Esmeralda
- Esmeralda
Hay un arpa que suena. Allende los mares, océanos, ciudades y campos. Un arpa que tañe sus cuerdas y las hace bailar al compás de los disparos. Disparos que se suceden desde tiempos inmemoriales pero que jamás fueron estrictamente necesarios.
Desde los tiempos del reino de la colina y su maldición, del gigante del ojo malévolo, de los invasores del sur, los dioses guerreros que se apoderaron de todo lo que estaba bajo el cielo y entre los mares. Desde el tiempo de la reina guerrera, del perro salvaje y su salvaje epopeya, de los caballeros del rey y de los reyes caballeros, de los mandamientos, las arboledas, las tierras altas, los pastizales verdes de la primavera septentrional, las aldeas, las fogatas, las celebraciones en los linderos del bosque, los hombres sabios, salvajes e indómitos. Desde entonces, ese arpa suena. Toca una melodía melancólica y alegre, engarzando nota tras nota, abrigada por el viento salado del mar que la acaricia y la frota. Arpa que presenció al santo y sus milagros, la Fe y el esplendor, la alegría, la tradición, las fiestas de cacería y los días de sol sacralizados, la hégira de los demonios, el encubrimiento del patrón e icono de voluntades e iniciativas , de hombres dispuestos por la libertad, por el todo y todo.
Ya entonces el arpa hacía sonar, mágica, su música encantadora que endulzaba los oídos de todo aquel que quisiera buscar tras el infranqueable muro de agua. Nunca tocó en vano. Siempre con razón, siempre por alguien, siempre para alguien
Siguió tocando con la peste, el hambre, la muerte y la guerra azotando en sus puertas y entrando, atravesando la tierra como mantequilla, incinerando vidas y almas, atropellando la dignidad, embistiendo, estampida brutal, sobre el último esfuerzo del pueblo de la magia, los bosques y el arpa, que siguió sonando cuando se fugaron o cuando todos dijeron basta, cuando ya nadie quiso poner la otra mejilla, y la dignidad fue su estandarte. Arpa que contempló, orgullosa, todo lo que desató la prepotencia, como furibundos, encolerizados y dignos, los hombres y mujeres decidieron romper los grilletes y desencadenarse hacia la libertad soñada, anhelada, legendaria que los esperaba desde lo más profundo de sus propios corazones.
Un arpa que suena alegre, risa en do hoy que ya no suenan los disparos, lágrimas en sol por los que ya no podrán verlo y esperanza en sí por el futuro, esmeralda, de su tierra. -
Bella prosa, me hace pensar en la Tábula Smaragdina que se dice concentra toda la Sabiduría.
Por encima de su sentido, la letra es formidable jackinthegreen.
Aquello que suena para los oídos que lo piden:
"...su música encantadora que endulzaba los oídos de todo aquel que quisiera buscar tras el infranqueable muro de agua."...
Gran poeta -
Ay Jack!
Me emocionó el relato. Francamente. A medida que lo iba leyendo era como si esstuviera viendo una serie de imágenes de todas las cosas que vas narrando. Y el arpa sonando como la esperanza que no se apaga, que no se cansa, que está siempre. PAra que todas las calamidades sean más fáciles de soportar
Qué bueno leerte de nuevo por el taller!!!
Bienvenido!!! -
Me encantó el final. (Por supuesto también el resto, porque ese final necesitaba de todo lo anterior):
Un arpa que suena alegre, risa en do hoy que ya no suenan los disparos, lágrimas en sol por los que ya no podrán verlo y esperanza en sí por el futuro, esmeralda, de su tierra. -
Hay esta prosa una profundidad muy grande, producida por la altura con la que logró volar tu pensamiento.. Aquel "arpa", "que tañe sus cuerdas y las hace bailar al compás de los disparos".. "aquel que sucede desde los tiempos inmemoriales".. desde que el hombre es hombre, algo me lo insinúa; pareces contar la historia de la humanidad, o al menos en tu prosa acompañas su caminar, humanidad que oscila como la melodía del arpa "entre la melancolía y la alegría", entre luchas y muertes acaso se mueve??" Los hombres dispuestos por la libertad", me encanta esa parte.. Se que hay algo más detrás de lo que alcanzo a percibir, pero por falta de tiempo me temo que te lo debo.. igual me quedo pensando en la maravillosa frase
"Nunca tocó en vano. Siempre con razón, siempre por alguien, siempre para alguien…
Siguió tocando con la peste, el hambre, la muerte y la guerra azotando en sus puertas y entrando, atravesando la tierra como mantequilla, incinerando vidas y almas, atropellando la dignidad, embistiendo, estampida brutal, sobre el último esfuerzo del pueblo de la magia", y en su significado.
Exelente trabajo, simplemente me encantó.
Saludos, te sigo leyendo!! -
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muy buena! tengo una sensación increible, como si me hubiera sentado en el arbol "filosofero" que bitu me regalo, y desde ahí pude contemplar tu pluma a medida que escribías esta maravillosa narración, pude transitar las estaciones emocionales del poeta en ese viaje.
Y el final, me pareció exquisito!
Saludos
Ale -
Creo que esa arpa "esmeralda" simboliza la esperanza, ya que esta en si, es muy hermosa (como una esmeralda).
La imaginacion flota, se transmina sin pudor bajo tierra llenando y robando el fuego de diversas imagenes tan vivaces, tan coloridas.
Te felicito por no dar limites a tu imaginacion!.
Solo te falta pulir un poco mas el estilo y evitar las cacofonías.
Nos leemos!!
