#1 Acá en las Nubes
Soy de la idea que los signos de puntuación son una traba al ritmo y música de las palabras. Es una idea que ya llevaba en la cabeza hasta que encontré a Apollinaire, Lautremount, Mallarmé y a los llamados surrealistas. Digo, no es que me considere surrealista, pero estas lecturas influyeron mucho en mí, para que luego no sorprenda la falta de signos de puntuación a excepción de signos de acentuación. Disculpen que no siga esa regla de puntuar como dice el foro. Pues bueno, eso es todo...
Acá en la muerte
hay un sentimiento inexpugnable
A su laberinto
se internan apresurados los curiosos
fermentando los sombreros de nubes mucho más gruesas
sentencias huecas aclamando a un pastor
Hoy me presenté al llamado del desierto
porque sabía muy bien que nadie más asistiría
Fui a la azotea para respirar arena
al cabo de un círculo de fuego soplando en paz
Y por un instante de gracia
la bruma se contagiaba de música solar
y quedaba yo exhausto de su travesía
y quedaba yo exhausto de su música
Triunfé
con mi corta carrera peninsular
sintiendo al universo enfriar
mientras se pierden las palabras con que me siento joven
Dañar la herencia de un bastardo
Y es que acá en las nubes
el aire es frío y el cuerpo es volatil
en agonía transparente los nervios del hueso de la noche
rozando en las montañas esta humedad desesperada
Y cada vez al despertar
recitaba un conjuro por cada uno
de mis sueños sin morada
Atentas las horas
cuando en los muros descifraba yo
los ciclos de un ocio aniquilador
Acá en la muerte
hay un sentimiento inexpugnable
A su laberinto
se internan apresurados los curiosos
fermentando los sombreros de nubes mucho más gruesas
sentencias huecas aclamando a un pastor
Hoy me presenté al llamado del desierto
porque sabía muy bien que nadie más asistiría
Fui a la azotea para respirar arena
al cabo de un círculo de fuego soplando en paz
Y por un instante de gracia
la bruma se contagiaba de música solar
y quedaba yo exhausto de su travesía
y quedaba yo exhausto de su música
Triunfé
con mi corta carrera peninsular
sintiendo al universo enfriar
mientras se pierden las palabras con que me siento joven
Dañar la herencia de un bastardo
Y es que acá en las nubes
el aire es frío y el cuerpo es volatil
en agonía transparente los nervios del hueso de la noche
rozando en las montañas esta humedad desesperada
Y cada vez al despertar
recitaba un conjuro por cada uno
de mis sueños sin morada
Atentas las horas
cuando en los muros descifraba yo
los ciclos de un ocio aniquilador
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