Sin medida
Nada.
Más nada
que la nada.
Arriba el cielo.
Abajo el infierno.
El cruce paralelo
hace efímero lo eterno.
Yo soy en tres. Ternos soy yo.
Fuego en el más alto vuelo.
Agua en el fondo interno.
Tierra, humus, suelo.
Aire externo.
Como todo
en todo.
Todo.
Adrián Gaspar Arana
Análisis de “Sin Medida”
El título anuncia aquello que puede ser tan exacto como para que no pueda ser medido.
La métrica asciende desde un verso bisílabo (na-da), a uno trisílabo (más-na-da), y luego tetrasílabo (que-la-na-da), pentasílabo (a-rri-ba_el-cie-lo, sinalefa “a_e”), hexasílabo (a-ba-jo_el-in-fier-no; sinalefa “o_e”), heptasílabo (el-cru-ce-pa-ra-le-lo) y octosílabo (ha-ce_e-fí-me-ro-lo_e-ter-no, sinalefas “e_e” y “o_e”).
Hasta allí son un terceto total y una cuarteta de arte menor.
El verso medio es eneasílabo (yo-soy/en-tres-Ter-nos- soy-yo, hiato en “y/e”, terminación aguda suma una sílaba 8+1=9). Refiere a “tres” y "ternos” (3x3=9). Dice lo mismo en ambos sentidos. De derecha a izquierda como de izquierda a derecha. Y "casualmente" tiene un punto central separando y uniendo ambas partes.
Luego la métrica desciende de un verso octosílabo (fue-go_en-el-más-al-to-vue-lo, sinalefa ”o_e”), a uno heptasílabo (a-gua_en-el-fon-do-in-ter-no, sinalefa “a_e”), uno hexasílabo (tie-rra-hu-mus-sue-lo), pentasílabo (ai-re/ex-ter-no, hiato “e/e”), tetrasílabo (co-mo-to-do), trisílabo (en-to-do) y bisílabo (to-do).
Repite la estructura superior siendo ahora invertida: una cuarteta de arte menor y un terceto total.
El tema:
La poesía sostiene la tesis de lo opuesto y complementario mostrando la antítesis y la síntesis de la nada al todo.
Inicialmente la nada.
Un terceto precede a la primera cuarteta. Este primer terceto (el número 3) representa lo masculino sin integrarse y la primera cuarteta (el número 4) la feminidad.
En la primera cuarteta hay dos oposiciones complementarias: Una es doblemente vertical (arriba-abajo y cielo-infierno). La otra es doblemente horizontal (cruce-paralelo y efímero-eterno).
Luego el noveno verso transmuta el tema. En él son integradas la verticalidad y la horizontalidad.
Después de esa integración el hombre se reconoce en los cuatro elementos: Fuego (el vuelo es la intuición), Agua (el fondo interno es la emoción), Tierra (percepción y materialidad del humus en el suelo), Aire (pensamiento manifestado en lo externo).
La cuarteta precede el terceto invirtiendo la estructura del primer terceto y la primera cuarteta. Aquí el cambio de polaridad representa al hombre que integró el anima y la feminidad que integró el animus.
En la cuarteta se puede apreciar la integración de lo que es arriba como es abajo (rima consonante de vuelo y suelo) y la manifestación de lo de adentro afuera (rima consonante interno y externo).
Finalmente el todo.
Arriba es “nada” como “todo” es abajo.
Nada y todo se oponen y complementan integrándose escaladamente en quince versos.