Taller de escritura - Juegos y Consignas /

Ensalada de Situaciones - Tercera Ronda 2009

Participa en el tema Ensalada de Situaciones - Tercera Ronda 2009 en el foro Taller de escritura - Juegos y Consignas.
Creo que más que con el realismo mágico tiene que ver con la ciencia ficción, ...7

Buscar en este tema:
< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 >
 
  •  
    Ana Alonso escribió hace 6 meses
     
    #1 Ensalada de Situaciones - Tercera Ronda 2009
    Mostrar el primer mensaje completo
  • #61 Re: Ensalada de Situaciones - Tercera Ronda 2009

    Creo que más que con el realismo mágico tiene que ver con la ciencia ficción, o vaya una a saber con qué , pero es lo que me salió:


    EL ENCUENTRO

    Todas las mañanas trepaba por las paredes hasta encontrar la grieta por donde podía escabullirse de esa habitación a la que lo habían confinado después de notar que su construcción no había sido correcta. Tal vez una distracción, un pequeño desliz, había provocado ese error insalvable, y la suma perfección que habían alcanzado en los últimos años amenazaba con perder popularidad; ante ese peligro, aquel monigote desgarbado debía permanecer oculto hasta que el consejo decidiera qué haría con él.
    Sin embargo, algo se les escapaba: la gran elasticidad con que lo habían dotado le permitía al hombrecito burlar la vigilancia de sus creadores, y desaparecer por unas horas sin que nadie lo notara, dejando su reflejo sostenido en el aire pegajoso de la habitación para que los que espiaban por la rendija creyeran que seguía estando ahí.
    No era fácil para él; la cabeza se le cerraba como un puño y el puño se levantaba. O eran sus pies, que no podían quedarse quietos ante tanta injusticia, y lo llevaban a deslizarse por la pared hasta lograr su libertad.
    Sin embargo esa mañana era distinta. Dudaba entre seguir ahí sentado, o correr a enfrentarse con ese mundo que le retaceaban, y del que sólo había recibido hasta ese momento indiferencia o desprecio. Todas sus expectativas habían sido defraudadas, pero el encierro era peor, así que se levantó y buscó dentro de los cajones unos de sus ojos más bondadosos entre los que habían dejado allí junto con otras piezas intercambiables creadas para experimentar, tratando de reparar la equivocación inicial. Se los colocó en lugar de los otros angustiados que llevaba, y se dispuso a salir como todos los días.
    Caminaba, o más bien se deslizaba entre edificios ciegos (¿quién podía pensar en construir casas con ventanas si desde hacía tantos años nadie necesitaba asomarse a ellas para mirar al exterior?) cuando vio venir en sentido contrario unos ojos como los suyos que lo miraban y hacían foco justo ahí, donde sentía siempre ese vacío molesto que no sabía cómo nombrar.
    Los ojos se acercaron. Venían envasados en otra marioneta descartada a la que había que hacer un gran esfuerzo para ver, porque esa mirada que traía puesta lo borraba todo y paralizaba el aire (poco aire, cada vez menos aire) que iba quedando entre los dos.
    Fueron unos pocos segundos, pero algo en el centro del universo se dio vuelta y desde donde se unían las baldosas brotaron mariposas y palomas que, mareadas por tanta luz, iban y venían y volaban en círculos alrededor de los dos, como si hubieran perdido el rumbo, o como si no hubiese otro lugar en el mundo a dónde les importara dirigirse. Y el hombrecito sintió por primera vez que valía la pena haber sido armado, y se dejó llevar por ese vuelo al que las aves lo invitaban, aun sin saber a dónde iría a parar.

    Frases utilizadas:

    Trepaba por las paredes hasta encontrar la grieta
    Abrió el cajón y sacó uno de sus ojos

    481 palabras
    Editado por Ana Alonso - 12.06.2009 22:28 hs.
    Me gusta este mensaje
  • #62 Re: Ensalada de Situaciones - Tercera Ronda 2009

    Releo, y como no se puede editar, aclaro que fue un error de tipeo; la oración es así: buscó dentro de los cajones unos de sus ojos más bondadosos entre los que habían dejado allí
    Me gusta este mensaje
  • #63 Re: Ensalada de Situaciones - Tercera Ronda 2009

    Hola Desasosiego: me gustó tu cuento.Creo que podrías quitarle algunas palabras para que entre en la ronda.
    Ahora hay alguna cosas que me quedan confusasor un lado Rolando dice que daría su propia vida para preservar a su familia, a la que ha asesinado y enterrado en el jardín.
    El que guarda el secreto de las flores,con la muñeca enterrada , es Simón,pero Rolando habla como si el secreto lo hubiera compartido él con su hija.
    Porque vuelve despues de tantos años a la casa?.
    Me gustó la descripción que haces de los diálogos de ese hombre con los fantasmas de su familia.
    Saludos
    Ángela
    Me gusta este mensaje
  • #64 Re: Ensalada de Situaciones - Tercera Ronda 2009

    Ana: fascinante tu cuento. Una historia que mezcla la ciencia ficción con el realismo mágico;da para pensar , en el encierro, en el mundo que nos espera,en los que están solos, con una luz de esperanza en ese encuentro con otro ser imperfecto como él.
    Me encantó
    Saludos
    Ángela
    Me gusta este mensaje
  • #65 Re: Ensalada de Situaciones - Tercera Ronda 2009

    Ángela, el cuento se me ocurrió mirando un libro de lectura de la primaria, donde hay una nota de un diario en la cual un chico le pregunta a su padre: "Cuando a mi me armaron, me pusieron primero la cabeza o los brazos?". Y tenía en mente la frase "sacó del cajón uno de sus ojos" desde que la postearon, así que una cosa trajo la otra, y salió "eso"; pero como el género me encanta tal vez trate de escribir otro que sea más representativo.
    Gracias por el comentario!
    Me gusta este mensaje
  • #66 Re: Ensalada de Situaciones - Tercera Ronda 2009

    Molinos de Viento

    No hace mucho tiempo en X lugar de la mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, vivía una muchachita, una chica, una señorita o como ustedes quieran llamarle. Tenia dieciséis años, tal vez diecisiete y, por su personalidad, diría que mujercita le quedaba muy grande, y chica muy infantil. Llamarla por su nombre era el vocativo perfecto, aunque a ella no le gustaba mucho. Florecita, le decía de vez en cuando o princesita cuando me quería pasar de meloso con ella. Pero para ti, querido lector, para ti será simplemente V.
    A V no le gustaba hablar de su pasado ni de las circunstancias que la hicieron así. Sobre sus hombros descansaban miles de problemas, yo diría que más de los que cualquier jovencita debería de soportar, pero las dificultades nunca se asomaban por su rostro. La mayor parte del día sonreía, casi siempre traía canciones que tararear y las cuatro cuadras que caminaba de la parada del camión a su casa, las recorría bailando, por más loca y mal bailarían que fuera.
    Dentro de su cabeza nunca dejó de haber sueños, ilusiones, loqueras y gigantes donde debería de haber molinos de viento. Por sus oídos nunca dejo de entrar música y razonamientos de Quijote y en sus ojos nunca faltó asombro, belleza ni Dulcinea del Toboso. Y, mientras pensaba en su amor, cada fibra de su piel deseaba con anhelo una caricia, un roce o un beso. Dentro de su corazón siempre hubo esperanza; esperanza de encontrar a alguien que la amase infinitamente por siempre…
    V luchaba contra muchas cosas como valiente doncella: los sentimientos, las responsabilidades, las tareas, las amistades y sobre todo contra la gente que la veía como loca. “Sancho, no hagas caso a las personas que no ven más aya de su nariz” se decía.
    V no había leído libros de caballería, simplemente le gustaba hablar sola. Sí tenía una fobia, un problema psicológico en su cabeza; pero también le gustaba vivir más en sus sueños. Sabia que el caballero de la blanca luna era el bachiller y que los misioneros no tenían secuestradas a las doncellas; pero todo se veía mejor si se mentía.
    A partir de cuarto grado, y hasta el final del bachillerato, estudio en un colegio para chicas, ella no lo quería así pero los hombres eran demonios a sus ojos. No podía subir al colectivo, pues el chofer era hombre, no podía caminar en las plazas, pues a esa edad los chicos siempre la abordaban. No podía tener una relación estable con su padre, hermano y primos. Después de los catorce el psiquiatra le permitió tener amigos varones, que nunca pasaban de ser dos o tres pero la androfobia no la abandonó hasta el día de su muerte. Cuesta creer que alguien como V existió, pero realmente lo hizo y era fanática de Amy Lee, Guanajuato y El Quijote.
    Una de sus vivencias más memorables sucedió en el tercer semestre de bachillerato. Ya que era un bicho raro, V no gozaba de popularidad ni de muchas amistades; tal vez la única era Sofía: una chica tierna y amigable que se mostraba cariñosa en exceso con V. Ella lo atribuía a amistad amorosa, cariñosa, y así era, Sofía sentía cariño y compasión por ella, además estaba en su personalidad ayudar almas necesitadas. Sofía fue de las pocas que lloraron un río cuando V murió. Pero Sofi no fue la dulcinea de V; ese puesto lo ocupó Luly. Lourdes llegó al colegio en el tercer semestre y desplazo a V como la chica más insocial del colegio. A ella le gustaba que le dijeran Luly: era chaparrita, estaba pasada de peso, usaba lentes y tenia unas enormes orejas de conejo que le llegaban hasta las rodillas. A veces las amarraba o las escondía en un sombrero pero, en clase de educación física, o cuando corría entre aulas, los nudos se deshacían y sus orejas terminaban bailando con el viento. Imagen que era de lo más cómica, que no solo hacía reír a todas, sino que originaban burlas de lo más ingeniosas. A Luly le dolían tanto que se encerraba en el baño y lloraba en silencio.
    V hacia lo mismo cada mes, podía mostrar indiferencia ante las burlas de las que era victima, pero había un momento en que tenia que encerrarse a llorar para no explotar. Un día, mientras efectuaba esta noble practica, V reconoció un sollozo, que no era suyo, en el retrete de al lado. Se armó de valor y fue a investigar de quién era; no se sorprendió al ver a Luly, que no la detuvo. En el fondo, quería que la consolaran y pensó que la chica callada de cabello cobrizo no la molestaría, no se veía muy buena pero tampoco muy mala.
    V la abrazo, ella sabía bien lo que era sollozar por un abrazo; el resto fue demasiado previsible.
    En un mundo en que dos almas incomprensibles pedían a dios un poco de amor; solo amor y ternura podían nacer. A V le encantaban las orejas de Luly, suaves y tiernas; su estatura, que le permitía verla completita mientras caminaban hombro con hombro y los silencios, que brotaban entre ellas como hojas, en los que se conocían un poco más. A Luly le gustaba el humor original que surgía ocasionalmente de V, así como su risa suave y sus pláticas tan entretenidas. Y es que, en su mundo de sueños, solo había temas como el sabor de las nubes, el tamaño de los plantasaurios y las mil y una formas de decir “quiero fresas con crema”. Después de clases se tomaban su dosis diaria de besos y apapachos, y por las noches halaban horas por teléfono. Así fue por un año, hasta que los padres de Luly decidieron mudarse.
    Las chicas se separaron y volvieron a sus burbujas. V siguió teniendo esperanza… algún día encontraría alguien que la acariciara por siempre frente al soplo de los Molinos de viento…





    En memoria de la verdadera V. Te extraño Florecita…


    Spoiler



    1000 PALABRAS

    SIUACIONES:
    11) Con orejas que le llegaban hasta sus rodillas
    14) Le brotaban los silencios como hojas secas que se desprendían al nacer
    Editado por Evantär - 13.06.2009 11:05 hs. | Motivo: 1a edición
    Me gusta este mensaje
  • #67 Re: Ensalada de Situaciones - Tercera Ronda 2009

    Hola Evantar: me conduelo y entiendo por lo que estás pasando.Tus aclaraciones en el spolier las leí con mucha atención y hay mucho dolor ahí,solo el tiempo te ayudará a superarlo.
    En cuanto al relato, me gusta esa mezcla con la vida de esa chica y el texto de Quijote. Es muy ingeniosa.
    Pero tendrías, es una sugerencia, que revisar la ortografía y la sintaxis, hay errores que hacen que el cuento se lea con dificultad.
    Si corriges eso estoy segura que podrás cnvertirlo en un cuento muy interesante.
    Saludos
    Ángela
    Me gusta este mensaje
  • #68 Re: Ensalada de Situaciones - Tercera Ronda 2009

    Especialmente especial

    Cuando la enfermera salió de la sala de partos, todos la esperaban expectantes.
    El señor Dikons sostenía en sus manos un ramo de rosas blancas para agasajar a su mujer y recibir al nuevo niño. La familia ya estaba conformada por Linda, Ernie y la abuela Elvira. Todos esperaban hacía más de dos horas la llegada del bebé. Pero, inmediatamente, el rostro de la enfermera dejó entender que algo no estaba bien.
    —Señor Dikons —dijo despacio—. El niño esta bien.
    —¿Es un niño? ¡Qué maravilla! ¡Otro muchacho!
    —Señor —lo interrumpió la enfermera—. Su hijo está bien, es un niño, sí; pero nació con Síndrome de Dawn.
    Un silencio abrumador se apoderó de la sala. Fue como si el mundo se hubiera detenido sólo a interpretar lo que la mujer decía. La primera en reaccionar fue la abuela Elvira.
    —Pero, señorita, ¿está segura de lo que dice? ¿Mi hija está bien?
    —Sí señora, ella está bien. Pueden pasar a verla.
    Los días que siguieron en la familia Dikons no fueron precisamente de festejos. Se intercambiaban pocas palabras y todos andaban a hurtadillas para no hacer ruido.
    Ernie no comprendía en absoluto aquellas reacciones. No podía entender qué era lo que tenía de distinto su hermano al resto de los bebés. Una tarde de sábado, mientras miraba a su madre amamantar al niño, no aguantó más y preguntó.
    —Mamá ¿porqué estamos tristes desde que nació Tomy? ¿Qué es eso de... eso que dijo la enfermera?
    —Síndrome de Down, Ernie. Tu hermano no es como todos los niños. Será diferente, pero sólo eso ¿sabes? Podrá hacer muchas cosas, otras no, pero yo puedo asegurarte que tendrá un corazón inmenso y que podrá brindar muchísimo amor.
    —Pero ¿porqué papá esta así, entonces?
    —Necesita tiempo, hijo. Tiempo para comprender que las cosas se deben aceptar, y a partir de ahí, surge una nueva luz de cambio.

    A medida que el tiempo pasaba, Tomy se hacía mas grande y todos en la familia vivían perfectamente integrados y comprendiendo las necesidades del pequeño. Sólo su padre no podía aún encontrar la forma de relacionarse. Había incrementado las horas en su trabajo y volvía tarde a casa. Solía sentarse a la mesa en silencio, esperando que Linda o su mujer sirvieran la comida.
    Esa noche, Tomy estaba especialmente juguetón. En un descuido, derribó un vaso con agua sobre el pantalón del señor Dikons.
    —¡Maldita sea! ¡El pantalón nuevo! —gritó, tomando una servilleta para secarse.
    —Papá, no es para tanto —replicó Linda.
    —¡Nunca se puede tener una cena en paz en esta casa! ¿Por qué no llevan a este chico a comer a la cocina? —despotricó.
    En ese momento se topó con la mirada de su mujer.
    —Nunca más en tu vida vuelvas a referirte a mi hijo de esa forma —su mirada era fría, penetrante.
    Se miraron a los ojos unos segundos, hasta que el señor Dikons comprendió la dureza en su mujer. Bajó la cabeza y se retiró de la mesa.

    Hacia el verano de 1982 Tomy tenía ya dieciséis años. Tanto Linda como Ernie ya no vivían en casa, pues se habían marchado a concluir sus estudios. La abuela y la madre de Tomy se habían encargado de su educación: le enseñaron a trabajar el jardín, a cuidar los animales y ayudar en la cocina. Su padre seguía manteniéndose alejado y distante, ahora también de su mujer, pues sostenía que siempre defendía a Tomy por encima de él.
    La fiebre amarilla de ese año comenzó a propagarse, y la señora Dikons cayó en sus garras.
    El médico entraba y salía a cada momento, realizándole compresas frías cada hora. La casa era un barullo de gente que quería saber de la salud de la mujer, pues todos la apreciaban por su buen corazón.
    Hacía la tarde del domingo, la señora Dikons agonizaba. Su marido estaba consternado. Al pie de la cama, lloraba tomando sus manos, rogándole que no lo dejara. Lentamente, la puerta del cuarto se abrió, y entró Tomy.
    —Mamá, te quiero mucho— le dijo, desplomando su cuerpo sobre la mujer.
    —Pero ¡qué haces!— le gritó su padre—. Vete de aquí de inmediato. ¡Todo esto es tu culpa! ¡Por cuidarte a ti, día y noche, se enfermó!
    El hombre estaba desbordado, gritaba y escupía ante la mirada asustada de su hijo.
    La mujer, en su lecho, abrió despacio los ojos y, con sus últimas fuerzas, le dijo.
    —No llores más por mi, Edmund. Llora por ti, por el monstruo en que te convertiste.
    Esa noche, murió.
    El señor Dikons estaba destrozado. Corrió por el jardín, en medio de la tormenta, hasta caer de rodillas en la tierra, y lloró desconsoladamente. Una mano se apoyó en su hombro, mientras la otra lo ayudaba levantarse. Era Tomy.
    —Vení, papá.
    Se dejó llevar. Su hijo lo condujo hasta la parte trasera de la casa, donde un jardín especialmente hermoso parecía irradiar luz. Miles de rosas se erguían majestuosas, resplandecientes. Las gotas de lluvia parecían no mojarlas.
    —Mamá está ahí, papá— dijo Tomy.
    Cuando el hombre vio mas allá de sus ojos, entendió todo; una magia bañada de purpurina se apoderó del lugar. La noche se aclaró como el día, y en medio de las rosas, una mujer caminaba hacia ellos; miles de estrellas pendían de sus vestidos, y su cabello, suelto y sedoso, brillaba como diamantes.
    —Sara... ¿eres tú?— preguntó el hombre sollozando.
    Ella asintió, y con ambas manos rodeó el jardín. Luego susurró:
    —Para ti.
    El señor Dikons rompió en un llanto agudo, y por primera vez en su vida, abrazó a su hijo con toda la fuerza de su alma. Su mujer y su hijo, al que siempre había ignorado, habían plantado cada una de las rosas para él. Un refugio donde podía encontrar siempre a su amada y volver a compartir horas de charlas. Ella le prometió estar para siempre, pero ahora el señor Dikons comprendía que no sólo le había dejado un edén perfecto, sino también un ángel con quien cuidarlo.


    Frases:
    1)Las gotas de lluvia no lo mojaban.
    16) cuando vio mas allá de sus ojos entendió todo

    Palabras: 999



    -------------------------------------------------------------------------------------------------


    Gracias mi amor, por tu apoyo cuando más te necesito.
    Editado por Fleurr - 12.06.2009 23:02 hs.
    Me gusta este mensaje
  • #69 Re: Ensalada de Situaciones - Tercera Ronda 2009

    Hola Flor: que hermoso relato. Tocás un tema tan dificil y lo hacés con tanta delicadeza y tanto amor que me conmoviste realmente.Y ese padre que se niega a aceptar al hijo "especial" es tan real,pero vos lo redimis con un final lleno de luz.
    Te felicito
    Ángela
    Me gusta este mensaje
  • #70 Re: Ensalada de Situaciones - Tercera Ronda 2009

    Ana: me encantó tu cuento, la carga de sencillez de este hombrecito y sus expectativas tan humanas. Eso de tener que escaparse para vivir... lo de poder elegir ojos como si uno pusiera "cara de"... y me encantó gráficamente, la cosa de que alguien, es importante en partes (es decir: esa otra "marioneta" con la que se cruzó, lo unico que rescata son sus ojos, el resto podia ser cuerpo de marioneta o de lo que fuera, poco importaba)
    Muy buena historia, un escenario bastante denso si se piensa, la hipocresía de hacer ventanas aunque nadie puede ver... de encerrar a quien es reflejo de un error... un mundo desagradable.

    Una duda: en esta frase: "hasta que el consejo decidiera que harían con él.
    no sería... "hasta que el concejo decidiera que hacer con él"

    Muy bien descripto, creo que el entorno permite hacer una historia mucho mas compleja (novela?)
    Despacio, los voy a ir leyendo a todos...
    Me gusta este mensaje
< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 >


Estadísticas del tema
  • 139 RESPUESTAS
  • 3734 VISTAS
  • 15 USUARIOS RESPONDIERON
 
Ir arriba
Contacto | Acerca de | Ayuda | Términos Legales | privacidad | Pautas de convivencia | Mapa de los foros | TrabajÁ con nosotros
©2008 Psicofxp.com S.A. - Todos los derechos reservados
Certifica IAB