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Ensalada de Situaciones - Tercera Ronda 2009

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¡Amor! Sos un G-E-N-I-O- jaja el último texto necesitaba una pulida y con tu ayuda ...10

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    Ana Alonso escribió hace 7 meses
     
    #1 Ensalada de Situaciones - Tercera Ronda 2009
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  • #91 Re: Ensalada de Situaciones - Tercera Ronda 2009

    ¡Amor! Sos un G-E-N-I-O- jaja el último texto necesitaba una pulida y con tu ayuda quedó, creo, perfectisimo. ¡Mil gracias!

    Chicos, ya edité mis dos cuentos, pueden leerlos limpitos jaja.

    Ahora mismo me pongo a realizar los comentarios de los subidos hasta ahora ¡Besos!
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  • #92 Re: Ensalada de Situaciones - Tercera Ronda 2009

    Premio Nobel de física


    David tenía setenta y dos años viviendo solo en una cabaña. El motivo que lo llevó a recluirse fue la muerte de su esposa, ya hace tanto tiempo, cuando la juventud aún no lo abandonaba. El hecho era que tenía ciento dos años y el tiempo lo había conservad bastante bien: caminaba perfectamente erguido, a pasos lentos y sin titubear, su rostro estaba lleno de arrugas, pero conservaba todos sus dientes y la fuerza de sus manos y pies. Era medio sordo y ciego de ojo izquierdo pero eso no importaba. Si tenía una cualidad, verdaderamente sobresaliente, era su inteligencia. Setenta y dos años en soledad, leyendo libros y estudiando enciclopedias, lo hacían uno de los hombres más sabios de la historia. Se especializaba en química y física cuántica, había continuado las obras de Planck y Einstein, reformulado las tres leyes de Newton, perfeccionado las reacciones nucleares y radiactivas, y formulado su mayor obra: la teoría dimensional del universo.
    Esta teoría era tan compleja y avanzada, que tuvo que inventar un tipo nuevo de ecuaciones para poder comprobarla. En resumen, David debió de haber sido el premio Nobel del 90, 95, 2000, 2009, 2012 y 2013; pero ni científicos, químicos, físicos ni matemáticos se enteraron de este prodigio del nuevo siglo.
    En aquellos días, que David consideraba sus últimos, había abandonado las ciencias para dedicarse un poco más a las artes. Intentó pintar cuadros, pero abandonó la idea en seguida, a pesar de que tenía suficientes conocimientos de física y matemáticas como para hacer retratos perfectos. También intentó componer música y con sus amplios conocimientos en matemáticas pudo calcular ritmos y armonías que el mismo Beethoven, con su quinta y novena, envidiaría. Pero después de componer dos sinfonías, que eran toda una revelación en música, decidió que aquello tampoco era lo suyo. Terminó tratando en literatura, pues estaba consciente que su físico le impediría intentar la danza y las artes circenses, emocionándose al pensar, que si lo hacia a la perfección, podía comprobar su teoría dimensional.
    Si calculaba la relatividad del tiempo y hacia ecuaciones que determinaran la masa y el provenir de otro mundo; y si calculaba fluctuaciones del tiempo y se ubicaba en un espacio previsible. Podía llegar a determinar, lo que las personas comunes y corrientes decían imaginar, la historia y vida de alguna persona aleatoria en el mundo. Podía encontrar la ecuación de los seres que vibraban en una dimensión más alta, pasada o futura; en cualquier lugar, incluso en otro mundo.
    Hizo pues los cálculos y las ecuaciones previstas. Tan complejo fue su razonamiento y tanta lógica tuvo que maquinar su mente que tardo dos semanas en llegar a una solución. Y así en una conversión de números a letras escribió:
    “En Santa Sofía de Villanueva, a las tres y media de la tarde, en la corte del rey Jair V. Entró con el estruendo de un carnaval y el atuendo de una fanfarria nuestro personaje principal. El bufón y alto hechicero de Varsovia Trickster…”
    David pensó que un par de renglones sin argumento y con apenas la prestación de un personaje, no habían valido dos semanas de calculo – que en realidad fueron dos semanas de usar la imaginación, algo que nunca había hecho- arrugó entonces el papel y se quedó sentado un buen rato.Sólo hasta que el científico abrió los ojos y vio más aya de ellos se dio cuenta que no estaba solo.
    Feliz y ligero como una pluma Trickster lo veía con una risa burlona.
    David derramó una lágrima, por fin tenia la prueba ¡su teoría era correcta! Pero tanto sus ideas como sus pensamientos estaban muy equivocados; no había viajado de una dimensión a otra ni Trickster venia del pasado ni de Santa Sofía de Villanueva, simplemente había aparecido.
    -Y… viejo, ¿qué más?
    -¿Qué más que?
    -¿Qué más pasa?, ¡entró a una corte y ya! Escribe, por favor, escribe que estoy aburrido.
    Trickster se paseó por la cabaña y se vio a un espejo.
    -¡Por Odin que mierda!, ¿dónde esta mi cara?, ¡viejo escribe! Descríbeme, ten, si quieres te dicto: Uno noventa casi dos metros, con cuerpo musculoso de atleta del olimpo y el rostro más bello que nadie jamás haya visto… ¡pero viejo escribe!
    David tan sorprendido y aturdido como estaba no escuchaba al bufón, más bien, no quería hacerlo. Estaba inundado en ecuaciones y formulas en pos de una explicación. ¿Cómo había pasado esto?, mejor dicho, ¿por qué no tiene rostro?, ¿por qué dice que esta aburrido?, ¿por que tiene personalidad?, ¿por que le esta diciendo que escribir?
    La naturaleza inquisitiva de David lo empujó a seguir investigando y experimentado. La verdad era que le molestaba mucho la compañía hiperactiva de Trickster “Lo hubiera hecho más serio y menos bufón” pensaba. Pero no le importaba, ya no estaba solo.
    Descubrió, que mientras mas escribía, Trickster adquiría vida propia, aparte de un confuso lenguaje y la habilidad de hacer ilusiones. También descubrió que no necesitaba hacer las ecuaciones al parecer tenia la habilidad innata de descubrir la verdad de otros seres. Y así le dio cuerpo y rostro a Trickser. También se dio cuenta que no podía deshacer las cosas, ni aunque borrara las oraciones, una vez escritas se hacían verdad y no se podían cambiar. En dos meses la cabaña se lleno de personajes: niños, bufones, reyes, caballeros, doncellas e incluso animales.
    Una vez que consideró que tenía suficiente información de su nuevo descubrimiento, que llamo generación literaria, pidiéndole silencio a todas sus creaciones se sentó a escribir los renglones que más le importaban:
    “En una tarde de abril, Laura entró a la cabaña de su esposo. Llevaba un vestido blanco con estampados de flores y no llevaba zapatillas. Sus piernas le temblaban, su corazón se aceleraba, por fin lo vería, por fin se reuniría con su esposo…”
    David de levanto del escritorio y miró a la puerta con expectativa. No entró nadie. Miró alrededor, buscó entre todos los personajes, pero ella no estaba. Ella nunca apareció…




    998 palabras

    Situaciones:
    16) cuando vio mas allá de sus ojos entendió todo
    22) seres de luz que vibran en una dimensión más alta
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  • #93 Re: Ensalada de Situaciones - Tercera Ronda 2009

    Hola Evantar: está muy bueno tu relato.Creaste un personaje muy interesante ,ese científico entrando en la magia del arte me resulto encantador.
    Pero por favor, tomate un tiempo para revisar el texto y corregir los errores ortográficos que le quitan valor al cuento
    Saludos
    Ángela
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  • #94 Re: Ensalada de Situaciones - Tercera Ronda 2009

    La maldición del zapatito

    Cuando Dante la vio por primera vez en el laboratorio de química, sitió una extraña atracción; según decía, los tubos de ensayo repletos de líquido verde, hacían un maravilloso juego de luces con el reflejo de sus anteojos. Ella estaba ensimismada en su tarea; abrió el cajón y sacó uno de sus ojos de vidrio que le servían para el proyecto.
    —Es como si tuviera algo distinto a las demás— dijo Dante, dándole un codazo a Matías, su compañero.
    —¿De quién hablás? ¡Uh, no! ¿Otra vez con Sofía “la cejuda”? ¡Dejate de embromar! ¡Es más fea que apretarse el dedo con la puerta!
    —Sos un desubicado. ¿No ves que tiene algo especial?
    —¿Debajo de los matorrales que le cubren los ojos?
    —¡Silencio ahí, jovencitos!— se escuchó la voz de la profesora.

    Pero Dante sentía que algo los unía. No importaba que no fuera la más linda de la escuela y qué, como decía Matías, era excesivamente flaca, encorvada, con cejas tupidas y usaba anteojos. Algo le llamaba poderosamente la atención; como si la conociera de algún lado, desde hace mucho tiempo.

    El timbre de salida lo sacó de sus pensamientos. Los alumnos se agolparon para salir, y Dante aprovechó para hablarle mientras ella guardaba sus cosas.
    —Hola— dijo Dante, aproximándose a Sofía. Ella levantó la mirada por encima de los lentes y no respondió. —Quería preguntarte si podrías explicarme unos trabajos que no entiendo...
    —¿Qué es lo que no entendés?— le espetó.
    —Bueno, son varias cosas— dijo, sacando el cuaderno de la mochila.
    Sofía, de mala gana, le explicó el método que debía seguir para realizar los ejercicios.
    —¿Vos me prestarías esa carpeta para fotocopiar? Yo te la llevo a tu casa después.
    A pesar que a la chica no le gustó mucho la idea, aceptó. Quedaron en que Dante se la llevaría a las siete de la tarde.

    —¡Por Dios! ¡Llevá repelente!— gritó Matías cuando Dante se lo contó.
    —Tiene algo que nos une. Estoy seguro.
    —Sí, la demencia. Si la besas, por favor no me cuentes. Recién estoy curándome de las pesadillas con IT. Y tené cuidado que no te pise, podrías perder un pie.
    Pero Dante ya no lo escuchaba. En el camino sacó las copias, luego corrió a su casa, se dio una ducha, y se alistó. Antes de salir decidió llevarle un regalo.

    A las siete en punto llamó a la puerta. Sofía le abrió, con cara de pocos amigos.
    —¿Puntual, viste? Como si de la hora dependiera un hechizo— bromeó él.
    El rostro de la chica se desencajó ante este comentario. Dante la miró, sin comprender qué había dicho mal.
    —Quise decir...— comenzó.
    —Pasá de una vez— le cortó Sofía.
    Sin decir nada, Dante se adentró en la casa.
    —Te traje un regalo— le dijo, sonriente. Estiró la mano, entregándole un pequeño paquete.
    Ella lo recibió sorprendida y deshizo el envoltorio.
    Un grito de terror se apoderó de la casa. Dante miró desesperado el objeto del espanto, sin comprender absolutamente nada. Eran un inofensivo disco de “Los mejores valls de todos los tiempos”.
    —Llevate esto. No escuchamos esta música aquí.— le dijo cortante.
    El chico guardó el disco completamente extrañado. Nunca habría imaginado que le molestaría de esa manera.
    Aprovechó que Sofía revolvía libros en busca de más prácticos, y observó la sala. Había muchas fotos. En todas ellas, sólo se veía mujeres. Una le llamó especialmente la atención: era una mujer alta, demasiado delgada, de rostro muy frío; parecía de la alta sociedad. En sus brazos sostenía un gato negro, muy peludo y a ambos lados de la mujer, unas muchachas jóvenes —sin dudas, sus hijas— miraban al frente con la misma expresión desdeñosa de Sofía. Al pie de la foto, en letras doradas, se leía el nombre de los integrantes. Dante se agachó la poder leer, pero en ese momento Sofía le arrebató el portarretratos de la vista.
    —No seas tan entrometido ¿Qué buscás?— su mirada, esta vez, irradiaba profundo desprecio.— ¿Crees que porque sos lindo y popular podés venir a burlarte de mí?
    —Pero, jamás fue mi intención; sino, todo lo contrario...
    —¿Venís para contarle a tus amigotes lo horrible que es Sofía, su casa, sus parientes?
    Dante se sentía confundido. Cuánto más lo agredía la chica, más enamorado se consideraba. Pero ahora había comenzado a asustarse; era como si aquel sentimiento no brotara de su interior, no fuera absolutamente genuino. Parte de sí mismo peleaba por irse corriendo de esa casa, pero una fuerza mucho mayor lo impulsaba a querer a esa chica huraña y tosca.
    Mientras Sofía seguía despotricando contra todo el mundo, Dante se percató de algo que le heló la sangre. Los pies de la chica eran inmensamente grandes. Recordó el comentario de Matías, y el estómago le dio un sacudón. Nunca se había reparado en ello: debían de medir, por lo menos, cuarenta centímetros.
    Entonces fue como si todo se aclarara de golpe. Un sinfín de recuerdos que no le pertenecían, pasaban como ráfagas por su mente. Un palacio, un rey, una bella mujer; un baile, un zapatito de cristal, una búsqueda, muchos pies. Pies... enormes. Trastabillando se dirigió a la foto. Cuando sus manos tocaron el marco, un rayo surcó el cielo. Miles de voces retumbaban lejanas, pero Dante sólo quería leer aquellos nombres grabados.
    El sabía de dónde descendía y conocía perfectamente la maldición; pero jamás la creyó cierta. No podía propagarse después de tanto tiempo; “En ciertas cosas, el diablo siempre es neutral”, solía decir su padre.
    Sus ojos descubrieron las letras doradas, que al pie de aquellos estáticos rostros, rezaba: “1627. Madame, junto a Anastacia, Griselda y Lucifer”.
    Una carcajada, a millones de años, retumbó en la sala. La maldición se había cumplido: un descendiente de la dueña de la zapatilla de cristal —que se robó al príncipe hace miles de siglos atrás— algún días pagaría la deuda, enamorándose de un descendiente de las, aún hoy conocidas, hermanastras malvadas. Y, esta vez, no habría ni hadas ni carrozas que pudieran detenerla.


    Frases:

    Abrió el cajón y sacó uno de sus ojos.
    En ciertas cosas, el diablo siempre es neutral.

    Palabras: 1.000
    Editado por Fleurr - 14.06.2009 00:37 hs.
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  • #95 Re: Ensalada de Situaciones - Tercera Ronda 2009

    Gente, hoy (domingo 14 de junio) a las 24 hs. termina la ronda de posteo de cuentos y también la edición de los mismos
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  • #96 Re: Ensalada de Situaciones - Tercera Ronda 2009

    Chicos y chicas, gracias por sus comentarios. He editado los dos cuentos que presentè en esta ronda, achicando el primero y corrigiendo ambos. Tuve oportunidad de aprender unas cuantas cosas con los comentarios de D.Vitrubio. Chà gracias...
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  • #97 Re: Ensalada de Situaciones - Tercera Ronda 2009

    ¡Hola chicos!
    Voy a dejar posteado aqui el cuento de Dani "Necesidad de Astina", ya que el está sin internet y encima en el ciber tampoco tienen red. Está editado y acortado para poder entrar en votación.
    Por lo tanto, queda como un post mio, pero es el cuento de Dani editado.

    En breve termino con mis comentarios para poder subirlos.

    ¡Saludines!


    Necesidad de astina

    —¡Mamá, el vidrio hace luces! –gritó Anabel corriendo hacia la cocina.
    Amalia tarareaba una melodía popular mientras cocinaba. Una pequeña radio sobre la mesada sonaba lluviosa y débil. La niña entró a los trompicones con la cara desencajada.
    —¡Mamá! ¡¿No me escuchás que te grité?! —se quejó Anabel.
    —Hija, antes que nada, no soy sorda; y, segundo, no tenés por qué andar gritando como una chiflada; venís tranquila y me decís lo que sucede ¿te parece? –sonrió con impaciencia.
    La niña asintió en silencio; normalizó su respiración y se relajó.
    —Ahora sí, decime, ¿qué pasa? –la miró Amalia mientras se limpiaba las manos con un repasador.
    —Má, ¿viste el vidrio ese del living, el que compró papá en la feria antigua?
    —Sí –asintió sin ganas. “Esos gitanos te venden hasta un buzón”, se dijo.
    —Bueno, hizo como luces y las personas se movieron. El más grande, ese feo con barba, me miró y gruñó –contó la niña con los ojos a punto de desbordar. La madre levantó una ceja, irónica.
    —¡Así que se movieron! Mirá vos… Hija, quiero que siempre tengas presente esto: ¡la magia no existe ni va a existir nunca! Ni las brujerías ni los hechizos, tampoco las hadas y los duendes. Con tus siete años no es posible que sigas creyendo en esas cosas, tenés que ser más inteligente –le alborotó los pelos; la niña sonrió con timidez-. No es nada, hija, ¿eh? Andá a jugar, dale. Esta noche te vamos a dejar la comida y no vamos con tu Papá al cine un rato, ¿sí?
    Anabel, penativa, salió de la cocina y se dirigió al patio evitando pasar por el living. No pudo prescindir de mirar de reojo hacia el interior mientras pasaba de largo por la puerta; el vidrio estaba allí, seco de luces, con las imágenes del Olimpo petrificadas en armonía. “La magia no existe”, memorizó cerrando los ojos. Caminó lo que quedaba del pasillo hasta el patio.
    Mientras se revolcaba en el jardín con su perro, pensó que todo pudo haber sido una “forma rara de ver”, un error. No podía ser cierto.
    Ya de noche, Anabel encendió el televisor y se quedó mirando un episodio de Los Simpsons sentada en el sillón del living. La sala era parcialmente alumbrada por la luz del monitor. Homero se encontraba saltando un enorme acantilado subido a una patineta, ya se encontraba a mitad del precipicio cuando se cortó la luz. La niña se quedó mirando en todas las direcciones, abrazando un almohadón en la oscuridad. Se oyó un ruido a su espalda.
    —¿Mamá? –preguntó al aire en un tono apenas audible.
    Tras oír el eco de su propia voz en las altas paredes del recinto, el vidrio enmarcado sobre la pared se encendió como un fogonazo en la soledad de un bosque. Anabel abrió los ojos como platos y, acto seguido, prorrumpió con un agudísimo La bemol que la mismísima María Callas hubiera envidiado. Las figuras en el vitró se agitaron; el gigante de barba asomó su cabeza hacia fuera de la plancha grabada y gritó:
    —¡¡Silencio!!
    La chica enmudeció instantáneamente.
    —¡Por favor, niña, silencio! ¡Oh, dioses, qué dolor de cabeza! ¡Ese pintor endemoniado que nos metió ahí! ¡Ay de él si lo alcanzara mi rayo! “¡Vivan, dioses, vivan!” Como si fuera fácil estar comprimido en una lámina de cristal… No me dolía tanto la cabeza desde que parí a Palas, ¡Madre mía! Oye, tú, tráeme agua y algo que me calme, ¿quieres? –dijo asiéndose el cráneo con ambas manos. A su tiempo, Poseidón salió y se sentó frente a la pecera iluminada; parecía animado y dispuesto. Anabel notó, con la mandíbula a punto de írsele, que los peces se pegaban al vidrio y… ¡conversaban con él!
    El Dios mayor se inquietaba.
    —Oye, pequeña –dijo calmo. La niña lo miró y éste dio el remate-. ¡Te he pedido una cura y no haces más que estar parada como una *boba mirando todo el teatro! Anda, de una buena vez –concluyó, moviendo la mano con desdén.
    Anabel corrió hacia la cocina, llenó un vaso con agua, agarró la tableta de Tafirol y volvió como un rayo al living.
    —¿Qué es esto? –dijo Zeus con aprensión.
    —Una aspirina –balbuceó la niña.
    La mano del gigante equivalía al tamaño de Anabel entera. Ésta se dio cuenta de que ahora la sala estaba más concurrida que hasta hacía un rato: Melpómene y Calíope miraban por la ventana hacia la calle y conversaban entre ellas como señoras de barrio. Pensó que sus padres llegarían en cualquier momento y…
    —Oye –dijo el barbudo con una sonrisa-. Así que astina, ¿eh? Pues quiero todas las que tengas.
    La niña sonrió con amabilidad y le dio la tableta entera. Le explicó el sistema del blister y éste, conforme, le dio las gracias.
    “Clack”, sonó la primera vuelta de llave.
    Inmediatamente, Anabel les pidió que se marcharan, que sus padres no podrían comprenderlo nunca. Los dioses, que ya se habían acomodado, le hicieron caso y volvieron al grabado de la pared. La luz dorada se extinguió y la natural volvió a aparecer.
    Mientras Homero se recuperaba de su caída, Amalia y Marcos se acercaban al living.
    —¿Anabel? –llamó el padre-. ¿Estás despier…?
    —¡¿Qué pasó acá?! –chilló la madre-. ¿Entraron a robar, Anabel, estás bien? ¡Marcos, entraron a robar!
    —Má, Pá, estoy bien, no entraron a robar nada, fue… Sultán, que se puso malo porque se asustó cuando se apagó la luz.
    —¡Hm!, ese perro, ya lo voy a agarrar. ¡Qué desastre! –se lamentaba la mujer-. Necesito una aspirina, urgente.
    —¿Qué es esa mancha en la pintura? –observó Marcos, acercándose al dibujo.
    Amalia, mientras tanto, buscaba un aliciente en la cocina.
    —Marcos, ¿adónde metiste el Tafirol? –gritó.
    El hombre, al interpretar la mancha, pálido giró la cabeza hacia la niña. Boqueó sin emitir sonido; Anabel se llevó el índice a la boca y, con una bonita sonrisa, dijo:
    —¡Shh! Después te cuento.
    En un pliegue de la túnica de Zeus, se leía bien grande: Tafirol.


    Palabras: 1000
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  • #98 Re: Ensalada de Situaciones - Tercera Ronda 2009

    Flor

    El enclace lo voy a poner a este post, entonces.
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  • #99 Re: Ensalada de Situaciones - Tercera Ronda 2009

    Hola Gente, edité El tapiz de la vida.
    UN MILLÓN DE GRACIAS DANI!!!!!!! por todisismas las correcciones, flor de laburo tuviste conmigo jajaja. Modifiqué el final porque a mi tampoco me llegaba. Gracias Angela y Dani por habermelo hecho corregir, ahora me gusta mas.

    Cariños a todos y ya me pongo a leer el resto de los trabajos. Cuantos que han escrito!!!!! saludos a todos , Drei.
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  • #100 Re: Ensalada de Situaciones - Tercera Ronda 2009

    Cerrada la ronda, acá están los cuentos por los que hay que votar. Recuerden que son tres los cuentos que se eligen, con tres, dos y un punto respectivamente.


    http://www.psicofxp.com/forums/8715214-post24.html ...Sayonara – eltuko

    http://www.psicofxp.com/forums/8724308-post30.html ....La anciana – rossiangela

    http://www.psicofxp.com/forums/8725030-post31.html.... La protección de la piedra – D. Vitrubio

    http://www.psicofxp.com/forums/8731945-post34.html.... Ese country que aún suena - Fleurr

    http://www.psicofxp.com/forums/8734994-post35.html.... El amor sucede – Evantar

    http://www.psicofxp.com/forums/8749867-post50.html ....El veinticuatro - eltuko

    http://www.psicofxp.com/forums/8758188-post55.html.... El hueco – rossiangela

    http://www.psicofxp.com/forums/8764873-post61.html.... El encuentro – Ana Alonso

    http://www.psicofxp.com/forums/8774568-post66.html.... Molinos de viento – Evantar

    http://www.psicofxp.com/forums/8778153-post68.html.... Especialmente especial – Fleurr

    http://www.psicofxp.com/forums/8783576-post72.html ....Cortocircuito - Wallp

    http://www.psicofxp.com/forums/8784130-post73.html .....Más sabe por viejo – D. Vitrubio

    http://www.psicofxp.com/forums/8786753-post75.html .....Para niños de todas las edades – Wallp

    http://www.psicofxp.com/forums/8789422-post82.html ....El tapiz de la vida – Dreide

    http://www.psicofxp.com/forums/8796855-post92.html .....Premio Nóbel de física – Evantar

    http://www.psicofxp.com/forums/8799712-post94.html ....La maldición del zapatito - Fleurr

    http://www.psicofxp.com/forums/8802549-post97.html .....Necesidad de Astina – D. Vitrubio


    http://www.psicofxp.com/forums/8764692-post60.html ....El sendero de las flores – diegótico (no entra en la votación por tener más de mil palabras)

    ¡Suerte para todos!
    Editado por Ana Alonso - 15.06.2009 00:09 hs.
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