el niño de Bruselas
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Ella se asoma y ve
Place des Victories,
los autos dando vueltas,
el cielo despejado de la primavera,
en pleno Agosto el verano se termina,
las heridas plantas de su pequeño balcón
le susurran al oído: otoño,
y el mi amor tácito secándose por el placer de dar,
en secreto descubierto, su belleza;
la vereda círculo danza baldosas de pequeños cuadrados,
las camina el abrigo negro sudado por el Sena,
el hijo de las aguas y el verde músculo de los poetas,
la noche buena de las mejillas y los besos imprescindibles,
habrá tiempo para traicionar, hoy es todo un abrirse
en esa ventana, en ese balcón, esperando la primera
Santa Rosa del Otoño, ruega por nos pecadores, ahora
y en la hora de nuestra lenta y pausada sublimación.
Cuando ella baje, el desencuentro se hará poema,
las plantas vapor,
el amor espera,
Paris hoja blanca al caminar de nos tres,
el autor,
la escritora
y el pequeño de Bruselas. -
Jack, has movido muchos recuerdos en mi cabecita...he pasado una parte importante de mi vida con los "gabachos" , en Cadiz, se les sigue denominando así aunque ahora sin carga peyorativa alguna. Las imagenes que despliegas en tu poema , casi prosa poética , forman parte de cruciales decisiones que en su día tomé pero que ni me estaban predestinadas ni eran inexorables...sospecho que la mayoria de nosotros se deja , en ciertos momentos de la vida, embaucar por ese ansia , tan americana, de felicidad , que casi roza más la conquista del mundo que de nuestro mundo interior...al final todas las aguas regresan a su cauce y nuestra existencia , a poco que seamos honestos y sensibles , se vuelve verdaderamente sincera y sanguínea.
De todas formas nunca te arrepientas de lo hecho , sino de lo dejado de hacer...
besitos
