Encuentro
-
Andaba vestida de silencios
Y había una vieja costumbre de tristeza,
un modo cotidiano de dar vueltas sobre la soledad.
Andaba necesitando demasiados ojos donde quedarme un poco
juntando por las calles esas palabras dulces
que a veces se caen de la gente.
Andaba con tanto miedo de un invierno más
a solas con el frío.
Había algo así como una lágrima a horario
un suicidio en cómodas cuotas de oficina y colectivo repleto
y de vez encunado una sonrisa de esas que pasan
y desordenan todos los miedos.
Andaba de andar sobreviviendo
y un día apareciste de orfandad y porcentajes
y anduvimos un poco el desamparo.
La risa rescatada,
el sueño compartido,
la soledad de a dos
por la ciudad que se puso un traje nuevo.
Y ahora esta alegría
que es frágil pero no se rompe
porque en Buenos Aires todo huele a compañía
mientras espero la hora de encontrarte..
