bajo techo.
Avanzamos por un corredor. Desde la pared, enmarcadas, nos salían al paso figuras humanas con algunos rasgos reemplazados por engranajes biónicos, ruedas grises dentadas; nada que valiera la pena fotografiar. Hacia el fondo del salón, un grupo de gente rodeaba a un marchante que se esforzaba dando explicaciones sobre un retrato que parecía ser la única obra digna de atención en aquel lugar. Era un autorretrato del autor, un holandés de aspecto malhumorado que combinaba varias técnicas utilizando distintos materiales con relieves y texturas que le daban a la pintura una apariencia bastante real. Pero lo peculiar, y de eso justamente seguía hablando el comerciante, era que la pintura estaba tan fusionada con la energía del pintor, que podía reaccionar, en contacto con otras obras, provocando cambios impredecibles en el medio que las rodeaba. La electrónica y el arte en una interacción creativa; eran las nuevas modalidades que estaban ensayando los pintores y escultores de ese inquietante paradigma.
Intuitivamente, busqué la cámara en el bolso y gatillé dos o tres fotos. Nada ocurrió a nuestro alrededor en todo ese tiempo. Lógico, sin la presencia del artista no se podían apreciar los cambios, nos aseguró el marchante. Sonreímos como diciendo “ya no saben qué hacer para vender” y un poco decepcionados emprendimos el regreso. La lluvia no amainaba y nos consolamos de la desilusión de no haber podido comprobar tamaño prodigio devorando una sabrosa tarta de zapallo y queso en una fonda de los suburbios. Elegimos para acompañarla un vino añejo de la casa.
Teníamos los zapatos empapados y el último vestigio de calor que conservaban nuestros huesos se iba disipando, mientras calculábamos el tiempo que nos llevaría llegar al departamento para tomar un ducha caliente que nos devolviera el alma al cuerpo.
Sobre la pared de la izquierda, la única que no tenía ventanas, había un óleo que representaba una tormenta en medio de un desierto: estábamos rodeados por el agua, y los relámpagos se desataban tanto en la calle como en la pintura que sobresalía de un modo amenazante. Parecía que los rayos ahí pintados en cualquier momento iban alcanzar nuestra mesa.
Mientras esperábamos que el vino hiciera su efecto sobre nuestra temperatura corporal, volvimos a mirar las fotos que habíamos tomado un rato antes. Al verlas, no pudimos decidir si la concatenación del arte con la electrónica resultaba tener algo de cierto, o ya estábamos delirando a cuenta de la gripe que nos veíamos venir.
Como se puede ver en algunas películas, a veces los robots se rebelan de la tutela de sus creadores y quieren decidir por sí mismos. Y eso es lo que parecía que estaba ocurriendo esta vez, porque el retrato, en la fotografía, ahora nos regalaba una sonrisa que no le habíamos visto antes.
Después de eso, ya no nos extrañó que al salir a la calle, después de abonar la cuenta, no encontráramos el menor rastro de la ciudad, y que en vez de las veredas y los pisos asfaltados se extendiera ante nuestros ojos un paisaje desierto desde donde los altos cactus castigados por la tormenta nos salían al encuentro como diciendo: “esto es lo que les pasa por haber sido tan descreídos”. Resignados, nos internamos entre ellos, sin la menor idea de lo qué podría haber más allá. El pintor, en la fotografía, seguro continuaba sonriendo.Última edición por AnaAlonso; 04/08/2012 a las 11:04
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Aqui dejo lo que me humildemente salio.
Rezar
¡Creador del infinito, destrúyeme en este momento!
Perezosa la madrugada que me invita a caminar, mientras el sol sobre mi cuerpo quema y evaporiza mi ser.
Pasos gigantes en la arena caliente, fuerzas que nacen desde la soberbia. Ahuyento a los que ofrecen su ayuda porque éste, mí castigo, es mi redención.
He sido soltado en este laberinto de arena, sin nada más que el peso de mi cuerpo y conciencia. Fueron días repetidos en los que el sol consumía mi energía, otros en los que el viento casi desprendía el alma de mi cuerpo, y diferentes, en que noches heladas me regalaban una cama fría.
A veces me encontraba con viajeros pobres que luego de verme me esquivan la mirada, otras, con animales que hablaban, ambos querrían que me muriese para comerme luego.
Pues, anoche debería haber muerto. Pero el castigo todavía no ha sido terminado. Sigo de pie mirando con un ojo que sangra y con otro que no ve nada. Ojos que un día vieron como el hombre superior llegaba a cada pueblo, para liderar la última gran revolución contra los poderosos dioses que gobiernan el mundo.
Esos días, adoradores del hombre superior llevaron regalos y ofrendas de oro para congraciarse y brindar sus respetos. Muchos entregaron lo que tenían, otros robaron a quienes les sobraba y lo dieron, y los que no estaban convencidos del todo con la revolución, fueron condenados a dar su alma.
El hombre superior que se sentaba en un escenario solo un poco más alto que el suelo, pidió que cada hombre, mujer y niño, escuchen su pedido:
Nadie rezara jamás a ningún Dios, porque a partir de ahora comienza la era del hombre. Nosotros gobernaremos, los hombres controlaran su destino.
Luego del discurso, apareció otro hombre que indico otras consignas:
Quien no acatare las palabras antes pronunciadas tendrá la pena máxima.
Mi mujer seguía todas las órdenes que cada día se sumaban a la gran lista de quehaceres que se convertían en ley, con penas de distintos grados.
Mientras que yo, perdí un ojo por no querer destruir el altar con las imágenes, estatuas, velas y recuerdos de mis antepasados.
Luego el hombre superior se llevó a mi esposa a un lugar llamado Naciturom donde el mismo y otros elegidos, procrearían la nueva raza de hombres que serán educados con la nueva forma de pensar, sin depender de ningún Dios.
Obligado a soportar el alejamiento de mi esposa me recluí en una cueva lejana para morir de hambre, pues no era capaz de matarme por mis propios medios, ni quería que otro hombre lo hiciese, ya que por cuestión de creencias, quien te mata es dueño de tu alma.
Pase allí una semana, quieto, inmóvil, sin comer ni beber. Un día una rata se quiso comer el ojo que tenía sano pero una víbora la comió antes de que termine de hacerlo.
Cuando mi alma se estaba yendo, alguien se me acerco y me obligo a tomar y comer. Me ayudo a levantarme y me ofreció a su Dios diciendo: Ayuda a este pobre hombre, te encomiendo su futuro, luego de ello se fue como vino.
Lo único que recuerdo es que después de ese episodio del que casi no tuve conciencia, dormí una siesta que recupero mis fuerzas. Me levante dándome cuenta de mi destino.
Camine hasta el pueblo, y en el centro de la multitud, gritando, comencé a rezar:
¡OH Dios todo poderoso, tu, único Dios que existe en este mundo, tu que me has salvado de la muerte, te odio, déjame morir, no quiero que mi futuro este en tus manos, quiero decidir por mi mismo!
Acto seguido, dispuesto mi destino por los hombres, me liberaron en este desierto, y ni la noche de relámpagos y truenos, furia de un Dios, varios Dioses, o de ninguno, me ha dado el perdón. -
No creo que se pueda, o que se deba, Susana. Ya veré si puedo escribir otro para Ensalada. Además, este cuento me deja apenas la satisfacción de la tarea cumplida, no mucho más, así que con una vez alcanza. Gracias por el comentario.
Gracias Lidy por tu comentario. Se me confunden el género fantástico con el realismo mágico y otros tantos parecidos. Es que hay varios que están emparentados de alguna manera.
Había, antes, un apartado con las características de cada género, pero ya no lo encuentro. Tal vez se perdió con los cambios, o estará moderado. Es una pena, porque ahí estaban bien definidos.
Maxi, con más tiempo te leo. Por lo que veo, es un cuento que pide más de una lectura.

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