#1 Evitando los dolores de oído durante un vuelo
Según las estadísticas, un tercio de las personas sufre de dolores y molestias en los oídos durante los vuelos en avión. En esta nota, algunas sugerencias para que pueda combatir el aerotitus, logrando así un viaje mucho más placentero.
Para mucha gente, el hecho de que alguien no quiera viajar en avión a causa de los dolores de oídos, podrá parecerle algo ridículo. Sin embargo, muchos de ellos no saben que, debido a ciertas condiciones previas, una gran cantidad de personas sufren de un dolor mucho más intenso que el experimentado por la mayoría. La buena noticia, es que esto tiene solución.
El intenso dolor que estas personas sienten en sus oído, -o incluso la pérdida temporal de la audición-, durante el despegue, el aterrizaje o el vuelo, es un problema específico que tiene una denominación propia, aerotitus. Este trastorno explica porqué alguna gente odia volar, mientras que a otros no les incomoda en absoluto.
Las estadísticas marcan que un tercio de las personas sufre de dolores y molestias durante los vuelos, pero estas proporciones aumentan en el caso de las personas más adultas, por lo que no son pocas los mayores que pueden llegar a dejar de tomarse unas buenas vacaciones por este problema.
La razón por la que se experimenta este trastorno, es por el repentino cambio en la presión del aire dentro de la cabina del avión. El aire debería entrar y salir a través de la trompa de Eustaquio del oído, para normalizar el tímpano. Sin embargo, la trompa de Eustaquio puede tener dificultades para adaptarse a estos repentinos cambios de presión, tanto durante el despegue como durante el aterrizaje. Este dolor puede también agudizarse cuando la trompa de Eustaquio no puede adaptarse lo suficientemente rápido.
Los factores que pueden hacer que este trastorno sea más agudo o frecuente, tienen que ver con el hecho de poseer previamente una infección de oído, alguna congestión, o alergias que lo puedan hacer más propenso al aerotitus. En este caso, las trompas de Eustaquio ya podrían tener problemas previos, y al experimentar el cambio de presión de aire durante el vuelo, podría sufrir mayores dificultades, causando un gran dolor. Si la persona tiene algunas cicatrices en el medio de algún oído, debido a las infecciones crónicas de oído durante su niñez, es posible que la trompa de Eustaquio no pueda ajustarse correctamente a los cambios de presión, puesto que se encontrará menos elástico, o más pequeño.
Combatiendo el aerotitus
Se pueden hacer muchas cosas para proteger a sus trompas de Eustaquio durante un vuelo. Si posee una infección, una congestión, o alguna alergia, debería esperar hasta que estos malestares se alivien, antes de tomar un vuelo.
Si no puede dejar de abordarlo, debería tomar algunas medidas para evitar, hasta donde se pueda, que ese dolor surja durante el vuelo. En primer lugar, debería consultar con su médico, para que este le suministre un descongestionante. Este medicamento, se deberá ingerir cada 6 horas, un día antes y después de su vuelo. Esto contraerá las membranas hinchadas en los canales de sus oídos y narices. También puede utilizar un aerosol descongestionante nasal pediátrico, que se aplica cada cinco minutos, media hora antes del vuelo y durante el vuelo mismo.
Mascar un chicle durante el vuelo entero, -y no sólo al despegar y aterrizar, le ayudará a abrir más las trompas de Eustaquio, y durante más tiempo. También existen aplicaciones externas para los oídos, que disminuyen el dolor del oído durante el vuelo.
En autos y micros
Es posible que este dolor de oído pueda también ser experimentado en un auto o en un micro, mientras baja o sube una montaña de una manera muy rápida, con la ventana cerrada. Por lo tanto, sería muy recomendable que intente bajar siempre, aunque no sea más que unos pocos centímetros, las ventanillas.
Si es propenso a padecer estos dolores de oído y está en un micro cuyas ventanas no pueden ser abiertas, pregúntele al conductor cuales son las medidas que él mismo toma durante las bajadas o las subidas, para imitar esas prácticas.
Para mucha gente, el hecho de que alguien no quiera viajar en avión a causa de los dolores de oídos, podrá parecerle algo ridículo. Sin embargo, muchos de ellos no saben que, debido a ciertas condiciones previas, una gran cantidad de personas sufren de un dolor mucho más intenso que el experimentado por la mayoría. La buena noticia, es que esto tiene solución.
El intenso dolor que estas personas sienten en sus oído, -o incluso la pérdida temporal de la audición-, durante el despegue, el aterrizaje o el vuelo, es un problema específico que tiene una denominación propia, aerotitus. Este trastorno explica porqué alguna gente odia volar, mientras que a otros no les incomoda en absoluto.
Las estadísticas marcan que un tercio de las personas sufre de dolores y molestias durante los vuelos, pero estas proporciones aumentan en el caso de las personas más adultas, por lo que no son pocas los mayores que pueden llegar a dejar de tomarse unas buenas vacaciones por este problema.
La razón por la que se experimenta este trastorno, es por el repentino cambio en la presión del aire dentro de la cabina del avión. El aire debería entrar y salir a través de la trompa de Eustaquio del oído, para normalizar el tímpano. Sin embargo, la trompa de Eustaquio puede tener dificultades para adaptarse a estos repentinos cambios de presión, tanto durante el despegue como durante el aterrizaje. Este dolor puede también agudizarse cuando la trompa de Eustaquio no puede adaptarse lo suficientemente rápido.
Los factores que pueden hacer que este trastorno sea más agudo o frecuente, tienen que ver con el hecho de poseer previamente una infección de oído, alguna congestión, o alergias que lo puedan hacer más propenso al aerotitus. En este caso, las trompas de Eustaquio ya podrían tener problemas previos, y al experimentar el cambio de presión de aire durante el vuelo, podría sufrir mayores dificultades, causando un gran dolor. Si la persona tiene algunas cicatrices en el medio de algún oído, debido a las infecciones crónicas de oído durante su niñez, es posible que la trompa de Eustaquio no pueda ajustarse correctamente a los cambios de presión, puesto que se encontrará menos elástico, o más pequeño.
Combatiendo el aerotitus
Se pueden hacer muchas cosas para proteger a sus trompas de Eustaquio durante un vuelo. Si posee una infección, una congestión, o alguna alergia, debería esperar hasta que estos malestares se alivien, antes de tomar un vuelo.
Si no puede dejar de abordarlo, debería tomar algunas medidas para evitar, hasta donde se pueda, que ese dolor surja durante el vuelo. En primer lugar, debería consultar con su médico, para que este le suministre un descongestionante. Este medicamento, se deberá ingerir cada 6 horas, un día antes y después de su vuelo. Esto contraerá las membranas hinchadas en los canales de sus oídos y narices. También puede utilizar un aerosol descongestionante nasal pediátrico, que se aplica cada cinco minutos, media hora antes del vuelo y durante el vuelo mismo.
Mascar un chicle durante el vuelo entero, -y no sólo al despegar y aterrizar, le ayudará a abrir más las trompas de Eustaquio, y durante más tiempo. También existen aplicaciones externas para los oídos, que disminuyen el dolor del oído durante el vuelo.
En autos y micros
Es posible que este dolor de oído pueda también ser experimentado en un auto o en un micro, mientras baja o sube una montaña de una manera muy rápida, con la ventana cerrada. Por lo tanto, sería muy recomendable que intente bajar siempre, aunque no sea más que unos pocos centímetros, las ventanillas.
Si es propenso a padecer estos dolores de oído y está en un micro cuyas ventanas no pueden ser abiertas, pregúntele al conductor cuales son las medidas que él mismo toma durante las bajadas o las subidas, para imitar esas prácticas.
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...pero apenas se me tapan los oidos masomenos me muero del dolor...este donde este..generalmente se me tapan en los ascensores tb...o_O...bah, no en cualquiera, esos q van bien rapido...y llego al lugar medio bolus con un dolor de oido..je