#1 Yo perra
Quiso morderlo pero lo pensó dos veces. No era bueno andar por ahí descargando broncas. Menos cuando se acordaba que después del enojo, debía arrepentirse y volver a ganar su confianza para recuperar lo mínimo.
Quiso gruñir. Pero se contuvo. Aunque esto de no poder decir nada no la convencía demasiado. Ser callada con un regalo, con una caricia mendigada... como si tirar un hueso alcanzara.
Y así pensando, cabeza gacha, volvió a su refugio. A lamer sus patas cansadas, acomodando unos trapos, dormitando bajo la galería, esperando que su dueño decidiera mirarla para volver a ser feliz.
Quiso gruñir. Pero se contuvo. Aunque esto de no poder decir nada no la convencía demasiado. Ser callada con un regalo, con una caricia mendigada... como si tirar un hueso alcanzara.
Y así pensando, cabeza gacha, volvió a su refugio. A lamer sus patas cansadas, acomodando unos trapos, dormitando bajo la galería, esperando que su dueño decidiera mirarla para volver a ser feliz.
0
Eh! Ustedes!! Hay alguien ahí? Solo os enganchais para el boludeo?