#1 [PROSA] El Destino de las Aves
En Buenos Aires, el mes de agosto suele ser bastante llevadero. El invierno va terminando y la debilidad del sol alcanza para entibiar los ánimos de quienes buscan en plazas frías algo de verde y cielo abierto. Todo marcha a una velocidad inapreciable, en un suspiro pueden ocurrir los sucesos más sorprendentes y al segundo siguiente volverse desconocidos de la misma manera. Pero hay algo de lo que no quiero olvidarme, algo que me remonta varios años atrás, en un mes como éste.
Pasadas las 16 horas de aquel Viernes, la llovizna comenzó a caer tímidamente y junto a ella, una niebla espesa. En unos pocos minutos la ciudad y el río se cubrieron con un manto blanco y helado. Aquel día, la tormenta no se desataría hasta entrada la noche, el cielo aún mantendría en los brazos su pesada carga de agua.
Mientras todo esto ocurría, nuestro amigo y compañero observaba el paisaje invernal desde el ventanal de su oficina. Guardaba en su memoria detalles que algún día recordaría con nostalgia. Parado allí, su imagen parecía recortada de una revista de veraneo en la que un muchacho observa perplejo el crepúsculo desde la cima de una montaña. Nos acercamos en silencio. Sus ojos negros y vivaces se mantenían posados en el horizonte como marcando un camino que ahora debía seguir. No tardó mucho en advertir nuestra presencia. Las palabras sobraban o tal vez por temor no las dijimos, su ausencia no sería un recuerdo más, no sería algo que el viento o el insostenible paso del tiempo se llevan sin dejar huellas.
A las 19 horas nuestro amigo fue el último en cruzar la puerta y salir del edificio. Solitario y anónimo, tal como había llegado un día, así quiso irse. Afuera, la ciudad lo aguardaba para acariciar su alma y conducirlo hacia un nuevo destino.
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